Mano de una persona controlando el mando a distancia del aire acondicionado.
Aire acondicionado en un salón.

El detalle del aire acondicionado que puede hacerte ahorrar mucho en la factura de la luz este verano

La OCU recomienda revisar la eficiencia real de los equipos y no fijarse únicamente en la letra de la etiqueta energética para contener el gasto en la factura de la luz

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Las altas temperaturas previstas para los últimos días de junio volverán a poner a prueba los sistemas de climatización de miles de hogares.

Con máximas que pueden superar ampliamente los 30 grados e incluso alcanzar los 42 °C en algunos puntos, el uso del aire acondicionado se convertirá en una necesidad para muchas familias.

No obstante, mantener la vivienda fresca no tiene por qué traducirse en un fuerte incremento del consumo eléctrico si se presta atención a la eficiencia del equipo y se utiliza de forma adecuada.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) insiste en que conocer las características técnicas de estos aparatos es una de las mejores herramientas para evitar un gasto innecesario durante los meses de más calor.

Aire acondicionado: la eficiencia energética va más allá de la etiqueta

Antes de comprar un aparato de aire acondicionado, muchos consumidores centran su atención en la clasificación energética. Aunque este dato resulta útil para comparar modelos, la OCU recuerda que no debe ser el único criterio de elección.

La organización explica que la etiqueta energética ofrece una primera referencia sobre el comportamiento del equipo, pero existen otros indicadores que permiten conocer con mayor precisión su rendimiento.

Dos aparatos con una calificación similar pueden registrar consumos diferentes cuando funcionan en condiciones reales, por lo que conviene revisar toda la información técnica disponible antes de tomar una decisión.

Optar por modelos con una eficiencia elevada puede contribuir a reducir el consumo de electricidad a lo largo de toda la vida útil del aparato.

En tal sentido, la organización recomienda valorar especialmente los equipos con las clasificaciones más eficientes, ya que necesitan menos energía para ofrecer la misma capacidad de refrigeración.

Qué significan los índices SEER y SCOP

Entre los datos que la OCU considera más importantes figuran los índices SEER y SCOP. Ambos permiten evaluar la eficiencia del equipo, aunque cada uno analiza un modo de funcionamiento distinto.

El índice SEER mide el rendimiento del aire acondicionado cuando trabaja en refrigeración, mientras que el SCOP evalúa su comportamiento cuando se utiliza como bomba de calor.

Cuanto más elevados sean estos valores, menor será la cantidad de electricidad necesaria para obtener el mismo resultado.

Por este motivo, la organización aconseja comparar estos indicadores entre distintos modelos y no limitarse únicamente a la clasificación energética.

Revisar estas cifras puede ayudar a identificar equipos con un mejor rendimiento y un menor impacto en la factura eléctrica, especialmente cuando el aparato permanece muchas horas en funcionamiento durante los episodios de calor intenso.

OCU: un uso adecuado también ayuda a contener el gasto

La eficiencia del aparato es solo una parte de la ecuación. La forma en la que se utiliza el aire acondicionado también influye de manera directa en el consumo energético.

La OCU recomienda mantener la temperatura interior entre los 24 y los 26 grados durante los meses más calurosos. Este margen permite alcanzar un nivel adecuado de confort sin obligar al equipo a trabajar por encima de lo necesario, lo que se traduce en un menor consumo de electricidad.

Con la llegada de nuevos episodios de calor, revisar las prestaciones del aparato antes de comprarlo y utilizarlo con una temperatura adecuada son dos medidas que pueden contribuir a contener el gasto energético.

Conocer el significado de la etiqueta energética y de los índices SEER y SCOP facilita comparar equipos con mayor criterio y elegir la opción más eficiente para el hogar.