Los mejores y peores yogures que puedes comprar según la OCU, destacan Día y Mercadona
El yogur natural de Día lidera el ranking por su calidad, precio y sencillez de ingredientes
Elegir un buen yogur entre las interminables opciones del supermercado no siempre es tarea que resulta sencilla. Marcas, sabores, tipos de leche y promesas de “bajo en grasa” o “rico en proteínas” pueden confundir mucho incluso al consumidor más atento.
Con el objetivo de aclarar el panorama, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha elaborado un completo estudio en el que analiza cuáles son los mejores y peores yogures que están disponibles en las principales cadenas de distribución españolas.
Según la OCU, el yogur natural sigue siendo la elección más equilibrada desde un punto de vista nutricional. A diferencia de las versiones que son azucaradas o con sabores artificiales, los yogures naturales se elaboran únicamente con leche y fermentos vivos, sin colorantes, conservantes ni azúcares añadidos.
Debido a esa sencillez en la composición los convierte en una fuente rica de proteínas, calcio y probióticos, esenciales para la salud digestiva.
La organización recomienda a los consumidores leer siempre las etiquetas y evitar aquellos productos que incluyan los aditivos o ingredientes innecesarios.
En caso de que el sabor ácido del yogur natural resulte demasiado intenso, se puede suavizar de forma saludable con frutas frescas, canela o crema de frutos secos, sin comprometer nunca su valor nutritivo.
Día, el mejor yogur de supermercado
El estudio de la OCU ha sorprendido con un resultado que pocos esperaban puesto que el yogur natural Día se posiciona como el mejor del mercado, con una puntuación de 73 sobre 100.
La organización destaca su fermentación natural, textura cremosa y ausencia de azúcares añadidos. Igualmente, su precio competitivo —1,49 euros por un paquete de ocho unidades— lo convierte en una opción tremendamente atractiva para quienes buscan calidad sin gastar de más.
Este yogur ha superado incluso a otras marcas de mayor renombre, merced a su elaboración sencilla y equilibrio nutricional.
Tras este se sitúan los Carrefour Natural, Mercadona y Eroski Basic Natural, ambos con 71 puntos, seguidos de los yogures Condis Natural y Euromadi Natural, obteniendo 69 puntos en la evaluación.
La OCU también ha querido destacar los productos que ofrecen un equilibrio entre coste y valor nutricional. En este apartado, el ganador destacado es el yogur desnatado Línea Milbona, de Lidl, con un precio de 1,55 euros el kilo.
Este producto, elaborado con un proceso limpio y sin aditivos innecesarios, presentado como una alternativa ideal para quienes desean cuidar su alimentación sin aumentar el gasto.
Los yogures peor valorados
No todos los productos analizados han obtenido buenos resultados. Según la OCU, existen algunos fabricantes de yogures muy populares entre los consumidores que, sin embargo, no cumplen con los estándares de calidad esperados. Entre los peor valorados están:
Yogur de fresa desnatado Conserva, con 58 puntos, criticado por su sabor artificial y textura que resulta poco agradable.
Yogur desnatado con trozos de fresa Carrefour, con 59 puntos, que decepciona por su sabor que también es poco natural.
Yogur de fresa desnatado Bífidus de El Corte Inglés, con 61 puntos, situado por debajo del nivel de calidad esperado o deseado.
Estos resultados evidencian que no todo lo que se presenta como “saludable” lo es realmente, y que muchas veces las versiones con frutas o etiquetas llamativas esconden unas altas cantidades de azúcares y aditivos.
La OCU recuerda que un buen yogur debe contener únicamente leche y fermentos vivos, sin añadidos que son superfluos. También debe ofrecer un aporte adecuado de proteínas y mantener una textura natural.
Leer las etiquetas y optar por productos con pocos ingredientes es la clave para distinguir un yogur que, en verdad, es saludable de otro que solo lo parece.
Este estudio pone de relieve la importancia de informar al consumidor y fomentar hábitos alimenticios más conscientes así como elegir bien un yogur no solo es cuestión de sabor o precio, sino también de salud y transparencia.