Manguera de gasolina y dinero junto a un surtidor.
La gasolina ha subido en exceso.

La OCU denuncia a las gasolineras por las subidas del diésel y la gasolina: “No están justificadas”

La OCU denuncia ante Competencia las subidas “injustificadas” del diésel y la gasolina

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El fuerte encarecimiento de los combustibles en España en apenas unos días ha encendido las alarmas entre consumidores y expertos.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha decidido llevar el caso ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) al considerar que las recientes subidas del diésel y la gasolina no se explican por los costes reales del sector.

Para millones de conductores en España, llenar el depósito se ha convertido nuevamente en un motivo de preocupación.

En apenas una semana, los precios del diésel y de la gasolina han experimentado un incremento notable que ha despertado sospechas entre asociaciones de consumidores y expertos del sector energético.

La Organización de Consumidores y Usuarios decidió llevar el asunto ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia tras detectar lo que considera subidas desproporcionadas que no se corresponden con la evolución real de los costes del combustible.

El análisis elaborado por la organización señala que el encarecimiento ha sido especialmente intenso en el diésel.

Según sus cálculos, el litro ha aumentado más de veinte céntimos en apenas siete días, mientras que la gasolina también ha registrado incrementos significativos aunque algo menores.

Los datos recopilados muestran además que la subida no se ha producido de forma aislada en determinados puntos del país, sino de manera prácticamente simultánea en muchas cadenas de estaciones de servicio, incluidas algunas de bajo coste y otras vinculadas a grandes superficies.

Para la OCU, este comportamiento plantea dudas sobre el funcionamiento competitivo del mercado de carburantes.

La organización sostiene que el combustible que actualmente se vende en los surtidores fue adquirido con anterioridad a las últimas tensiones internacionales que afectan al petróleo.

Desde su punto de vista, la rapidez con la que se trasladan las subidas al precio final contrasta con la lentitud con la que normalmente se reflejan las bajadas del crudo en las gasolineras, un fenómeno conocido por los analistas como efecto cohete y pluma.

La asociación también advierte que España se encuentra entre los países de la zona euro donde más ha aumentado el precio de la gasolina en los últimos días, según los registros publicados en el boletín petrolero de la Unión Europea.

Este contexto ha llevado a la organización a presentar formalmente una denuncia ante la CNMC para que el organismo analice si las subidas responden únicamente a factores de mercado o si existe algún tipo de práctica contraria a la competencia.

En particular, la OCU considera necesario investigar si las gasolineras han aplicado incrementos de precios de forma paralela o coordinada, algo que podría vulnerar la legislación española de defensa de la competencia.

La ley prohíbe expresamente los acuerdos entre empresas destinados a fijar precios o limitar la competencia, así como el abuso de posiciones dominantes mediante márgenes comerciales considerados injustos para los consumidores.

Aumento desmedido del precio del combustible

Más allá del debate jurídico, la organización subraya que el aumento del precio del combustible tiene consecuencias directas en la economía cotidiana, ya que encarece el transporte, la producción agrícola y numerosos bienes de consumo.

Este efecto inflacionista termina repercutiendo en el conjunto de los hogares, especialmente en aquellos con menor capacidad económica, que destinan una mayor parte de sus ingresos al transporte y a la energía.

Por ese motivo, la OCU reclama a las autoridades una vigilancia más estricta del mercado de carburantes y pide que, si se detectan irregularidades, se apliquen sanciones que garanticen un funcionamiento realmente competitivo.

La organización también propone medidas para aliviar el impacto inmediato en los consumidores, entre ellas una posible reducción del IVA aplicado a los carburantes o la adopción de políticas que amortigüen las subidas energéticas.

Mientras tanto, miles de conductores siguen pendientes de la evolución del mercado petrolero y de las decisiones que adopten tanto el Gobierno como los organismos reguladores en las próximas semanas.

El resultado de la investigación que inicie la CNMC será clave para determinar si las subidas recientes responden únicamente a la volatilidad internacional del petróleo o si existen prácticas que hayan distorsionado el mercado de carburantes nacionales.