El Cádiz CF y JP Financial reculan y retiran la rotulación tras ignorar durante un día las órdenes del Ayuntamiento
El Consistorio tuvo que reiterar la orden al Cádiz CF antes de que comenzara la retirada de las letras
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Finalmente, rectificación. Después de dos días de un episodio difícil de explicar, las letras de JP Financial han comenzado a desaparecer de la fachada de Tribuna del Nuevo Mirandilla. Lógicamente, el Ayuntamiento ha ganado este absurdo pulso que le han propuesto el Cádiz CF y JP Financial. El club, incluso, casi de tapadillo.
Pero no ha sido inmediato. Ha hecho falta una primera orden del Ayuntamiento de Cádiz, comprobar al día siguiente que los trabajos continuaban, unas contundentes declaraciones del alcalde Bruno García y un segundo requerimiento dirigido al Cádiz CF para que aquello que nunca debió empezar sin autorización comenzara finalmente a desmontarse.
Las imágenes que acompañan esta información cierran, al menos provisionalmente, una secuencia insólita. Por la mañana los operarios continuaban trabajando en la rotulación. A las 12.50 horas todavía permanecían dos letras sobre la fachada y, alrededor de las 14.10, una de esas últimas piezas estaba siendo retirada.
Entre una imagen y otra había ocurrido algo importante: el Ayuntamiento había reiterado al Cádiz CF que debía paralizar "inmediatamente" la rotulación y retirar las letras porque seguían sin contar con "ninguna autorización".
La explicación del Cádiz CF deja preguntas en el aire
Desde que estalló el asunto, la explicación trasladada por el Cádiz CF ha consistido en señalar que la tramitación de los permisos correspondía a JP Financial. El club aseguró que desconocía que su patrocinador careciera de la autorización necesaria y entendía que disponía de ella.
Esa explicación puede servir para determinar quién debía realizar administrativamente los trámites. Resulta bastante más difícil que sirva para desvincular al Cádiz CF de lo que estaba sucediendo físicamente en el estadio que utiliza.
Porque JP Financial no decidió colocar su nombre en cualquier edificio de Cádiz. Lo hizo en el estadio municipal utilizado por el Cádiz CF y como consecuencia de un acuerdo comercial firmado precisamente con el Cádiz CF. Y las letras tampoco aparecieron solas en lo alto de Tribuna.
Hubo trabajadores que accedieron a las instalaciones del Nuevo Mirandilla, donde están las oficinas del club, material de grandes dimensiones que tuvo que llegar hasta la fachada y operarios que pudieron desarrollar allí los trabajos. ¿Quién permitió ese acceso? ¿Quién sabía para qué entraban? ¿Quién comprobó antes de que comenzara la instalación que existía autorización del propietario del inmueble?
Son preguntas que la explicación de que "los permisos correspondían al patrocinador" no responde del todo, precisamente.
El problema ya no era solo lo ocurrido el jueves
Pero existe un elemento todavía más difícil de justificar: lo sucedido este viernes. Porque la primera versión, puede valer para escurrir el bulto de lo ocurrido ayer jueves, pero hoy el club seguía señalando a JP Financial como el único responsable. Y no termina de estar tan claro eso.
El Ayuntamiento ya había comunicado públicamente el jueves que los trabajos debían paralizarse y que las letras tenían que ser retiradas porque no existía autorización municipal. El requerimiento iba dirigido al Cádiz CF. La noticia fue además difundida ampliamente durante la tarde.
Pese a ello, el viernes por la mañana los operarios volvieron a trabajar sobre la fachada y la rotulación siguió avanzando.
Ya no se trataba entonces únicamente de explicar que el jueves alguien pudiera haber comenzado los trabajos pensando equivocadamente que los permisos estaban concedidos. Existía desde el día anterior una orden municipal de paralización y retirada.
Y aun así se siguió trabajando.
El propio comunicado remitido este viernes por el Ayuntamiento elimina cualquier duda sobre por qué tuvo que intervenir nuevamente. El Consistorio señala que "debido a la continuación de los trabajos" reiteró al Cádiz CF la "paralización inmediata de la rotulación" y "la retirada de las letras ya puestas al no tener ninguna autorización".
Reiterar significa que ya se había requerido antes. Y el destinatario vuelve a ser el Cádiz Club de Fútbol, no únicamente JP Financial.
Bruno García había advertido: "No está autorizado"
La escena resulta todavía más llamativa porque mientras los trabajos continuaban este viernes, el alcalde de Cádiz estaba explicando públicamente que aquello no podía hacerse.
