Pared de una casa con mucha humedad y un medidor en la mano de una persona.
Humedad en una casa después de las lluvias.

El aviso urgente de la OCU: el truco diario que puede salvar tu casa de la humedad tras las lluvias

Así puedes evitar el moho y las humedades en casa tras las fuertes lluvias, según la OCU

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Las intensas lluvias registradas en España durante las últimas semanas, torrenciales, han dejado tras de sí una consecuencia tan discreta como preocupante como es la proliferación de humedades en viviendas de todo el país.

Lo que comienza con manchas en paredes o techos puede convertirse en un problema estructural y sanitario si no se aborda a tiempo.

De esta forma lo advierte la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que ha lanzado una alerta para recordar la importancia de actuar con rapidez y adoptar medidas preventivas eficaces.

Según la OCU, las humedades son uno de los problemas domésticos más comunes, especialmente en periodos de lluvias torrenciales, cada vez más frecuentes por los cambios en los patrones climáticos.

Los datos de las compañías aseguradoras lo confirman puesto que cerca del 38% de los siniestros en el hogar están relacionados con el agua, lo que demuestra la magnitud de un fenómeno que afecta tanto a viviendas antiguas como a construcciones recientes.

El impacto no se limita al ámbito estético. La organización recuerda que la humedad prolongada deteriora materiales como la pintura, el yeso o la madera, y genera condiciones propicias para el moho y los ácaros, agentes que pueden provocar alergias, asma o infecciones respiratorias.

Al respecto dicen desde la OCU que “ignorar las primeras señales puede salir muy caro”. Las reparaciones derivadas de una humedad crónica pueden implicar obras costosas o incluso la sustitución de elementos estructurales dañados.

Frente a ello, la OCU destaca un gesto simple y efectivo: ventilar la vivienda a diario. Abrir las ventanas unos minutos permite renovar el aire y evitar la condensación en cristales, paredes o techos.

Este hábito, señalan, es el mejor truco para reducir la humedad ambiental sin necesidad de grandes inversiones.

Más recomendaciones de la OCU sobre las humedades

Igualmente recomiendan controlar las fuentes de vapor dentro de casa: tapar las ollas al cocinar, usar el extractor, limpiar los espejos y azulejos tras la ducha o secar la ropa al aire libre siempre que sea posible.

Otro de los puntos críticos es el mantenimiento de las infraestructuras. Revisar canalones, bajantes y tejados tras episodios de lluvia intensa resulta esencial para evitar filtraciones.

Un simple atasco en el sistema de evacuación puede bastar para que el agua se filtre por muros o cubiertas, generando daños invisibles hasta que ya es demasiado tarde.

En caso de que la humedad haya dado paso al moho, la OCU aconseja una limpieza adecuada con una mezcla de agua y lejía (cinco partes de agua por una de lejía), aplicada con guantes y ventilación adecuada.

No obstante, subrayan que este método solo elimina las manchas superficiales: si no se resuelve la causa, el problema volverá a aparecer. Por ello, antes de pintar o cubrir la zona afectada, se debe identificar el origen exacto de la filtración o condensación.

Para espacios especialmente húmedos o mal ventilados, los deshumidificadores eléctricos y los absorbe humedades pueden ser un apoyo temporal.

Pero la organización insiste en que son herramientas complementarias y no sustituyen a una reparación estructural.

Cuando el problema persiste, la recomendación es acudir a un profesional especializado que evalúe la situación y proponga una solución técnica adaptada.

Los tratamientos impermeabilizantes o los aislamientos específicos solo son efectivos si se aplican tras un diagnóstico correcto.

En un contexto de lluvias cada vez más irregulares y abundantes, la prevención se erige como la estrategia más inteligente.

Ventilar, mantener las instalaciones en buen estado y controlar las fuentes de humedad son acciones sencillas que pueden evitar costosos daños y proteger la salud de los hogares.

Recuerda la OCU, la humedad no solo deteriora las paredes: también puede afectar al bienestar de quienes viven entre ellas.