La perrita Niebla y sus once cachorritos. (Fotografía: @LoNuestroMLG )

La otra mascota rescatada tras el accidente de Adamuz: Niebla, la perra que nadie estaba buscando

Apareció sola, embarazada y desorientada en la zona cero del siniestro ferroviario mientras se buscaba a Boro

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El operativo que permitió localizar con vida a Boro, el perro desaparecido tras el accidente gravísimo ferroviario ocurrido en el entorno de Adamuz, en la provincia Córdoba, dejó una segunda historia que tiene menos focos y eco pero igual carga emocional. En medio del despliegue de efectivos, vehículos y búsquedas contrarreloj, apareció una bonita perra mastín que estaba sola, desorientada y visiblemente embarazada. Le han puesto el nombre de Niebla.

Su presencia huidiza pero confiada, según relatan los propios rescatistas, Niebla comenzó a seguir a los equipos sobre el terreno sin apartarse de ellos, como si hubiera encontrado, en plena zona cero, algo de apoyo al que aferrarse. Todo apunta a que llevaba tiempo vagando por la zona cuando se produjo el terrible accidente, si bien su origen sigue siendo una incógnita.

El rescate se confirmó públicamente por la Asociación Andaluza contra la Intolerancia Animal, que difundió la historia usando sus redes sociales al mismo tiempo que celebraba la aparición de Boro.

En su comunicado, la entidad señaló el contraste entre la movilización masiva generada por un caso concreto y la realidad de otros animales que pasan totalmente desapercibidos en situaciones de emergencia, sin con ello desmerecer o restar importancia al rescate de Boro.

“Boro ha tenido suerte”, escribían en la red social, “tenía una familia buscándolo y a miles de personas pendientes de su historia. Pero allí, entre el caos, había otra vida: una perra sin microchip, embarazada, sola y completamente perdida”, un mensaje tremendamente emocional que no tardó nada de tiempo en provocar reacciones y llamadas.

La intervención directa sobre el terreno corrió a cargo de A.RE.A Adamuz, cuyos voluntarios fueron los que participaron en el dispositivo desde las primeras horas posteriores al siniestro.

Fueron ellos quienes, al detectar el comportamiento dócil y confiado del animal, decidieron no mirar hacia otro lado. Niebla fue atendida, alimentada y retirada de la zona para su evaluación veterinaria.

El diagnóstico fue tranquilizador. La perrita, de unos tres años, se encuentra en buen estado de salud, también lo estaba camada que estaba por nacer y que ya ha nacido.

No obstante el alivio inicial dio paso rápidamente a la preocupación de carácter logística y A.RE.A Adamuz ha lanzado un llamamiento urgente para encontrar una casa estable que la adopte más allá de la provisional en Málaga en la que está ahora.

Niebla dio a luz a su camada finalizando el periodo de gestación, el parto y ahora debe comenzar, en un tiempo prudencial para los cachorros, el proceso posterior de adopciones.

“No disponemos de un espacio adecuado para una madre y varios cachorros”, explicaron desde la entidad si bien la perrita está bien atendida en este hogar.

Niebla, una perrita confiada madre de una camada

El origen de Niebla no se conoce, no se sabe si viajaba en alguno de los trenes implicados o pudo haberse perdido tras el impacto o si fue abandonada en las inmediaciones con anterioridad. La falta de información al respecto mantiene abiertas varias líneas de investigación por lo que se ha solicitado colaboración ciudadana para localizar a posibles responsables o, al menos, reconstruir su historia.

La conexión emocional con el caso de Boro es inevitable, el perro fue localizado tras cuatro días de búsqueda por efectivos del Plan Infoca en una finca próxima, y pudo reencontrarse con su dueña en una escena que fue parte de los informativos y dio la vuelta al mundo. Ana viajaba en un tren de la compañía Iryo junto a su hermana, embarazada e ingresada en la UCI, y la pareja de esta.

Tras el accidente, García pidió públicamente que no se olvidara a los animales afectados en tan grave accidente. Esa llamada, según reconocen las asociaciones, fue determinante para ampliar la mirada del operativo de salvamento y también tener en cuenta a las mascotas. Gracias a ello, Niebla dejó de ser invisible.

Ahora su historia es conocida y es una muestra de que, incluso en medio de la tragedia, todavía hay margen para la empatía y la responsabilidad. Se busca un hogar seguro donde Niebla y sus cachorritos puedan empezar de nuevo.

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