Vendedores ambulantes de la playa acusan al Ayuntamiento de engaño: “Nos prometieron licencias y ahora nos obligan a ser autónomos”
Familias en riesgo de exclusión denuncian que perder estas licencias supondría quedarse sin su único ingreso anual
“Nos prometieron licencias y ahora nos cambian las reglas”. Con esa sensación de engaño, los vendedores ambulantes de las playas de Cádiz, muchas de ellas familias en riesgo de exclusión, protestan contra el Ayuntamiento tras lo que denuncian como un cambio que afecta a las licencias vinculadas a asuntos sociales.
El colectivo, los populafrmente llamados lateros y lateras, advierte de que la nueva exigencia de hacerse autónomos pone en peligro su único ingreso anual. Esta semana esperan ser recibidos por responsables municipales.
El origen del conflicto está en un acuerdo aprobado el pasado año, cuando se aprobaron en Pleno un total de 20 licencias destinadas a personas en situación de vulnerabilidad social. Estas licencias permitían la venta ambulante en las playas durante los meses de verano, bajo un modelo adaptado a las circunstancias económicas de cada familia.
Sin embargo, según explican los propios afectados, la situación ha cambiado de forma inesperada. Ahora, aseguran, se les plantea la obligación de darse de alta como autónomos para poder seguir desarrollando esta actividad. Una exigencia que consideran completamente inviable.
“El acuerdo estaba claro: eran licencias sociales, adaptadas a nuestra situación. Ahora nos cambian las reglas”, explican desde el colectivo.
“Ser autónomos nos deja sin nada”
Uno de los puntos clave de su reclamación es el impacto económico real de esta medida. Los vendedores insisten en que su actividad no genera ingresos estables durante todo el año, sino que depende casi exclusivamente de los meses fuertes del verano.
Julio y agosto concentran la mayor parte de las ventas, mientras que junio y septiembre apenas generan ingresos debido a factores como el inicio del curso escolar o el descenso de turistas. Esto hace que el margen económico sea muy limitado.
Obligarse a asumir los costes de ser autónomos, explican, supondría perder el equilibrio que les permite subsistir el resto del año. “Con lo que ganamos en esos meses tiramos todo el invierno. Si tenemos que pagar autónomos, ese dinero desaparece”, señalan.
La tensión ya se ha trasladado a la calle. El colectivo se concentró el pasado viernes a las puertas del ayuntamiento, donde fue atendido por el primer teniente de alcalde, José Manuel Cossi, en ausencia del alcalde, Bruno García, que se encontraba en un acto sobre turismo fuera de la ciudad.
Lejos de quedarse ahí, los vendedores han anunciado nuevas movilizaciones. Entre ellas, una concentración con carros de venta frente al consistorio coincidiendo con una reunión clave con responsables municipales.
El objetivo, insisten, es claro: abrir una vía de diálogo real y encontrar una solución que les permita seguir trabajando en las condiciones acordadas.
Reclaman mantener las licencias sociales
La principal demanda del colectivo es que se respeten las licencias aprobadas en pleno y que se mantenga el carácter social de las mismas. Recuerdan que estas licencias ya contemplaban la situación de vulnerabilidad de cada familia, permitiendo una actividad puntual sin necesidad de asumir cargas económicas inasumibles.
Además, cuestionan el origen del cambio, que según les han trasladado estaría vinculado a una denuncia procedente del Ministerio de Trabajo. Una explicación que, aseguran, no ha sido aclarada con suficiente detalle.
“Solo pedimos que se cumpla lo que ya se aprobó”, resumen.