Alerta alimentaria por varios lotes de Bonne Maman: piden no consumir estas mermeladas y miel
Alerta por varios lotes de Bonne Maman: piden no consumir estas mermeladas y miel por posibles fragmentos de vidrio
Una alerta alimentaria afecta a varios productos de Bonne Maman comercializados en España después de detectarse la posible presencia de fragmentos de vidrio.
La incidencia comprende determinadas unidades de confitura de fresa, confitura de frambuesa y miel, todas ellas presentadas en pequeños tarros de vidrio de 30 gramos.
La recomendación para quienes tengan alguno de los lotes afectados es clara: comprobar la identificación del envase y abstenerse de consumirlo.
La información fue comunicada a las autoridades competentes tras detectarse el problema durante los controles realizados por la propia empresa.
Los lotes de Bonne Maman que están afectados
La alerta no alcanza de forma general a todos los productos de la marca ni a cualquier tarro de estas variedades. Para identificar las unidades implicadas hay que fijarse especialmente en el tipo de producto, el formato, el número de lote y la fecha de consumo preferente.
En el caso de la confitura de fresa Bonne Maman, se trata de los tarros de vidrio de 30 gramos correspondientes a los lotes K154, K155 y K156. Todos ellos llevan como fecha de consumo preferente el 30 de junio de 2028.
También está incluida la confitura de frambuesa en tarro de vidrio de 30 gramos, aunque en este caso únicamente aparece señalado el lote K154, igualmente con fecha de consumo preferente del 30 de junio de 2028.
El tercer alimento afectado es la miel Bonne Maman, de nuevo en el formato individual de 30 gramos. La incidencia corresponde al lote K157, cuya fecha de consumo preferente también es el 30 de junio de 2028.
Estos datos son importantes porque permiten diferenciar las unidades señaladas del resto de referencias de la marca. Coincidir únicamente en el sabor o en el nombre comercial no basta para determinar que un producto concreto forme parte de la alerta.
La incidencia se detectó durante un control de la empresa
El origen de la alerta está en la posible presencia de cuerpos extraños. Según la información publicada, las autoridades sanitarias de Cantabria trasladaron la notificación a la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).
La detección, sin embargo, partió de la propia empresa fabricante. Durante uno de sus controles internos se advirtió la presencia de fragmentos de vidrio en varios de estos productos y la incidencia fue posteriormente comunicada a las autoridades competentes.
La presencia de un cuerpo extraño diferencia este episodio de otras alertas alimentarias relacionadas, por ejemplo, con microorganismos o alérgenos no declarados.
En este caso, el problema señalado es de carácter físico y afecta exclusivamente a los productos y lotes identificados en la notificación.
Los sistemas de alerta alimentaria permiten trasladar este tipo de incidencias a las administraciones competentes para adoptar las medidas necesarias cuando un alimento que ya ha entrado en el circuito comercial puede presentar un riesgo.
Qué hacer si tienes uno de estos tarros en casa
Quienes hayan comprado estos formatos deben revisar primero el envase y localizar el número de lote. Si coincide con alguna de las referencias afectadas —K154, K155 o K156 para la confitura de fresa; K154 para la de frambuesa, o K157 para la miel—, la recomendación es no consumir el producto.
También conviene comprobar que se trata del formato señalado en la alerta: tarros de vidrio individuales de 30 gramos y con fecha de consumo preferente del 30 de junio de 2028.
En caso de tener una unidad que reúna esas características, la recomendación publicada es acudir al establecimiento donde fue adquirida para proceder a su devolución.
No es necesario abrir el envase para comprobar su contenido: la identificación mediante los datos impresos en el producto permite saber si pertenece a los lotes afectados.