Velador con una señal de prohibido fumar.
Nueva Ley Antitabaco.

La Asociación Española de Consumidores rechaza prohibir fumar en terrazas y multar a los padres de menores fumadores

La Asociación Española de Consumidores pide cambios al Proyecto de Ley del Tabaco

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La Asociación Española de Consumidores, Asescon, ha mostrado su absoluto rechazo a distintos los aspectos incluidos en el Proyecto de Ley del Tabaco aprobado por el Gobierno de España.

Asescon considera que algunas de las medidas previstas no contribuirán a reducir el consumo de tabaco y podrían generar efectos contrarios a los perseguidos por la futura normativa.

La organización Asescon recuerda que ya presentó alegaciones al texto durante su fase de anteproyecto ante el Ministerio de Sanidad y sostiene que muchas de sus propuestas no han sido incorporadas al documento que ahora inicia su tramitación parlamentaria.

Entre las principales críticas figura la prohibición de fumar en terrazas y otros espacios que están al aire libre, así como la posibilidad de imponer sanciones a los padres de menores que consuman tabaco.

A juicio de la asociación, antes que penalizar a las familias, la prioridad debería centrarse en impedir que los menores puedan acceder a estos productos mediante una vigilancia más estricta de los canales de venta.

La entidad considera que el texto no aborda con suficiente contundencia el control de la venta ilegal ni la comercialización de productos de tabaco y nicotina a menores de edad fuera de los circuitos autorizados, una situación que asegura haber recibido de forma reiterada a través de las consultas de consumidores.

La entidad Asescon alerta sobre el tratamiento de los productos alternativos al tabaco

Otro de los puntos que más preocupación genera en la asociación es la equiparación regulatoria entre los cigarrillos convencionales y los productos alternativos, como el tabaco calentado o los cigarrillos electrónicos.

Según explica, tratar ambos sistemas de la misma forma podría provocar que parte de los usuarios abandonen estos dispositivos y regresen al consumo de cigarrillos tradicionales. La organización sostiene esta afirmación en una encuesta realizada entre consumidores.

De acuerdo con ese estudio, el 61 % de los participantes considera que fumar cigarrillos convencionales es la opción más perjudicial para la salud, mientras que un 33 % opina que los productos sin combustión, aunque no están exentos de riesgos, resultan considerablemente menos dañinos y, por tanto, no deberían recibir el mismo tratamiento normativo.

La encuesta también refleja que un 71 % de quienes utilizan productos alternativos afirma que volvería a consumir cigarrillos convencionales si estos dispositivos fueran prohibidos, mientras que otro 20 % considera probable hacerlo.

Para la asociación, estos datos evidencian el riesgo de que la futura regulación provoque un efecto contrario al buscado desde el punto de vista de la salud pública.

La entidad insiste además en que sería más eficaz reforzar las campañas de información y prevención sobre los riesgos del tabaquismo que endurecer las limitaciones sobre productos alternativos.

Rechazo mayoritario a prohibir fumar en terrazas, según la encuesta

La prohibición de fumar en terrazas de bares y restaurantes es otro de los aspectos que la Asociación Española de Consumidores, Asescon, considera desproporcionado.

Los resultados de su consulta indican que únicamente un 18 % de los encuestados respalda la prohibición general del consumo de productos con tabaco o nicotina en espacios al aire libre.

Un 29 % considera que no debería prohibirse ninguno de estos productos en exteriores, mientras que un 16 % apuesta por permitir al menos el uso de cigarrillos electrónicos y tabaco calentado.

Por otro lado, un 35 % de los participantes sí apoyaría restricciones, aunque limitadas a lugares especialmente sensibles, como centros sanitarios, educativos, instalaciones deportivas o espacios frecuentados habitualmente por menores de edad.

La organización advierte además de que una prohibición general en las terrazas podría tener consecuencias económicas para el sector de la hostelería, con cuyos representantes asegura haber mantenido reuniones para conocer su posición sobre la futura regulación.

A la espera de que el Proyecto de Ley continúe su recorrido parlamentario, la Asociación Española de Consumidores solicita que el texto incorpore modificaciones para reforzar la lucha contra la venta ilegal a menores, revisar el régimen sancionador previsto para las familias y diferenciar el tratamiento de los productos alternativos al tabaco convencional, al entender que las medidas actualmente planteadas no garantizan una reducción efectiva del número de fumadores.