Arranca el juicio por el crimen de Chiclana, piden 28 años por ejecutar a un holandés
El juicio por el crimen del ciudadano holandés en Chiclana entra en su fase clave: 28 años de cárcel para los acusados
La Audiencia Provincial de Cádiz inicia este lunes una vista oral de enorme repercusión por el asesinato de un ciudadano neerlandés en Chiclana en el año 2022.
La Fiscalía sostiene que se trató de una ejecución vinculada al narcotráfico, mientras la defensa niega cualquier participación de los procesados y reclama su absolución.
Fiscalía: ejecución planificada y vehículo incendiado para borrar pruebas en Chiclana
Este lunes comienza en la Audiencia Provincial de Cádiz el juicio contra dos hombres acusados de participar en el asesinato de un ciudadano neerlandés hallado muerto en enero de 2022.
La Fiscalía sostiene que ambos viajaron desde Málaga hasta Chiclana en un coche alquilado y ejecutaron a la víctima con un disparo en la sien dentro del polígono Pelagatos.
Después condujeron hasta la zona del pinar de los Franceses donde incendiaron el vehículo para borrar rastros según el escrito acusatorio.
El ministerio público reclama veintiocho años de prisión para cada procesado: veintitrés por asesinato y el resto por armas prohibidas y daños. También solicita una indemnización de 274000 euros para la viuda y el hijo del fallecido. La vista oral arranca con la previsión de escuchar a investigadores peritos y testigos durante varias sesiones.
El caso generó gran impacto en la localidad por la violencia del crimen y por la posterior operación policial desplegada en distintos puntos de Andalucía y la Costa del Sol.
Los magistrados deberán valorar indicios técnicos y declaraciones previas antes de fijar hechos probados y responsabilidades penales posibles desde el inicio de la causa abierta tras los hechos investigados principales pendientes aún hoy mismo en sala judicial central local.
La defensa niega su presencia en Cádiz y pide la libre absolución
La defensa pide la absolución completa de los dos acusados y niega que estuvieran en Cádiz el día del crimen.
En sus conclusiones provisionales sostiene que uno permanecía en la provincia de Málaga y que el otro se encontraba fuera de España.
La letrada añade que ninguno aparece situado en el escenario del tiroteo ni en la zona donde apareció calcinado el automóvil usado presuntamente por los autores. Según su versión, las únicas personas vistas cerca del incendio fueron otros investigados iniciales que más tarde quedaron fuera del procedimiento.
La representación de los procesados también recuerda que ambos carecían de antecedentes penales previos y que uno está jubilado mientras el segundo atraviesa una baja médica por depresión. Además reconoce que existió relación personal con la víctima y que compartieron comidas en fechas anteriores, aunque asegura que después no mantuvieron contacto alguno.
La estrategia defensiva busca debilitar la identificación de los sospechosos y cuestionar la cadena de indicios reunida por los investigadores durante la instrucción judicial.
También reclama que cualquier duda razonable se resuelva a favor de sus clientes conforme al principio constitucional de presunción de inocencia plenamente vigente en todo proceso penal español actual y ordinario hoy aquí ya mismo fin.
Narcotráfico internacional y conexiones con la “mocro mafia”
La causa incorpora además un contexto internacional ligado al narcotráfico. La Guardia Civil informó tras las detenciones practicadas en la investigación de que la víctima desarrollaba actividades relacionadas con el hachís entre la Costa del Sol, Holanda y Francia.
Los agentes indicaron igualmente que el fallecido había sido mencionado en pesquisas sobre la denominada mocro mafia neerlandesa, red criminal conocida por su extrema violencia en varios países europeos.
La defensa utiliza ese dato para sostener que existía un precio por su cabeza y que el homicidio respondería a una venganza interna ajena a sus patrocinados.
Frente a esa tesis, la Fiscalía mantiene que los acusados ejecutaron un plan concreto y organizado para acabar con la vida del hombre y ocultar después las huellas del delito.
El tribunal deberá decidir ahora qué relato resulta acreditado con las pruebas practicadas en sala. La sentencia marcará el cierre judicial de un caso seguido con expectación en Chiclana por la gravedad de los hechos y por las conexiones criminales descritas durante la pesquisa.
También servirá para medir la solidez de una instrucción extensa basada en seguimientos informes periciales llamadas movimientos bancarios y testimonios recabados durante años de pesquisas policiales y judiciales muy complejas hasta hoy.