Adiós a la radio FM en el coche, los nuevos eléctricos empiezan a eliminarla
Tesla abre el camino: los coches que ya llegan sin radio FM
Durante décadas, encender el motor de un coche significaba también encender la radio. Las emisoras acompañaban a millones de conductores en sus desplazamientos diarios, informaban del tráfico y ponían banda sonora a los viajes.
Pero, la rápida transformación tecnológica del automóvil, sobre con la llegada del vehículo eléctrico y la conectividad permanente a internet, está empezando a cambiar esa tradición histórica.
La radio FM ha sido durante décadas uno de los elementos más reconocibles del interior de un automóvil. Desde los años ochenta acompañó a millones de conductores en trayectos diarios, viajes largos y atascos interminables.
Ahora, el avance de la conectividad y la electrificación del automóvil está cambiando rápidamente ese panorama.
Lo que durante más de cuarenta años fue un componente prácticamente obligatorio empieza a desaparecer en algunos modelos nuevos, especialmente en vehículos eléctricos que priorizan sistemas de entretenimiento basados en internet.
Durante mucho tiempo la radio fue el centro del sistema de entretenimiento del coche. Antes de la llegada de las pantallas táctiles y las aplicaciones móviles, el conductor dependía casi por completo de las emisoras para escuchar música, noticias o retransmisiones deportivas.
Con el paso de los años aparecieron nuevas tecnologías que fueron reduciendo ese protagonismo: primero los reproductores de CD, después las entradas auxiliares para conectar dispositivos externos y más tarde la conexión Bluetooth que permitió reproducir música directamente desde el teléfono.
El siguiente paso llegó con los sistemas de infoentretenimiento conectados a internet. Plataformas como Spotify o Apple Music, junto con interfaces como Android Auto o Apple CarPlay, permiten acceder a millones de canciones, emisoras digitales y podcasts desde la pantalla central del vehículo.
Esta transformación ha cambiado los hábitos de escucha de los conductores, que cada vez recurren menos a la radio tradicional y más a contenidos bajo demanda.
La desaparición de la radio comenzó en realidad con la banda AM. Los motores eléctricos generan interferencias electromagnéticas que afectan gravemente a este tipo de señal.
Para evitar el problema los fabricantes deben instalar sistemas de blindaje adicionales que encarecen el vehículo. Por ese motivo varias marcas como BMW, Audi, Porsche, Volvo y Mazda decidieron eliminar los receptores AM en muchos de sus modelos eléctricos e híbridos recientes.
Un paso más allá lo dio Tesla al prescindir directamente de los sintonizadores AM y FM en las versiones más recientes de sus Model 3 y Model Y comercializados desde 2026.
En estos vehículos la música y los programas de audio solo pueden escucharse mediante streaming por internet, Bluetooth o aplicaciones integradas en el sistema del coche. La decisión refleja una estrategia clara: reducir componentes físicos y apostar por servicios digitales.
Streaming e internet, baja el consumo de radio y sube el de plataformas como iVoox
Todo eso hace que decrezca el consumo de radio y suba el de podcast con una fuerte presencia de plataformas de alcance mundial como, por ejemplo, iVoox, Amazon o Spotify, si bien siempre se podrá entrar en emisión online de la radio.
Detrás de esta decisión no solo hay razones tecnológicas, también económicas. El sintonizador de radio ocupa espacio en la placa electrónica del sistema de infoentretenimiento, requiere antenas específicas y aumenta ligeramente el coste de producción.
En un vehículo que ya cuenta con conexión permanente a internet muchos fabricantes consideran que mantener ese hardware aporta poco valor frente a las plataformas de audio en línea.
Mientras tanto otras soluciones intentan ocupar el espacio que deja la radio convencional. En varios países europeos avanza la radio digital DAB que ofrece mayor calidad de sonido y más canales sin depender de datos móviles.
Al mismo tiempo los asistentes de voz y los sistemas de recomendación basados en inteligencia artificial permiten a los conductores elegir contenidos personalizados durante el viaje.
Aun así la desaparición total de la FM no parece inmediata. En 2025 todos los modelos más vendidos en Estados Unidos seguían incorporando este sistema y una parte importante de los compradores afirmaba que no elegiría un coche sin radio tradicional.
Fabricantes generalistas como Toyota, Honda o Hyundai continúan incluyéndola en la mayoría de sus vehículos porque sigue siendo una fuente gratuita de información, entretenimiento y alertas de emergencia.
Lo más probable es que la transición sea gradual. Primero desaparecerá en algunos eléctricos de gama básica y después en modelos más avanzados conforme mejore la cobertura de datos móviles y cambien los hábitos de escucha.