El licor más antiguo del mundo, el hallazgo en China que cambia la historia de la destilación
Descubren en China un licor de 3.000 años: reescribe la historia de la civilización Shang
En un rincón de Shandong, al este de China, un hallazgo arqueológico llamó la atención sobre el conocimiento histórico sobre las bebidas alcohólicas del mundo antiguo. E
n un yacimiento vinculado a la dinastía Shang, los arqueólogos hallaron una vasija de bronce herméticamente sellada durante más de tres milenios.
En su interior de la vasija, un líquido misterioso reveló, tras años de estudio, una sorpresa monumental: licor destilado, el más antiguo jamás identificado en territorio chino.
Hasta ahora, la historiografía situaba los primeros licores destilados en la dinastía Han, alrededor del siglo I a. C., pero el análisis químico de esta pieza empuja esa cronología mil años hacia atrás.
La presencia de etanol sin restos de azúcares ni proteínas confirmó que no se trataba de vino fermentado, sino de una bebida obtenida mediante un proceso de destilación, una técnica mucho más compleja que requiere control del calor y del comportamiento de los líquidos a distintas temperaturas.
Un testimonio del ingenio técnico Shang
La dinastía Shang, que gobernó entre los siglos XVI y XI a. C., es considerada como la primera de la Historia china que está respaldada por evidencia arqueológica.
En este periodo florecieron la escritura oracular, la metalurgia en bronce y un elaborado sistema ritual en el que las ofrendas alcohólicas ocupaban un papel central.
El recipiente descubierto —que se tata de una vasija con forma de búho, símbolo asociado al poder espiritual— refleja ese carácter ceremonial.
El diseño de la pieza, minucioso y simbólico, demuestra el dominio técnico así como muy estético de los artesanos Shang. Los objetos de bronce no solo eran utilitarios, sino que también servían como instrumentos de comunicación con los dioses y los antepasados.
Que esta vasija contuviera una bebida destilada implica que los Shang habían alcanzado un grado de sofisticación tecnológica que hasta ahora se creía exclusivo de culturas posteriores.
El proceso de destilación requiere conocimiento de la condensación de vapores alcohólicos, algo que supone una comprensión empírica avanzada de la física y la química.
Este avance, oculto durante siglos bajo una capa de óxido que protegió el líquido original, convierte al hallazgo en una de las pruebas más tempranas de la destilación en la historia humana.
El recipiente fue desenterrado durante excavaciones en un complejo funerario de la ciudad de Jinan, capital de Shandong.
Su apertura fue un proceso meticuloso pues el bronce, cubierto por una gruesa pátina, había sellado herméticamente el contenido, impidiendo tanto su evaporación como la entrada de microorganismos.
Solo tras años de restauración fue posible retirar la capa sin dañar la pieza ni contaminar el líquido.
Los análisis posteriores, realizados por el Instituto de Arqueología de Jinan, confirmaron la presencia de etanol en concentraciones superiores a las de las bebidas fermentadas conocidas de la época.
No se detectaron residuos de azúcares, almidones o proteínas, descartando la posibilidad de un vino de arroz. Este dato permitió a los investigadores concluir que los Shang no solo conocían la fermentación, sino que también dominaban un proceso de destilación primitiva.
Entre lo ritual y lo espiritual
El alcohol tenía un papel destacado y era un símbolo de primer orden en la cultura Shang. Se ofrecía a los ancestros y a los dioses durante sacrificios y ceremonias que buscaban mantener el equilibrio entre el mundo terrenal y el espiritual.
La introducción de una bebida destilada, de mayor pureza así como de concentración, podría haber amplificado su carga simbólica: un licor más “fuerte” para un vínculo más directo con lo divino.
El recipiente en forma de búho refuerza esta interpretación. En la iconografía Shang, el búho representaba la vigilancia y también era el poder espiritual, atributos asociados a los monarcas y sacerdotes.
De esta forma la mezcla entre la forma del artefacto y su contenido revela un mensaje ritual de gran profundidad.
Reescribiendo la historia de la destilación
Hasta este descubrimiento, los registros más antiguos de destilación en China se remontaban al siglo I a. C., y se creía que la técnica había llegado desde regiones del Medio Oriente a través de intercambios culturales posteriores.
No obstante la evidencia hallada en Shandong sugiere un desarrollo autóctono y temprano de la destilación en el territorio chino, lo que obliga a revisar la cronología tradicional y a replantear las rutas de transmisión del conocimiento técnico en Asia.
El hallazgo no solo tiene valor arqueológico; también ofrece una ventana cultural que conecta el pasado con el presente.
En la China moderna, los licores destilados como el baijiu siguen ocupando un lugar central en las celebraciones y rituales familiares.
Saber que esta tradición tiene raíces de más de tres mil años añade una dimensión histórica a cada brindis contemporáneo.
Más que un hallazgo arqueológico, la vasija de Shandong representa un testimonio tangible del ingenio humano y de la relación entre tecnología, espiritualidad y cultura.
Su descubrimiento redefine la historia de la destilación y recuerda que, incluso tras milenios de silencio, el pasado aún guarda sorpresas capaces de transformar la comprensión de nuestra civilización.