Bruno García aseguró que "lo que se está poniendo ahora mismo no está autorizado" y reveló que ni siquiera se había producido todavía la solicitud formal del Cádiz CF para activar el naming.
El alcalde describió un procedimiento que debe comenzar con el diálogo y el acuerdo, continuar con la solicitud y autorización municipal, pasar posteriormente por la correspondiente tramitación urbanística del proyecto de rotulación y terminar, solo entonces, con la colocación.
"La colocación es el final del proceso, no el principio", resumió.
Y eso es precisamente lo contrario de lo sucedido en el Nuevo Mirandilla: primero llegaron las letras y después llegó el problema de los permisos.
Dos días de órdenes, letras y marcha atrás
La cronología permite entender la dimensión del episodio. El jueves comenzaron a colocarse las letras de JP Financial en la fachada de Tribuna sin autorización municipal. Cuando el Ayuntamiento tuvo conocimiento de los trabajos, ordenó su paralización y la retirada de lo ya instalado.
Sin embargo, este viernes por la mañana los operarios volvieron a trabajar en la fachada y la rotulación continuó avanzando. Mientras eso ocurría, el alcalde Bruno García explicaba públicamente que "lo que se está poniendo ahora mismo no está autorizado" y que el Cádiz CF ni siquiera había solicitado formalmente activar el naming.
Al comprobar que los trabajos continuaban, el Ayuntamiento remitió un nuevo comunicado: "Debido a la continuación de los trabajos", había reiterado al Cádiz CF la "paralización inmediata" y la retirada de las letras ya colocadas "al no tener ninguna autorización".
Después llegó la marcha atrás. CádizDirecto pudo grabar cómo la rotulación iba desapareciendo de Tribuna y, entre dos de los momentos registrados en vídeo, separados por menos de una hora, prácticamente todas las letras habían sido desmontadas.
Finalmente, marcha atrás: las letras desaparecen en menos de una hora
La reiteración del requerimiento municipal terminó teniendo consecuencias visibles. Y muy rápidas. CádizDirecto dispone de dos vídeos grabados con menos de una hora de diferencia que muestran el antes y el después de la retirada de la rotulación de JP Financial.
En el primero todavía permanecen las últimas letras instaladas sobre la fachada de Tribuna. Menos de una hora después, los operarios habían desmontado prácticamente toda la rotulación. Las imágenes muestran incluso el momento en el que una de las últimas letras es retirada.
La rapidez con la que se desmontó contrasta inevitablemente con todo lo ocurrido durante las horas anteriores. El jueves el Ayuntamiento había ordenado paralizar los trabajos y retirar lo instalado. El viernes por la mañana la rotulación continuó avanzando. El alcalde volvió a advertir públicamente de que "no está autorizado" y, ante la continuación de los trabajos, el Consistorio tuvo que reiterar al Cádiz CF la "paralización inmediata" y la retirada de las letras.
Finalmente se cumplió el requerimiento. JP Financial frenó la instalación y las letras fueron desmontadas, mientras el Cádiz CF, que durante todo el episodio había situado la responsabilidad de los permisos en su patrocinador, acabó viendo cómo desaparecía de la fachada una rotulación vinculada directamente a su acuerdo comercial.
La responsabilidad de tramitar determinados permisos podrá corresponder a JP Financial, como ha sostenido el club. Pero siguen quedando preguntas difíciles de esquivar. ¿Quién permitió el acceso de los trabajadores al estadio? ¿Quién permitió introducir y trasladar unas letras de esas dimensiones hasta la fachada de Tribuna? ¿Y por qué pudieron continuar los trabajos el viernes después de que el Ayuntamiento hubiera ordenado ya el jueves su paralización y retirada?
Especialmente difícil resulta explicar esto último. El propio Ayuntamiento reconoce en su segundo comunicado que tuvo que reiterar el requerimiento precisamente "debido a la continuación de los trabajos". Y volvió a dirigirlo al Cádiz Club de Fútbol.
Al final, aquello que durante dos días parecía extraordinariamente complicado se resolvió en menos de una hora: desmontar las letras y devolver la fachada prácticamente a su estado anterior.
Primero se colocaron sin autorización. Después llegó la orden de paralización. Al día siguiente se siguieron colocando. El Ayuntamiento tuvo que reiterar su requerimiento. Y entonces, finalmente, se retiraron.
Mucho recorrido para terminar exactamente donde se debería haber empezado: esperando a tener permiso.