La OCU desaconseja las duchas frías y dormir desnudo durante la ola de calor
Ni duchas heladas ni dormir desnudo: los consejos que los expertos desaconsejan para afrontar las noches de calor
Síguenos en Google
Con la llegada de las altas temperaturas y las noches tropicales en buena parte de España, muchas personas recurren a soluciones rápidas para intentar descansar mejor.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte de que algunas de las prácticas más populares, como por ejemplo el darse una ducha muy fría antes de acostarse o dormir completamente desnudo con la intención de combatir el calor, no siempre producen el efecto esperado.
Las recomendaciones llegan en un contexto marcado por episodios de calor intenso, con temperaturas que superan de forma muy amplia los 35 y 40 grados en distintas zonas del país, una situación que incrementa el riesgo de problemas de salud, especialmente entre personas mayores, niños y quienes padecen enfermedades crónicas.
OCU: el agua muy fría puede dificultar la pérdida de calor corporal
Aunque la sensación inmediata tras una ducha helada es de alivio, los especialistas explican que un cambio brusco de temperatura provoca una respuesta del organismo para conservar el calor.
Esa reacción puede reducir la capacidad del cuerpo para disiparlo y hacer que el efecto refrescante dure menos de lo esperado.
Por ese motivo, las recomendaciones apuntan a optar por duchas templadas o ligeramente frescas antes de dormir. Este tipo de baño favorece una disminución gradual de la temperatura corporal sin provocar un contraste excesivo, lo que facilita una sensación de confort más prolongada durante la noche.
Los expertos recuerdan además que mantener una temperatura agradable en el dormitorio, ventilar la vivienda en las horas más frescas del día y reducir la entrada de calor durante las horas de mayor insolación contribuyen más al descanso que los cambios extremos de temperatura.
Dormir desnudo no siempre ayuda a descansar mejor
Otra de las creencias habituales durante el verano es que dormir sin ropa permite soportar mejor el calor. Sin embargo, distintas recomendaciones difundidas durante la actual ola de calor señalan que esta medida no garantiza un descanso más fresco.
Durante el sueño, el organismo continúa regulando su temperatura mediante la sudoración. Si el sudor permanece sobre la piel y no existe un tejido que facilite su absorción y evaporación, la sensación de incomodidad puede aumentar.
Prendas ligeras confeccionadas con tejidos transpirables, como el algodón, pueden favorecer una mejor regulación térmica durante la noche.
Además de la ropa de cama, también influye el tipo de colchón, la ventilación del dormitorio y la humedad ambiental, factores que condicionan la calidad del descanso cuando las temperaturas permanecen elevadas incluso durante la madrugada.
Hidratación, alimentación ligera y prevención frente al golpe de calor
La OCU insiste en que las medidas realmente eficaces para afrontar una ola de calor pasan por mantener una hidratación constante, incluso cuando no aparece la sensación de sed.
También recomienda priorizar comidas ligeras, con abundancia de frutas, verduras, ensaladas y sopas frías, evitando el exceso de alcohol y bebidas muy azucaradas.
Entre los consejos figura igualmente limitar la actividad física durante las horas centrales del día, protegerse de la exposición directa al sol y prestar especial atención a las personas más vulnerables.
En caso de síntomas compatibles con un golpe de calor —como mareos, confusión, piel muy caliente o pérdida de conciencia— se recomienda actuar con rapidez y solicitar asistencia sanitaria.
Los expertos coinciden en que, frente a las altas temperaturas, las medidas más efectivas suelen ser también las más sencillas: mantener la vivienda lo más fresca posible, beber agua con frecuencia, utilizar ropa ligera y evitar los cambios bruscos de temperatura que, aunque proporcionen una sensación inmediata de alivio, pueden no contribuir a una mejor regulación térmica del organismo.