Irse de vacaciones implica un fuerte gasto.

Las vacaciones de playa ya cuestan más de 1.500 euros por familia: este es el gasto medio del verano

La playa sigue siendo el destino preferido de los hogares españoles, aunque el coste medio del viaje continúa al alza y tres de cada diez personas no tienen previsto desplazarse este verano

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Disfrutar de unos días junto al mar sigue siendo la primera opción para muchas familias españolas, pero hacerlo exige cada vez un mayor esfuerzo económico.

Los últimos datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sitúan en 1.502 euros el gasto medio de unas vacaciones familiares en la playa durante este verano.

En esa cantidad se incluyen los principales desembolsos del viaje, desde el alojamiento y el transporte hasta la alimentación y las actividades de ocio.

El estudio refleja que el litoral mantiene su atractivo pese al incremento del coste de viajar. Un 33% de los hogares elige la playa como destino principal para sus vacaciones estivales, muy por delante de otras alternativas.

El aumento del presupuesto necesario para pasar unos días fuera de casa coincide con una realidad que también aparece en la encuesta: tres de cada diez españoles no viajarán este verano, un porcentaje superior al registrado en ediciones anteriores.

Viajar al extranjero sigue siendo la opción más cara

La encuesta de la OCU muestra diferencias importantes según el tipo de vacaciones elegido. Aunque los viajes internacionales continúan ganando interés, también representan el mayor desembolso para las familias.

Quienes optan por salir de España afrontan un gasto medio de 2.641 euros, casi el doble que unas vacaciones de playa. Este tipo de viaje es elegido por el 11% de los encuestados, una cifra muy inferior a la de quienes prefieren el litoral, pero que confirma el interés creciente por los destinos internacionales pese a su mayor coste.

En el extremo opuesto aparecen las opciones tradicionalmente más económicas. Pasar las vacaciones en el pueblo supone un gasto medio de 583 euros por familia y continúa siendo la alternativa más barata. La montaña también mantiene un peso estable entre las preferencias de los consumidores, con un coste aproximado de 935 euros y una elección similar, en torno al 8% de los hogares.

El alojamiento y el transporte concentran buena parte del gasto

El presupuesto medio calculado por la organización no responde únicamente al precio del alojamiento. La estimación incorpora también los gastos habituales asociados a un viaje familiar: desplazamientos, comidas, ocio y otros desembolsos que terminan elevando la factura final.

La combinación de estos conceptos explica que muchas familias planifiquen con mayor antelación sus vacaciones o ajusten la duración de la estancia para contener el gasto. El incremento de los precios en diferentes servicios turísticos durante los últimos años ha convertido el presupuesto vacacional en uno de los principales condicionantes a la hora de decidir el destino.

La playa, pese a ello, conserva su posición como la opción favorita. Su amplia oferta de alojamientos, la posibilidad de viajar dentro del territorio nacional y la preferencia tradicional de los españoles por los destinos costeros siguen pesando más que el aumento del coste medio del viaje.

La OCU recomienda revisar las reservas antes de contratar

Junto a los datos económicos, la organización recuerda la importancia de extremar las precauciones al reservar alojamientos para evitar incidencias frecuentes durante la temporada alta.

Entre las recomendaciones figura contratar a través de plataformas o agencias con garantías, comprobar con detalle las condiciones de cancelación, revisar posibles suplementos antes de confirmar la reserva y utilizar sistemas de pago seguros.

También aconseja conservar toda la documentación relacionada con la contratación, ya que puede resultar necesaria en caso de reclamación.

La encuesta confirma así una tendencia que vuelve a repetirse este verano: las vacaciones continúan siendo una prioridad para muchas familias, pero disfrutarlas requiere un presupuesto cada vez mayor.

Mientras la playa mantiene su liderazgo como destino preferido, el incremento del coste obliga a numerosos hogares a replantear sus planes o, directamente, a renunciar a viajar durante el periodo estival.

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