Vuelven los fraudes telefónicos con el 807, de esta forma engañan a miles de usuarios en España
Fraudes telefónicos con prefijo 807: la vieja estafa que regresa con nuevas trampas digitales
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha vuelto a encender las alarmas ante una práctica que parecía del pasado pero que ha regresado con fuerza como son los fraudes telefónicos vinculados a números que comienzan por 807.
Estos teléfonos, asociados históricamente a servicios de tarificación adicional, están siendo utilizados nuevamente para suplantar líneas de atención al cliente y generar facturas abultadas a los usuarios.
Según detalla la OCU, el engaño comienza en el momento en que el consumidor busca en internet el número de contacto de una empresa de mensajería, un seguro o un servicio público.
En los primeros resultados aparecen anuncios patrocinados que imitan la estética y el lenguaje corporativo de las páginas oficiales, pero que en realidad redirigen la llamada hacia un número intermedio que finalmente deriva a un 807 de pago.
Lo que aparenta ser una llamada ordinaria termina convirtiéndose en una factura inflada y una consulta que nunca se resuelve.
La organización recuerda que los teléfonos que empiezan por 807 no pueden emplearse como canales de atención al cliente.
La ley reserva estas numeraciones a servicios profesionales de carácter técnico o jurídico, y su uso para gestionar incidencias o reclamaciones contraviene la normativa vigente.
No obstante, as investigaciones de la OCU confirman que algunas empresas los están utilizando de manera irregular para aprovechar el desconocimiento del consumidor.
El mecanismo de fraude es sencillo pero eficaz. El usuario encuentra un número aparentemente normal, incluso con prefijo geográfico, lo que genera confianza.
Al llamar, se le transfiere a una línea 807, donde el coste por minuto puede superar el euro desde móvil y acumularse con cargos por establecimiento de llamada.
En los casos analizados, la OCU ha identificado que las líneas con la cuarta cifra 4 son especialmente costosas: entre 0,75 y 1 euro por minuto desde teléfono fijo y entre 1,05 y 1,30 euros desde móvil.
A pesar de que la normativa establece que las comunicaciones de este tipo no pueden exceder los 30 minutos, los operadores al otro lado del teléfono emplean tácticas para prolongar la llamada: esperas artificiales, verificaciones falsas o solicitudes de datos irrelevantes.
El resultado es que una consulta inofensiva puede terminar en un cargo cercano a los 50 euros, sin que el cliente reciba ninguna solución real.
La OCU denuncia el fraude de los 807
En algunos casos, las investigaciones apuntan a la empresa Phone Renove S.L., que operaría a través de distintas mercantiles de servicios telefónicos y que habría utilizado esta estrategia para canalizar ingresos irregulares.
La OCU considera que este comportamiento vulnera de forma directa la legislación que prohíbe usar las líneas 807 como servicios de soporte o atención al cliente.
Debido a ello la organización ha presentado una denuncia ante la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y ha solicitado medidas urgentes de protección al consumidor.
Entre sus propuestas destacan tres: que las numeraciones especiales queden bloqueadas por defecto, que se identifique de manera visible al titular de cada línea y que el usuario deba otorgar un consentimiento expreso antes de activar cualquier servicio de tarificación adicional.
Estas iniciativas, según la organización, permitirían limitar significativamente los casos de fraude y reducir el impacto económico de estas prácticas.
La OCU acompaña su denuncia con una serie de recomendaciones preventivas: bloquear los prefijos 803, 806 y 807 a través de la operadora; desconfiar de los anuncios patrocinados en los buscadores y verificar siempre la URL del sitio oficial; y, ante cualquier duda, consultar los canales de comunicación verificados de las empresas.
En caso de haber sido víctima, el consumidor puede reclamar a su compañía telefónica la anulación del cargo, alegando que se trata de un servicio no solicitado y obtenido mediante prácticas engañosas.
Expertos en ciberseguridad, como María Aperador, advierten además de una nueva modalidad de engaño asociada a las redes sociales.
Al respecto señala “cuidado si publicas una queja en X (Twitter), porque podrían contactarte cuentas falsas que se hacen pasar por atención al cliente y te redirigen a estos números de pago”.
La OCU insiste en que la mejor herramienta contra estos fraudes es la prevención.
Conocer los riesgos, evitar los canales no verificados y no confiar en cualquier número que aparezca en los buscadores son pasos esenciales para no caer en una trampa que, aunque conocida, ha encontrado nuevas formas de infiltrarse en la era digital.