La Sábana Santa vuelve a desconcertar a la ciencia: un nuevo estudio cambia todo lo que sabíamos
La Sábana Santa vuelve a desafiar a la ciencia: un estudio plantea un origen por radiación extrema
Un nuevo estudio publicado en la Revista Internacional de Arqueología ha reabierto el polémico debate sobre la autenticidad de la Sábana Santa de Turín, de la Síndone, uno de los objetos más enigmáticos de la historia.
La investigación, dirigida por el ingeniero químico Thomas McAvoy, de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, y que propone que la imagen del hombre crucificado impresa sobre el lino no se originó por pintura ni por descomposición natural, más bien fue por un fenómeno de radiación energética extrema.
La Sábana Santa —un lienzo que tiene unas proporciones de 4,4 metros de largo que se conserva en la catedral de Turín— ha sido objeto de incontables análisis científicos, teológicos y artísticos desde hace siglos.
Millones de personas la veneran como el supuesto sudario que envolvió el cuerpo de Jesús de Nazaret tras la crucifixión. No obstante para los científicos, su naturaleza sigue siendo un misterio sin resolver, un punto de encuentro entre la Fe, la Física y la Historia.
McAvoy utilizó fotografías de alta resolución de la reliquia tomadas en luz visible y fluorescencia de tipo ultravioleta. Aplicando herramientas de inteligencia artificial y reconocimiento de patrones, el investigador analizó la distribución de la intensidad lumínica de cada píxel de la imagen.
El resultado fue sorprendente y es que la información visual se concentraba en un único componente, que al ser procesado matemáticamente revelaba un relieve tridimensional idéntico al generado en los años setenta por el analizador VP-8, un instrumento de la NASA que transformaba imágenes bidimensionales en modelos de volumen.
Según este estudio, esta tridimensionalidad —junto con la superficialidad extrema de la impresión así como con la ausencia total de pigmentos o penetración en las fibras del lino— descarta las hipótesis de pintura o contacto físico directo.
“Solo un evento de radiación, ya sea electromagnética, corpuscular o incluso de origen termonuclear, podría explicar la formación simultánea de todas estas características”, indica McAvoy.
Otros análisis a la Sábana Santa
A diferencia de otros análisis centrados en la datación del tejido, esta investigación se enfoca más bien en el mecanismo físico de formación de la imagen. Las pruebas de radiocarbono del año 1988, realizadas por tres laboratorios independientes, ubicaron el origen del lino entre los siglos XIII y XIV, lo que apoyó la idea de una creación medieval.
No obstante el propio McAvoy advierte que aquellas muestras pudieron proceder de zonas restauradas del tejido, y que el debate sobre la cronología sigue abierto.
El nuevo estudio no pretende confirmar lo que sería la autenticidad de la reliquia, pero sí plantea una vía científica alternativa que podría reconciliar ciertos elementos hasta ahora inexplicables.
Para los creyentes, la hipótesis de una liberación de energía desconocida durante un acontecimiento extraordinario refuerza la posibilidad de un origen sobrenatural. Para los escépticos, abre la puerta a investigar fenómenos físicos aún no comprendidos.
Pero las críticas, como es lógico, se mantienen. Algunos especialistas en iconografía medieval sostienen que la imagen podría haberse generado mediante técnicas artísticas avanzadas de la época, mientras que otros señalan inconsistencias anatómicas en la representación del cuerpo. Un buen ejemplo de ello es el español Carlos Mesa, en el lado contrario el periodista Josep Guijarro.
No obstante ninguna teoría ha conseguido reproducir con precisión la textura, la escala ni la distribución superficial del rostro y las heridas.
El trabajo de McAvoy se inscribe así en una larga cadena de intentos con el objetivo de poder desentrañar uno de los mayores enigmas de la historia cristiana. Su principal aporte no es una afirmación definitiva, sino una nueva línea de investigación científica que desafía los modelos clásicos de explicación.
Si la imagen se formó por radiación, la pregunta es: ¿qué tipo de energía podría haber sido? ¿Un fenómeno físico natural aún desconocido o un evento que rebasa los límites de la ciencia actual?
Más de siete siglos después de su aparición documentada en Francia, la Sábana Santa continúa generando una enorme controversia y fascinación a partes iguales. Este último estudio no resuelve en absoluto el misterio, pero lo lleva a un nivel más profundo, recordando que incluso en la era de la inteligencia artificial (IA), la Ciencia no siempre elimina el misterio, a veces, lo traslada a un terreno más inquietante y desconcertante.