Renting o compra: el estudio de la OCU que desmonta lo que muchos creían sobre el coche nuevo
La OCU revela: comprar un coche sigue siendo más barato que alquilarlo por renting
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha publicado un estudio exhaustivo sobre las diferentes formas de disponer de un vehículo durante un periodo de cuatro años, concluyendo que la compra al contado continúa siendo la opción más económica.
A pesar de la creciente popularidad del renting, la organización subraya que esta modalidad, aunque cómoda y predecible, resulta más costosa en la mayoría de los casos.
El análisis, centrado en un Toyota Corolla 140 e-CVT Active Plus, arroja cifras que invitan a la reflexión sobre los hábitos de consumo y la planificación financiera de los conductores españoles.
Para realizar la comparativa, la OCU tomó como base un uso real del vehículo durante cuatro años, considerando todos los gastos que acompañan a su utilización como son las revisiones oficiales, seguro a todo riesgo, Impuesto Municipal sobre Vehículos de Tracción Mecánica y cambio de neumáticos.
Estos costes, que ascienden a 5.549 euros, se aplicaron de forma homogénea a todas las modalidades analizadas, garantizando la equidad del estudio.
Renting: comodidad con un sobrecoste oculto
El renting, definido como un contrato de larga duración (que habitualmente son entre tres y cinco años) que permite utilizar un coche mediante el pago de cuotas mensuales, se presenta como una alternativa atractiva para quienes prefieren no preocuparse por mantenimientos, seguros o imprevistos.
No obstante, la OCU advierte de importantes diferencias de precio entre compañías.
En el caso del modelo evaluado, la mejor oferta de renting asciende a 19.680 euros, mientras que la más cara alcanza 23.602 euros, una diferencia de hasta el 20 %.
Esta variación, según la organización, demuestra la importancia de comparar tarifas antes de firmar un contrato.
No obstante, el renting incluye limitaciones que pueden incrementar el coste final. Una de las más relevantes es el kilometraje máximo anual permitido, que suele situarse entre 15.000 y 20.000 kilómetros.
Exceder esa cifra genera un recargo de entre 0,07 y 0,12 euros por kilómetro adicional, lo que podría suponer más de 1.000 euros extra si se recorren 15.000 kilómetros de más.
A ello se suma el riesgo de penalizaciones por cancelación anticipada, que en algunos casos pueden alcanzar el 100 % de las cuotas pendientes, lo que convierte esta modalidad en una opción poco flexible.
La compra al contado: la fórmula más económica
El informe señala que la compra al contado sigue siendo la opción más rentable, especialmente si el propietario revende el coche tras cuatro años.
En el caso del Toyota Corolla analizado, el precio de adquisición es de 26.645 euros, a los que se suman los gastos de uso mencionados (5.549 euros).
Restando el valor de reventa estimado por Ganvam en 14.675 euros, el coste total se sitúa en 17.519 euros, claramente inferior al renting o la financiación.
Esta modalidad no solo evita intereses y comisiones, sino que permite recuperar parte del dinero invertido, lo que la convierte en la opción más lógica para quienes planean conservar el vehículo a largo plazo o no desean asumir compromisos contractuales adicionales.
Financiación y multiopción: soluciones intermedias
La financiación bancaria representa un punto medio entre la compra y el renting.
Según la OCU, con un préstamo al 6,45 % TAE, el coste total tras cuatro años asciende a 22.142 euros, incluyendo entrada, cuotas y gastos asociados.
Si bien son más cara que la compra al contado, esta opción resulta más asequible que el renting, sobre todo cuando se obtiene una buena oferta financiera.
En cambio, la modalidad multiopción, como el programa Toyota Easy, ofrece cuotas mensuales reducidas pero exige una cuantiosa cuota final.
Con este sistema, que permite circular hasta 25.000 kilómetros al año e incluye seguro a todo riesgo con franquicia el primer año, el coste global sería de 23.837 euros si se devuelve el coche al cuarto año.
Qué recomienda la OCU
El estudio concluye que no existe una única respuesta válida, sino que la elección depende de las necesidades y prioridades del conductor. Para quienes valoran la comodidad, previsión de gastos y renovación frecuente de vehículo, el renting puede ser una alternativa interesante.
Pero para los que buscan ahorro a medio y largo plazo, la compra al contado o la financiación tradicional siguen siendo las opciones más racionales.
La OCU recomienda comparar detenidamente las ofertas, revisar las condiciones sobre kilometraje y penalizaciones, y confirmar si existe opción de compra al término del contrato.
También recuerda que las ayudas del Plan Auto+ y las deducciones fiscales por vehículos eléctricos o híbridos enchufables no se aplican al renting de particulares, un factor que refuerza la conveniencia de la adquisición directa.
El informe deja claro que la libertad de elegir no siempre es sinónimo de ahorro, y que la decisión más sensata sigue siendo, en muchos casos, la más tradicional: comprar el coche y conservarlo.