Por qué tu coche se oxida más rápido en Cádiz

Por qué tu coche se oxida más rápido en Cádiz

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Aparcar tu coche a pocos metros de la playa Victoria puede parecer un lujo, pero el vehículo paga un precio alto por esas vistas. Mientras un conductor en Sevilla puede circular cinco o seis años sin ver óxido en los bajos, en Cádiz ese mismo coche puede mostrar corrosión en apenas dos. La razón es clara: la sal marina en suspensión acelera el deterioro del metal.

La combinación de humedad constante, brisa cargada de sal y temperaturas suaves crea el entorno ideal para que la oxidación avance. No solo se ve afectado el chasis: frenos, suspensión y sistema de escape sufren un desgaste silencioso que muchos descubren cuando la reparación ya es costosa.

Por qué tu coche se oxida más rápido en Cádiz

Qué es la corrosión y por qué el mar la acelera

La corrosión es una reacción química entre el metal y el oxígeno. En condiciones normales es lenta, pero la sal atrae la humedad y forma una capa electrolítica que acelera el intercambio de electrones, multiplicando la oxidación hasta diez veces frente a zonas del interior.

En Cádiz, con una humedad relativa superior al 70% gran parte del año y vientos que transportan partículas salinas incluso lejos de la costa, basta con aparcar al aire libre para que el proceso comience.

Las piezas que más sufren en un clima costero

Los discos de freno encabezan la lista: al estar expuestos, desarrollan óxido en pocos días. Aunque la frenada elimina parte del óxido superficial, la corrosión interna puede reducir su vida útil hasta un 30%.

Los amortizadores también son vulnerables. Si el guardapolvo se daña, la sal corroe el vástago, comprometiendo su funcionamiento. El sistema de escape —silenciosos, catalizadores y tubos— tampoco resiste indefinidamente la agresión salina, y en zonas cercanas al mar no es raro ver escapes perforados en coches relativamente jóvenes.

Rodamientos y bajos del vehículo merecen atención especial, ya que acumulan suciedad mezclada con sal que crea focos de corrosión persistentes. Según los expertos de Recambioscoches, los cojinetes de rueda fallan si la pista exterior está dañada, sobrecalentada, corroída o desplazada/deformada.

Cómo el clima de Cádiz acelera el deterioro

Rodeada por el Atlántico, Cádiz actúa como una cámara de corrosión natural. La brisa marina deposita microcristales de sal sobre las superficies, y la humedad elevada impide que el metal se seque por completo. Durante episodios de levante, la sal penetra incluso en garajes abiertos y zonas aparentemente protegidas, afectando sobre todo a vehículos que duermen en la calle.

Consejos prácticos para proteger tu coche

La prevención siempre es más barata que la reparación. Lavar el coche cada dos semanas, insistiendo en bajos y llantas, elimina la sal acumulada. El uso de agua a presión en pasos de rueda y chasis ayuda a retirar la suciedad incrustada.

Aplicar protecciones anticorrosivas en los bajos es una inversión eficaz. Según los expertos, estos tratamientos pueden alargar la vida útil del vehículo hasta tres años en entornos marinos. Revisar guardapolvos, gomas y fuelles, y actuar ante las primeras manchas de óxido, evita daños mayores.

No subestimes el poder del mar

Vivir junto al océano tiene muchas ventajas, pero exige más cuidados para el coche. La corrosión no es inevitable, pero sí más rápida en Cádiz que en ciudades del interior. Un mantenimiento constante puede ahorrarte averías y gastos importantes, especialmente en las partes que no se ven… y que antes se deterioran.