Grazalema ha registrado esta semana los mayores datis de lluvia de su historia.
Grazalema ha registró los mayores datos de lluvia de su historia.

Catas en Grazalema en busca de soluciones para que el agua no vuelva a causar estragos

Grazalema prepara nuevas medidas contra las inundaciones tras descubrir los riesgos que esconde su subsuelo

Actualizado:
Añadir Cádiz Directo en

Síguenos en Google

El municipio gaditano ultima los estudios geotécnicos que permitirán diseñar nuevas infraestructuras de drenaje y controlar el agua subterránea después de las lluvias que obligaron a evacuar a unos 1.600 vecinos.

Grazalema afronta una nueva etapa para proteger su casco urbano frente a las lluvias extremas. El municipio de la Sierra de Cádiz está completando las últimas investigaciones sobre el terreno, con la colaboración de especialistas de la Universidad de Granada, para determinar qué intervenciones necesita después de las inundaciones provocadas por la borrasca Leonardo.

El objetivo del Ayuntamiento es conocer mejor el comportamiento del agua bajo las calles y preparar actuaciones que reduzcan los riesgos ante futuros temporales.

La iniciativa responde a lo ocurrido el pasado febrero, cuando las precipitaciones extraordinarias y la acumulación de agua en el subsuelo obligaron a desalojar completamente la localidad.

Alrededor de 1.600 personas tuvieron que abandonar sus viviendas mientras los técnicos evaluaban las condiciones de seguridad.

Aquella emergencia puso de manifiesto la necesidad de estudiar no solo cómo evacuar el agua de lluvia, sino también qué sucede cuando el terreno situado bajo las viviendas alcanza niveles elevados de saturación.

Los técnicos investigan qué ocurre bajo las calles de Grazalema

Los trabajos actuales consisten en una serie de catas geotécnicas distribuidas por los puntos que han identificado los especialistas. Estas exploraciones permiten obtener información sobre las características del suelo y determinar qué soluciones pueden resultar adecuadas para las futuras obras.

El Ayuntamiento considera imprescindible disponer de estos resultados antes de intervenir en el viario público. No se trata únicamente de reparar los desperfectos ocasionados por el temporal, sino de evitar que situaciones similares vuelvan a comprometer la seguridad del municipio.

El alcalde, Carlos Javier García, ha explicado que las actuaciones deben apoyarse en criterios técnicos y en un conocimiento preciso del terreno. Para ello, los estudios cuentan con la participación de profesionales de distintas disciplinas, entre ellas geología, ingeniería, arquitectura, hidrología y geofísica.

Las investigaciones reciben financiación del Gobierno de España y avanzan de manera paralela a la preparación de los proyectos que definirán las intervenciones necesarias.

Nuevas redes de drenaje y un tanque de tormentas para evitar inundaciones

Una de las principales líneas de actuación pasa por modificar la forma en que el agua circula por las calles durante los episodios de precipitaciones intensas.

El Consistorio trabaja en un plan integral de saneamiento que contempla incorporar hasta tres o cuatro redes de evacuación en determinadas calles. Estos sistemas permitirían gestionar diferentes aportaciones de agua, incluidas las procedentes de manantiales y escorrentías superficiales.

Entre las infraestructuras previstas también figura un tanque de tormentas, destinado a contribuir a la gestión del agua durante los episodios de lluvia.

Estas propuestas deberán concretarse a partir de las conclusiones de los estudios técnicos. Además, el Ayuntamiento pretende incorporar las necesidades detectadas al nuevo planeamiento urbanístico municipal.

Otra de las medidas planteadas consiste en elaborar criterios específicos de construcción adaptados a las características geológicas de Grazalema.

Dos sondeos permitirán vigilar el nivel del acuífero y anticipar situaciones de riesgo

El control de las aguas subterráneas constituye otra prioridad. Grazalema se asienta sobre un sistema kárstico de roca caliza, donde el agua puede circular a través de grietas y cavidades naturales.

El Ayuntamiento ya ha redactado los proyectos para instalar dos piezómetros, instrumentos que permiten medir el nivel del agua subterránea y estudiar su comportamiento.

Uno se situará en las proximidades de la Sima de la Olla y el otro dentro del casco urbano.

La información obtenida servirá para conocer el grado de saturación del acuífero y contribuir al desarrollo de un sistema de alerta temprana ante futuras borrascas.

Aunque todavía no existen conclusiones definitivas sobre todos los efectos de las lluvias en el subsuelo, los indicios disponibles apuntan a alteraciones en capas superficiales del terreno, sin que se hayan identificado cambios en la estructura firme del sistema kárstico.