Hombre con un móvil y elementos de fraude usando la imagen del Banco de Santander.
Nuevo fraude usando la imagen del Banco de Santander.

La Asociación Española de Consumidores alerta: nuevo fraude suplantando al Banco Santander

Fraude bancario: la Asociación Española de Consumidores alerta sobre una nueva suplantación del Banco Santander

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La Asociación Española de Consumidores ha emitido una nueva advertencia ante la detección de un fraude en el cual se suplanta la identidad del Banco Santander, todo ello usando correos electrónicos que buscan engañar a los usuarios para obtener sus datos personales y bancarios.

Este intento de phishing, que afecta a un número creciente de clientes, reproduciendo ya una estrategia conocida como es generar alarma entre los consumidores haciéndoles creer que sus tarjetas han sido bloqueadas temporalmente.

Durante las últimas semanas, decenas de usuarios han comunicado a la Asociación haber recibido mensajes en el que aparentan proceder del servicio oficial del Banco Santander.

En ellos se advierte de una supuesta “suspensión temporal” o “limitación de uso” de la tarjeta, con la recomendación de acceder a un enlace para “actualizar datos”.

Según la entidad de consumidores, se trata de una maniobra fraudulenta cuidadosamente diseñada para imitar la comunicación legítima del banco, con logotipos, lenguaje formal y dominios falsos que pueden pasar inadvertidos para los usuarios menos experimentados.

Desde la Asociación Española de Consumidores se recuerda que ninguna entidad financiera solicita datos personales o contraseñas a través del correo electrónico o SMS. En este caso, los remitentes emplean direcciones falsas que incluyen variaciones mínimas del nombre del banco, lo que puede inducir al error.

El objetivo es el robo de información sensible, como números de cuenta, claves de acceso o códigos de verificación, que posteriormente son utilizados para realizar cargos no autorizados o transferencias ilícitas.

Los expertos advierten de que este tipo de fraudes se apoya en la psicología del miedo y la urgencia. Al hacer creer al usuario que su dinero está en peligro, los delincuentes logran que muchas personas actúen de manera precipitada, sin comprobar la autenticidad del mensaje.

Según datos recientes del sector, los intentos de phishing bancario han aumentado de forma significativa en España desde 2023, afectando tanto a clientes de grandes bancos como a usuarios de servicios financieros digitales.

La Asociación ha reiterado su llamamiento al sentido común y la precaución. En palabras de su portavoz, la prioridad es “no fiarse de correos, mensajes o llamadas que soliciten información personal o financiera, por muy legítimos que parezcan”.

Además, recuerdan que ante cualquier duda se debe contactar directamente con el banco, utilizando los canales oficiales disponibles en su página web o en las oficinas físicas.

En caso de haber introducido datos en una página sospechosa o detectar movimientos irregulares en la cuenta, la recomendación inmediata es avisar al banco para bloquear operaciones y presentar denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Fraude usando la imagen del Banco de Santander

Las autoridades disponen de unidades especializadas en ciberdelincuencia que recopilan este tipo de denuncias para rastrear redes de fraude y proteger a nuevos posibles afectados.

Asimismo, la Asociación Española de Consumidores ha habilitado un canal de contacto directo en el correo electrónico: consultas@consumoenpositivo.es en el que los ciudadanos pueden reportar intentos de fraude o solicitar orientación sobre cómo proceder ante una posible estafa.

La organización insiste en que cada aviso ayuda a prevenir nuevos casos y contribuye a frenar la expansión de estas prácticas delictivas.

El phishing bancario se ha convertido en uno de los métodos más frecuentes de ciberestafa en España. Las entidades financieras, en coordinación con asociaciones de consumidores y organismos públicos, mantienen campañas informativas para reforzar la educación digital y la detección temprana de correos fraudulentos.

No obstante, los delincuentes continúan perfeccionando sus técnicas, aprovechando la confianza que los usuarios depositan en sus bancos.

La Asociación concluye recordando una regla fundamental en el que ningún banco solicita nunca claves personales por correo electrónico, teléfono o SMS. Por tanto, cualquier comunicación de este tipo debe considerarse sospechosa y ser ignorada o reportada.

La vigilancia individual y la denuncia colectiva siguen siendo, a día de hoy, las herramientas más eficaces para frenar un fenómeno que, aunque digital, tiene consecuencias muy reales sobre los ahorros de miles de ciudadanos.