BBVA y Divarian vuelven a intentar desahuciar a Juan Antonio y Marisol tras frenar la presion vecinal el lanzamiento
Tras paralizarse el 24 de noviembre por la movilización vecinal, el desahucio vuelve a tener fecha este lunes 19
El desahucio de Juan Antonio y Marisol, paralizado a finales de noviembre gracias a la movilización ciudadana, vuelve a estar en marcha. El juzgado ha fijado una nueva fecha para el lanzamiento: el próximo lunes 19 de enero, a las 08:00 horas, en la vivienda de la pareja situada en la calle Matrona Modesta Calvo número 5, en Cádiz.
La nueva orden reactiva el procedimiento impulsado por BBVA y el fondo inmobiliario Divarian, después de que el intento anterior, previsto para el 26 de noviembre, no pudiera ejecutarse por la presión vecinal y la presencia de colectivos sociales convocados por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Cádiz.
La paralización del desahucio en noviembre supuso un alivio momentáneo para la pareja, pero no una solución definitiva. Según denuncia el Sindicato de Inquilinas, desde entonces no ha existido ningún avance real en la negociación y BBVA y Divarian se han negado a ofrecer una alternativa que permita a Juan Antonio y Marisol permanecer en su vivienda en condiciones acordes a sus ingresos.
Juan Antonio y Marisol viven de una pensión de invalidez tras un grave accidente laboral que le impide trabajar. Llevan más de veinte años en la casa, una vivienda familiar heredada, y aseguran que la única propuesta recibida por parte de la propiedad fue una compensación económica de 3.000 euros y una mudanza, una opción que consideran inviable ante la situación del mercado del alquiler en Cádiz.
Una pensión de invalidez frente al desahucio
La vivienda familiar situada en la calle Matrona Modesta Calvo perteneció primero a los abuelos y después a una tía de Juan Antonio. La pareja explica que la vivienda no tenía hipoteca en el momento de la herencia y que el préstamo llegó después, para poder pagar la parte correspondiente a otros familiares y afrontar una reforma necesaria en un inmueble antiguo y en mal estado.
Desde 2008, Juan Antonio asegura haber amortizado más de 50.000 euros, hasta que un grave accidente laboral en la construcción cambió por completo su vida. Hoy sufre una EPOC, varias hernias discales, fibromialgia, además de ansiedad y depresión, lo que le impide trabajar con normalidad.
Su principal ingreso es una pensión de invalidez con la que apenas pueden hacer frente a los gastos básicos. Marisol también padece problemas de salud, recogidos en informes que la pareja ha presentado ante los servicios sociales.
La vivienda terminó en manos de Divarian, fondo inmobiliario participado por BBVA, que según relatan lleva años presionándoles para que abandonen el piso. La última propuesta recibida fue una compensación de 3.000 euros y una mudanza, una oferta que consideran inviable ante la situación del mercado del alquiler en Cádiz, marcado por precios elevados y una oferta mayoritariamente de temporada o vacacional.
El desahucio estuvo a punto de ejecutarse el pasado 24 de noviembre, pero fue paralizado a última hora gracias a la movilización vecinal convocada por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Cádiz. Aquella paralización dio un respiro temporal a la pareja, aunque no resolvió el conflicto de fondo. Dos meses después, con una nueva fecha fijada para el lunes 19 de enero, Juan Antonio y Marisol vuelven a enfrentarse a la posibilidad de perder la casa en la que han desarrollado toda su vida.
Nueva movilización
Ante la nueva fecha fijada, el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Cádiz ha vuelto a convocar a la ciudadanía para tratar de frenar el lanzamiento. El colectivo insiste en que la movilización social fue determinante en noviembre y vuelve a señalarla como la única vía efectiva para evitar que la pareja sea expulsada de su casa.
Desde el sindicato denuncian que, pese a la acreditación de vulnerabilidad de Juan Antonio y Marisol, no se ha ofrecido ninguna alternativa habitacional real. El Ayuntamiento, señalan, se ha limitado a adelantarles en la lista de Procasa, sin garantizar un realojo inmediato, mientras el procedimiento judicial sigue su curso.
Con la nueva fecha ya señalada, el caso de Juan Antonio y Marisol vuelve a activar el reloj del desahucio. La pareja afronta ahora una nueva semana de incertidumbre, mientras colectivos sociales y vecinales se organizan para intentar repetir la imagen de noviembre y frenar, una vez más, un lanzamiento que consideran injusto.
El lunes 19, a primera hora de la mañana, Cádiz volverá a mirar hacia la calle Matrona Modesta Calvo. Allí, Juan Antonio y Marisol esperan que la presión social vuelva a darles tiempo y evite que una familia vulnerable termine en la calle.