Sérums para pestañas.

La OCU alerta sobre varios sérums para pestañas: podrían causar irritación ocular y cambios en el iris

La OCU alerta sobre sérums para pestañas que pueden causar irritación ocular y cambios en el iris

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El uso de sérums para estimular el crecimiento de las pestañas se ha popularizado en los últimos años dentro del mercado cosmético.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido de que algunos de estos productos contienen compuestos con efectos farmacológicos que podrían provocar reacciones adversas en los ojos y la piel del párpado.

El reciente aviso de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha puesto el foco en un tipo de cosmético cada vez más popular: los sérums destinados a estimular el crecimiento de las pestañas.

Si bien se comercializan como productos de belleza de uso cotidiano, algunos de ellos contienen compuestos con actividad farmacológica capaces de provocar efectos secundarios en los ojos y en la piel del párpado.

La advertencia se centra en la presencia de análogos de prostaglandinas, sustancias sintéticas que imitan la acción de determinadas moléculas naturales del organismo.

En medicina se emplean principalmente para tratar enfermedades oculares como el glaucoma o la hipertensión ocular, ya que favorecen el drenaje del humor acuoso y ayudan a reducir la presión dentro del ojo.

Precisamente esa potente actividad biológica es lo que preocupa a los expertos cuando estos compuestos se utilizan con fines meramente estéticos.

Según el análisis difundido por la OCU, al menos una decena de productos presentes en el mercado europeo incluyen este tipo de ingredientes.

Entre los sérums evaluados figuran GrandeLash MD, Lashcocaine, Lilash, Long4Lashes, Miralash, RapidLash, Realash, Revitalash, UKLash y Xlash.

Muchos de ellos se venden en perfumerías, tiendas especializadas o plataformas de comercio electrónico, lo que facilita su acceso a consumidores que en muchos casos desconocen la naturaleza farmacológica de algunos de sus componentes.

El principal problema es que los análogos de prostaglandinas no actúan únicamente sobre el folículo de la pestaña. Su mecanismo prolonga la fase de crecimiento del pelo, lo que explica el efecto cosmético buscado, pero también puede desencadenar reacciones no deseadas. Entre las más frecuentes se encuentran irritación ocular, enrojecimiento, inflamación del párpado o hiperpigmentación en la piel que rodea el ojo.

Algunos informes científicos citados por organismos europeos también mencionan la posibilidad de cambios en la pigmentación del iris, un efecto poco frecuente pero potencialmente permanente.

Este fenómeno se ha observado previamente en pacientes tratados con medicamentos oftalmológicos que contienen compuestos similares, como el bimatoprost.

Si bien en ese contexto el uso está controlado por profesionales sanitarios, su presencia en cosméticos plantea interrogantes sobre la seguridad a largo plazo.

Sustancias que podemos encontrar en los sérums según la OCU

El Comité Científico de Seguridad de los Consumidores, órgano asesor de la Comisión Europea, ya analizó varias de estas sustancias en evaluaciones previas.

Entre ellas se encuentran el Isopropyl Cloprostenate, el Methylamido Dihydro Noralfaprostal y el Dechloro Dihydroxy Difluoro Ethylcloprostenolamide.

Los expertos tras el estudio concluyeron que no existen datos suficientes para garantizar su seguridad en productos cosméticos destinados a estimular el crecimiento de pestañas o cejas.

A pesar de estas advertencias, la normativa europea todavía no prohíbe de forma expresa la comercialización de todos estos compuestos en cosmética. La OCU recuerda que los productos continúan siendo legales mientras no se actualice el Reglamento europeo sobre productos cosméticos.

No obstante, la organización considera necesario revisar la regulación para evitar riesgos innecesarios para los consumidores.

Otro aspecto que preocupa a los especialistas es la falta de información clara en el etiquetado. Algunos fabricantes destacan la presencia de ingredientes naturales, vitaminas o péptidos, mientras que la mención a los análogos de prostaglandinas aparece con nombres técnicos poco reconocibles para el público general.

Esto puede dificultar que los consumidores comprendan realmente qué tipo de sustancia están aplicando cerca de los ojos.

Ante esta situación, los expertos recomiendan utilizar este tipo de productos con prudencia y suspender su uso si aparecen molestias o alteraciones en los ojos.

Igualmente aconsejan consultar con un profesional sanitario antes de iniciar tratamientos cosméticos que prometen modificar el crecimiento del vello.

En el caso de mujeres embarazadas, en periodo de lactancia o menores de edad, la precaución debería ser aún mayor. Los consumidores deben priorizar siempre la seguridad ocular por delante.

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