Hallan una enorme ciudad subterránea en Turquía y lo que encontraron dentro sorprende
Un descubrimiento que amplía el mapa arqueológico bajo tierra en Turquía
Turquía, y en especial la región de Capadocia, lleva décadas siendo uno de los grandes centros arqueológicos del mundo por sus ciudades excavadas bajo roca volcánica.
El reciente hallazgo de una nueva ciudad subterránea medieval en el centro del país ha vuelto a situar a la zona en el centro de la investigación histórica.
Los arqueólogos trabajan ahora para determinar la extensión real del complejo y su función durante los periodos de conflicto que marcaron la Anatolia medieval.
Las primeras informaciones difundidas por medios turcos apuntan a una red de galerías, cámaras de almacenamiento y espacios de refugio excavados a varios metros de profundidad.
El hallazgo refuerza la idea de que buena parte de la vida defensiva de la región se desarrolló bajo tierra durante siglos, especialmente en épocas de invasiones y enfrentamientos políticos.
Capadocia concentra algunas de las estructuras subterráneas más complejas conocidas hasta ahora. La más famosa es Derinkuyu, considerada la ciudad subterránea excavada más grande de Turquía y una de las mayores del mundo.
Ese enclave alcanza unos 85 metros de profundidad y llegó a albergar a miles de personas junto con animales y reservas de alimentos.
Turquía: cómo eran las ciudades ocultas bajo la roca volcánica
Los especialistas recuerdan que el terreno volcánico de Capadocia facilitó durante siglos la excavación de túneles y refugios. La roca blanda permitió construir auténticas ciudades conectadas mediante corredores, pozos de ventilación y puertas circulares de piedra diseñadas para bloquear accesos en caso de ataque.
En ciudades como Kaymaklı o Özkonak se han encontrado establos, cocinas, depósitos de agua, bodegas y espacios religiosos. Los investigadores creen que estas infraestructuras no eran simples escondites temporales, sino sistemas preparados para mantener comunidades enteras durante largos periodos.
El nuevo hallazgo medieval presenta características similares. Las primeras inspecciones describen cámaras conectadas entre sí y pasillos estrechos pensados para controlar el movimiento dentro del complejo. Los arqueólogos estudian además si la ciudad mantenía conexiones con otras estructuras cercanas, algo frecuente en la región.
La existencia de redes subterráneas en Anatolia aparece incluso en textos antiguos. El historiador griego Jenofonte ya mencionaba en la “Anábasis” viviendas excavadas bajo tierra en esta zona siglos antes de nuestra era. Las excavaciones modernas han confirmado después que estas construcciones se ampliaron y reutilizaron durante generaciones.
El interés arqueológico y turístico crece en Capadocia
El descubrimiento llega en un momento de fuerte crecimiento turístico en Capadocia, una región conocida por sus formaciones rocosas, iglesias excavadas en piedra y complejos subterráneos abiertos parcialmente al público.
Derinkuyu recibe miles de visitantes cada año y solo una pequeña parte de su estructura puede recorrerse actualmente.
Las autoridades turcas mantienen desde hace años campañas de excavación y conservación en distintos puntos de Nevşehir y alrededores. En varios casos, las ciudades subterráneas fueron encontradas de manera accidental durante obras o reformas domésticas.
El propio complejo de Derinkuyu fue redescubierto en 1963 cuando un vecino derribó una pared de su vivienda y encontró un pasadizo oculto.
Los expertos creen que todavía quedan estructuras sin localizar bajo numerosas localidades de la región. El subsuelo de Capadocia contiene kilómetros de túneles excavados a lo largo de distintas épocas históricas, desde asentamientos antiguos hasta refugios utilizados durante la etapa bizantina.
La nueva ciudad medieval descubierta en Turquía se encuentra ahora en fase inicial de documentación arqueológica. Los equipos técnicos trabajan en la estabilización de galerías y en el análisis de restos materiales que permitan fechar con precisión el complejo y determinar quiénes lo ocuparon.
Las autoridades no han confirmado todavía cuándo podrá abrirse al público ni qué extensión total tiene el yacimiento, aunque las primeras estimaciones apuntan a una estructura de grandes dimensiones vinculada a las redes defensivas históricas de Capadocia.