Una vivienda arde en Puerto Real, los bomberos rescatan a tres perros entre las llamas
Incendio en una vivienda de Puerto Real moviliza a los parques de Tres Caminos y Cádiz: tres perros heridos y uno fallecido
La madrugada del pasado lunes estuvo marcada en Puerto Real por un incendio que movilizó a los parques de Tres Caminos y Cádiz, tras declararse un fuego en una vivienda situada en la calle Vejer.
El aviso, recibido en torno a la una de la madrugada, alertó de la presencia de humo y llamas en el interior de una casa habitada por una persona y varios animales domésticos.
Cuando los efectivos del Consorcio de Bomberos de la Provincia de Cádiz llegaron al lugar, la persona que se encontraba dentro ya había conseguido salir por sus propios medios, gracias a la rápida intervención de la Policía Local, cuyos agentes utilizaron varios extintores para contener el fuego inicial antes de la llegada de los bomberos.
La dotación desplazada acudió con dos vehículos de extinción —una autobomba rural pesada (R-27) y una autobomba urbana pesada (U-35)— y un total de seis efectivos, que emplearon unos 300 litros de agua para sofocar las llamas.
El incendio se encontraba localizado principalmente en un mueble de madera del salón-dormitorio, afectando también de forma secundaria a otros elementos del mobiliario cercano.
Una vez controlado el fuego, los bomberos realizaron las labores de refrescamiento y ventilación para evitar rebrotes y asegurar la completa extinción.
Con posterioridad se llevó a cabo una inspección exhaustiva del interior de la vivienda, ya que, según informaciones de la propietaria, en el momento del incendio había cinco perros en el interior.
Tras la revisión, los bomberos lograron localizar a cuatro de los animales, tres de ellos con vida pero con daños por quemaduras, y uno fallecido.
El quinto perro no fue encontrado, por lo que se cree que pudo huir asustado durante el incidente. Los animales heridos fueron atendidos y trasladados para recibir atención veterinaria.
A pesar de la magnitud del suceso, no se registraron daños personales en la persona propietaria de la vivienda, quien se encontraba fuera en el momento de la llegada de los equipos de emergencia.
Aparte de los bomberos y la Policía Local, también participó la Policía Nacional, colaborando en la coordinación de la zona y garantizando la seguridad perimetral durante las tareas de extinción.
El fuego, según las primeras hipótesis, pudo tener su origen en un elemento eléctrico o en una fuente de calor cercana al mueble afectado, aunque las causas exactas están siendo analizadas.
La actuación rápida y coordinada entre cuerpos de seguridad y emergencias permitió evitar mayores consecuencias y la propagación del fuego a otras dependencias de la vivienda o a inmuebles colindantes.
Los bomberos recalcaron la importancia de mantener revisadas las instalaciones eléctricas y evitar acumulaciones de objetos combustibles en zonas donde se utilicen calefactores o aparatos eléctricos, especialmente en viviendas con animales domésticos que pueden provocar accidentes involuntarios.
Cómo cuidar y curar las quemaduras en perros y gatos
Las quemaduras en animales domésticos, como perros y gatos, son más comunes de lo que se piensa, sobre todo en situaciones de incendios o accidentes domésticos.
Su gravedad depende del grado en el que tengan afectada la piel y del tiempo transcurrido hasta recibir atención veterinaria.
Ante una quemadura, lo primero es mantener la calma y retirar al animal del foco de calor. Si el pelaje continúa ardiendo o humeando, se debe aplicar agua fría (pero jamás hielo) durante varios minutos para enfriar la zona y detener la acción térmica.
Luego hay que evitar aplicar cremas, aceites o remedios caseros, ya que pueden empeorar la lesión o dificultar la valoración del veterinario.
En casos de quemaduras químicas o por electricidad, es fundamental no manipular al animal directamente hasta asegurarse de que no existe riesgo de descarga eléctrica o exposición a sustancias tóxicas.
Una vez estabilizado, debe trasladarse de inmediato a un centro veterinario, donde se limpiará la zona, se administrarán los oportunos analgésicos, antibióticos y fluidoterapia en caso de deshidratación o shock.
Para las quemaduras leves, el tratamiento suele incluir vendajes estériles y pomadas regenerativas prescritas por el veterinario.
En casos que son considerados como más graves, puede ser necesario realizar curas diarias y cirugías reconstructivas.
Se recomienda igualmente mantener al animal hidratado así como en un ambiente de calma, tranquilo -para no poner nervioso/a al animal-, vigilando su apetito y comportamiento, ya que el estrés y el dolor pueden afectar su recuperación.
La prevención, con una correcta instalación eléctrica, cuidado del entorno y supervisión de fuentes de calor, sigue siendo la mejor medida a fin de evitar tragedias similares.