Maletas en la cinta de recogida de equipaje de un avión.
Equipaje en la cinta del avión.

Si viajas con Iberia, cuidado con este recargo al facturar tu maleta

Iberia y el cobro por equipaje “irregular”: la OCU pide a Consumo que aclare su legalidad y proporcionalidad

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La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha advertido los viajeros que Iberia está aplicando un recargo adicional a ciertos tipos de equipaje considerados “irregulares”.

Según la aerolínea, este sobrecoste afecta a bultos que no se ajustan a las dimensiones así como a las características necesarias para el tratamiento automático en los aeropuertos.

Pero para la OCU, este cobro plantea dudas sobre su legalidad, proporcionalidad y transparencia, por lo que ha solicitado al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 que aclare el marco normativo que lo respalda.

El recargo, que puede alcanzar hasta 125 euros en vuelos de largo recorrido, se aplica a maletas o paquetes que, por su forma o material, resulten difíciles de manipular en los sistemas automáticos de equipaje.

De este modo, bolsas blandas, mochilas deformables o bultos redondeados pueden ser clasificados como “equipaje irregular” y generar un coste adicional al pasajero en el momento de facturar.

La aerolínea justifica esta medida como una forma de garantizar la seguridad y eficiencia de los procesos logísticos, aunque reconoce que la decisión se evalúa caso por caso en el mostrador del aeropuerto.

Qué considera Iberia como “equipaje irregular”

Según la política publicada por Iberia, cualquier bulto cuya forma, rigidez o dimensiones no permitan un manejo adecuado por las cintas automáticas de transporte puede ser objeto de recargo.

Esto incluye desde maletas excesivamente flexibles hasta paquetes con envoltorios de plástico o film que se deformen con facilidad.

La medida afecta especialmente a viajeros que transportan instrumentos musicales, equipos deportivos o embalajes no convencionales, quienes deben consultar con antelación las condiciones específicas de su vuelo para evitar sorpresas.

Los importes varían según el destino: 35 euros en vuelos nacionales, 60 euros para rutas hacia Islas Canarias, Europa, Norte de África y Oriente Medio, y hasta 125 euros para trayectos hacia América o Asia.

Igualmente la OCU advierte de que el coste puede multiplicarse si el itinerario incluye escalas, ya que el recargo podría aplicarse en más de un tramo del viaje.

La OCU cuestiona la proporcionalidad y transparencia del recargo

La organización de consumidores sostiene que este tipo de cobros no son razonables si ya existen tarifas específicas para equipaje especial, como bicicletas, esquís o instrumentos musicales. En su petición al Ministerio de Consumo, la OCU solicita que se garantice que los pasajeros conozcan estos posibles recargos antes de realizar la compra del billete, y no únicamente en el momento de facturar.

Además, la entidad pide que se acredite que el cobro está justificado por motivos técnicos reales, y que no suponga una penalización arbitraria o desproporcionada.

En su comunicado, la OCU recuerda que las aerolíneas están obligadas por normativa europea a informar de manera clara y completa sobre todas las tasas y suplementos aplicables.

La falta de transparencia, señala, “dificulta la comparación entre compañías y puede inducir a error al consumidor”.

Este caso se suma a una larga lista de reclamaciones de asociaciones de consumidores europeas por prácticas abusivas en el sector aéreo, especialmente en lo relativo a equipaje de mano, selección de asientos o cobros adicionales no anunciados.

El debate llega en un momento clave, cuando el Consejo de la Unión Europea debe ratificar nuevas medidas aprobadas por el Parlamento Europeo para mejorar la protección de los pasajeros en todo el espacio comunitario.

Cómo evitar problemas al facturar equipaje no convencional

Los expertos en consumo recomiendan revisar detenidamente la categoría de equipaje antes del vuelo, especialmente si se transportan objetos voluminosos o con formas irregulares.

Optar por maletas rígidas y de estructura convencional reduce el riesgo de que se apliquen recargos. También se aconseja evitar envoltorios improvisados y consultar directamente con la aerolínea en caso de duda.

Si finalmente se cobra un suplemento y el pasajero lo considera injustificado, debe presentar una reclamación formal ante Iberia, conservando todos los documentos: billete, justificante del pago y fotografías del equipaje. E

n caso de no obtener respuesta satisfactoria, puede acudir a los organismos de consumo autonómicos o al Centro Europeo del Consumidor, que ofrece asistencia gratuita en conflictos transfronterizos.

La OCU insiste en que la clave está en la transparencia previa: conocer con exactitud qué se considera “equipaje irregular” y cuánto costará facturarlo. Solo así, afirma, el viajero podrá comparar de forma justa y elegir la opción más adecuada antes de despegar.