Esto es lo que no te cuentan sobre las gasolineras low cost según Autobild: el riesgo oculto tras el ahorro
Los verdaderos riesgos de repostar en gasolineras low cost en España
En España, el auge de las gasolineras low cost ha transformado los hábitos de consumo de miles de conductores. En un entorno de precios elevados de los combustibles, optar por estaciones más baratas parece una decisión lógica.
Pero surgen dudas frecuentes como: ¿son igual de seguras? ¿Existe riesgo real para el motor? La revista especializada Autobild ha realizado un estudio sobre ello.
Expertos del sector energético, ingenieros de automoción y organismos de control como el Ministerio para la Transición Ecológica y la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) coinciden en que los combustibles deben cumplir los mismos estándares legales, aunque matizan que hay diferencias técnicas que pueden influir en el rendimiento así como de la durabilidad del motor.
Cómo consiguen abaratar precios las gasolineras low cost
El precio final del combustible se compone de varios factores: el coste del petróleo, los márgenes de distribución y logística, y los impuestos especiales sobre hidrocarburos y el IVA.
En función de los datos del sector, la materia prima representa aproximadamente un 33% del precio de la gasolina y un 39% en el gasóleo, mientras que los impuestos suponen cerca del 30% del importe final.
Dado que estos componentes son comunes a todas las empresas, las estaciones low cost solo pueden reducir costes en el margen de distribución.
Lo hacen principalmente mediante tres vías como la reducción del personal en estación (como la modalidad de autoservicio total o parcial), menores gastos en mantenimiento y eliminación de servicios complementarios como tiendas o lavado de vehículos.
A diferencia de lo que muchos piensan, la Ley de Hidrocarburos obliga a todas las compañías —desde compañías como Repsol o Cepsa hasta marcas como Ballenoil o Petroprix— a vender combustibles con la misma base química.
Esto nos dice que la gasolina o el diésel que sale de las plantas de CLH (Compañía Logística de Hidrocarburos) es exactamente el mismo. La diferencia llega después: los aditivos.
El papel de los aditivos: lo que marca la diferencia
Los aditivos son compuestos químicos que las grandes marcas añaden a sus carburantes para mejorar propiedades como la limpieza de válvulas, la reducción de emisiones o el rendimiento en frío.
En cambio, las gasolineras de bajo coste suelen añadir una cantidad mínima o incluso prescindir de ellos para reducir el precio.
Aunque esta práctica no supone un riesgo inmediato, a largo plazo puede derivar en depósitos de carbonilla, mayor desgaste de inyectores o peor lubricación interna, especialmente en vehículos modernos con sistemas de inyección directa.
Los motores que requieren gasolina de alto octanaje (98) o diésel con índice de cetano elevado deben evitar los combustibles más básicos, ya que no cumplen con las especificaciones del fabricante.
Según especialistas en mantenimiento automotriz, el impacto depende del tipo de uso y del kilometraje.
En trayectos urbanos frecuentes y con repostajes constantes, la ausencia de aditivos detergentes puede acortar la vida útil del motor, aunque esto no siempre se traduce en una avería inmediata.
Averías y mantenimiento: dónde está el verdadero riesgo
Las incidencias mecánicas relacionadas con el combustible —como obstrucción de filtros o presencia de agua y residuos— se deben más a deficiencias en el mantenimiento de los tanques o en la limpieza de los surtidores que al origen del carburante.
En teoría, estos problemas pueden presentarse tanto en estaciones premium como en low cost, pero las segundas suelen operar con menos personal de supervisión, lo que incrementa el riesgo de que un fallo pase desapercibido.
Los talleres afiliados a ASETRA (Asociación de Talleres de Madrid) señalan que algunos de los fallos detectados en motores diésel modernos provienen de impurezas acumuladas en los sistemas de inyección, un problema que podría mitigarse si las gasolineras aplicaran protocolos de limpieza más rigurosos.
Repostar en gasolineras low cost no supone una amenaza directa para el vehículo siempre que cumplan con la normativa vigente y realicen un mantenimiento adecuado.
Sin embargo quienes buscan el mejor cuidado para su motor podrían beneficiarse de combustibles con mayor carga de aditivos, especialmente en coches nuevos o de gama alta.
En mayo de 2025, las estaciones más económicas del país incluyen Carburantes Paniverde (Ciudad Real), Cotranco (Córdoba), Sertrans (Barcelona), UTE Estación de Murcia y Ballenoil (Mieres, Asturias).
Todas ellas ofrecen precios competitivos, pero los expertos recomiendan alternar repostajes en diferentes marcas y mantener un control regular del filtro de combustible para evitar problemas futuros.
El ahorro que ofrecen las gasolineras de bajo coste puede ser real, pero no está exento de matices técnicos. La clave de todo ello está en combinar un consumo responsable con un mantenimiento preventivo que asegure la salud del motor a largo plazo.