Cuidado con estos parches para adelgazar: la OCU advierte que no funcionan como prometen
La OCU alerta sobre la proliferación de falsos parches adelgazantes que prometen efectos similares a Ozempic
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La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de la presencia cada vez más frecuente de parches adelgazantes comercializados a través de plataformas de venta online y redes sociales que prometen reducir peso sin esfuerzo.
La entidad denuncia que estos productos se presentan como alternativas innovadoras a los tratamientos para la obesidad, pese a que no contienen principios activos farmacológicos y carecen de evidencia científica que respalde los efectos que anuncian.
Según la organización, la oferta de estos artículos se ha multiplicado en los últimos meses. Muchos de ellos aseguran acelerar el metabolismo, reducir grasa localizada en el abdomen o la cintura e incluso reproducir los resultados asociados a medicamentos utilizados para tratar la obesidad.
Las promesas suelen acompañarse de imágenes de transformación física y mensajes orientados a consumidores que buscan perder peso de forma rápida.
La OCU recuerda que estos parches no tienen la consideración de medicamentos y, por tanto, no pueden atribuirse propiedades relacionadas con la salud o la pérdida de peso.
También subraya que el hecho de presentarse como productos naturales no implica que sean eficaces ni necesariamente seguros.
Ozempic: promesas de adelgazamiento sin respaldo científico
La organización explica que una búsqueda sencilla en las principales plataformas de comercio electrónico permite localizar decenas de productos que utilizan argumentos comerciales similares. Entre las afirmaciones más habituales figuran expresiones como “ayuda a mantenerse delgado sin dietas estrictas” o “adecuado para personas sedentarias”.
La publicidad también suele dirigirse a consumidores con sobrepeso que buscan alternativas menos exigentes que los cambios de hábitos o los tratamientos médicos convencionales. En algunos casos, los anuncios sugieren que basta con colocar un parche sobre la piel para obtener resultados visibles en pocas semanas.
Sin embargo, la OCU sostiene que no existen pruebas que demuestren que estos productos produzcan efectos adelgazantes. La entidad insiste en que los mensajes promocionales generan expectativas que no se corresponden con las características reales de los artículos comercializados.
El auge de este tipo de productos coincide con el creciente interés por los tratamientos contra la obesidad y con la popularidad alcanzada por determinados medicamentos utilizados para el control del peso corporal.
Esa situación ha favorecido la aparición de ofertas que intentan asociarse comercialmente a esos tratamientos pese a no compartir composición ni mecanismos de acción.
Ingredientes cosméticos y extractos vegetales
La revisión realizada por la organización revela que los ingredientes declarados en el etiquetado de estos parches suelen consistir en extractos vegetales y sustancias empleadas habitualmente en productos cosméticos. Se trata de componentes utilizados principalmente como acondicionadores de la piel y no como agentes destinados a reducir peso corporal.
La OCU recalca que ninguno de los ingredientes identificados cuenta con evidencia que demuestre efectos adelgazantes cuando se aplican sobre la piel. Por ese motivo, considera que las promesas comerciales difundidas por algunos vendedores carecen de fundamento científico.
Además, la organización señala que la aplicación tópica de estas sustancias no permite atribuirles capacidades para modificar el metabolismo ni para provocar una reducción significativa de grasa corporal. A su juicio, los mensajes publicitarios generan una percepción equivocada sobre las posibilidades reales del producto.
Comunicación a la Aemps y advertencia sobre posibles riesgos
Ante esta situación, la OCU ha trasladado sus observaciones a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps). La organización considera que la publicidad de estos parches incumple varios apartados del Real Decreto 1907/1996, que regula la promoción comercial de productos con pretendida finalidad sanitaria.
En concreto, entiende que se vulneran disposiciones que prohíben atribuir propiedades adelgazantes a determinados productos y utilizar términos como “natural” para reforzar supuestos beneficios relacionados con la pérdida de peso.
La entidad también advierte de que estos artículos no están exentos de riesgos. Aunque muchos anuncios los presentan como completamente seguros, pueden provocar irritaciones, alergias o distintas reacciones cutáneas, especialmente cuando la composición no aparece claramente identificada.
La OCU considera que minimizar esos posibles efectos adversos contribuye a transmitir una sensación de seguridad que no siempre está justificada por las características reales del producto.