El crucero MV Hondius y el hantavirus.

Tensión con el crucero MV Hondius y el hantavirus que puede matar en horas

Un virus ligado a roedores y con alta mortalidad en algunos casos

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El crucero que MV Hondius a bordo del cual se encuentran personas con hantavirus ha hecho reverdecer los viejos temores a las enfermedades y a los contagios que ya se vivieron con la pandemia del Covid-19. Se trata de contagios por hantavirus y se pretende que sean atendidos por médicos en Canarias. Hay al menos siete tripulantes contagiados  y tres personas muertas a raíz del virus, según la Organización Mundial de la Salud. Pero, ¿qué son los hantavirus?

Los hantavirus, incluidos dentro del género Orthohantavirus y de la familia Hantaviridae, forman parte de un grupo de virus capaces de provocar enfermedades graves en humanos.

Aunque no se transmiten entre personas de forma habitual, sí mantienen una relación estrecha con distintas especies de roedores, que actúan como reservorios naturales. Cada variante suele estar asociada a una especie concreta y permanece en ella de manera persistente sin causar síntomas visibles.

El contagio a humanos ocurre principalmente al inhalar partículas contaminadas procedentes de orina, saliva o heces de roedores. También puede producirse por mordeduras, arañazos o alimentos expuestos en lugares cerrados.

Los expertos señalan que factores ambientales como las lluvias, la humedad y las variaciones de temperatura influyen en la expansión de los roedores y, por tanto, en el riesgo de exposición.

Las enfermedades provocadas por hantavirus se dividen en dos grandes grupos. El primero es la fiebre hemorrágica con síndrome renal, más frecuente en Europa y Asia. El segundo es el síndrome pulmonar por hantavirus, detectado sobre todo en América y considerado el más peligroso por su elevada mortalidad.

Los primeros síntomas suelen confundirse con una gripe común. Fiebre, dolor muscular, cansancio intenso y cefalea aparecen durante los primeros días.

En los casos graves, la evolución puede ser rápida y derivar en insuficiencia respiratoria aguda o daño renal severo. La tasa de letalidad del síndrome pulmonar puede alcanzar entre el 30 y el 60 %, según el tipo de virus y la rapidez del diagnóstico.

Cómo actúa el hantavirus dentro del organismo humano

El comportamiento del hantavirus en el organismo ha sido estudiado durante décadas por equipos de virología y salud pública. El virus posee un genoma dividido en tres segmentos de ARN monocatenario de sentido negativo. Cada uno contiene la información necesaria para producir proteínas fundamentales para la replicación viral.

Cuando el virus entra en el cuerpo humano, sus proteínas de superficie se adhieren a las células y permiten el acceso al interior. Después libera complejos ribonucleoproteicos en el citoplasma y comienza el proceso de replicación. A partir de ese momento, la maquinaria celular del huésped pasa a fabricar nuevas proteínas virales.

Una de las consecuencias más importantes de la infección es el aumento de la permeabilidad vascular. Esto provoca filtración de líquidos, descenso del número de plaquetas y una respuesta inmunitaria descontrolada. En el síndrome pulmonar, el líquido puede acumularse rápidamente en los pulmones y dificultar la respiración en pocas horas.

Los hantavirus del llamado Viejo Mundo y los del Nuevo Mundo presentan diferencias biológicas relevantes. Los primeros se relacionan principalmente con daño renal, mientras que los segundos suelen afectar al sistema respiratorio. Aun así, ambos pueden desencadenar cuadros clínicos graves y requerir hospitalización inmediata.

Actualmente no existe un tratamiento antiviral específico universal para todas las variantes. La atención médica se basa en soporte intensivo, control respiratorio y vigilancia de las complicaciones. Por ese motivo, las autoridades sanitarias insisten en la prevención y en la detección temprana de síntomas tras una posible exposición.

Del brote en la guerra de Corea al seguimiento epidemiológico actual

El descubrimiento del hantavirus se produjo después de la guerra de Corea. Durante el conflicto, numerosos soldados desplegados cerca del río Hantan desarrollaron fiebre hemorrágica con afectación renal. Años más tarde, en 1978, investigadores surcoreanos lograron aislar el virus Hantaan y confirmaron que era el responsable de aquellos casos.

A partir de ese hallazgo comenzaron a identificarse nuevos hantavirus en distintos puntos de Eurasia. En 1982, la Organización Mundial de la Salud estableció oficialmente la denominación de fiebre hemorrágica con síndrome renal. Cinco años después, el grupo viral recibió su primera clasificación formal.

La investigación dio otro giro en 1993, cuando apareció un brote de síndrome pulmonar por hantavirus en la región de las Cuatro Esquinas, en Estados Unidos. El episodio permitió detectar variantes americanas del virus y confirmó la existencia de una segunda enfermedad asociada.

Desde entonces, los hantavirus han sido encontrados no solo en roedores, sino también en musarañas, topos y murciélagos. Los sistemas de vigilancia epidemiológica mantienen un seguimiento constante de estos virus debido a su capacidad para causar cuadros graves y a la influencia que tienen los cambios ambientales sobre la circulación de sus reservorios animales.

EL MV Hondius se encuentra en espera que las autoridades canarias autoricen su llegada a puerto tras las indicaciones de la Organización Mundial de la Salud.

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