Chipiona pasa de 20.000 a 200.000 personas en verano y su alcalde reclama más recursos
El municipio gaditano afronta agosto con una ocupación hotelera prevista del 93% y pide financiación adicional para reforzar servicios como la limpieza y la Policía Local durante los meses de mayor afluencia
Chipiona vuelve a vivir en agosto su particular transformación. El municipio de la Costa Noroeste de Cádiz, con unos 20.000 habitantes durante el resto del año, llega a concentrar alrededor de 200.000 personas en los meses centrales del verano.
La presión sobre playas, calles y servicios públicos aumenta al mismo ritmo y el Ayuntamiento considera que sus recursos ordinarios no son suficientes para responder a una población que, de forma temporal, llega a multiplicarse por diez.
El alcalde, Luis Mario Aparcero, reclama por ello una financiación específica vinculada a la elevada afluencia turística.
Un 93% de ocupación en la primera mitad de agosto en Chipiona
La llegada masiva de visitantes forma parte del paisaje habitual de Chipiona durante julio y agosto. Aparcero sostiene que este verano no aprecia una situación especialmente diferente a la de otros años y enmarca la elevada presencia de turistas en el movimiento que se produce en buena parte del litoral español durante estas fechas.
Los datos turísticos muestran, en cualquier caso, el peso que mantiene el municipio como destino vacacional. Las previsiones de Horeca Cádiz para la primera quincena de agosto sitúan la ocupación hotelera de Chipiona en torno al 93%, únicamente por detrás de Conil dentro de la provincia.
Julio también dejó cifras elevadas, con una ocupación superior al 92%, según los datos aportados. El Ayuntamiento relaciona este atractivo con las actuaciones desarrolladas en los equipamientos y con el mantenimiento de los aproximadamente 14 kilómetros de playas del término municipal.
La oferta alojativa también continúa creciendo. Según las estimaciones expuestas por el alcalde, la incorporación de nuevos establecimientos, especialmente en el entorno de Costa Ballena, permitirá aumentar las plazas hoteleras y situar a Chipiona como el segundo municipio gaditano por capacidad, después de Chiclana.
Más policías y limpieza para una ciudad que cambia en verano
El problema para el Ayuntamiento aparece cuando esa población estacional necesita servicios propios de una ciudad mucho mayor.
Aparcero defiende la declaración de municipio de máxima afluencia turística y reclama apoyo económico de administraciones superiores para asumir el incremento del gasto durante la temporada alta.
La principal dificultad está en reforzar las plantillas municipales. El alcalde señala especialmente la necesidad de incorporar más policías locales y aumentar los efectivos destinados a limpieza, dos áreas sometidas a una mayor presión cuando las calles y playas reciben a decenas de miles de visitantes.
El consistorio mantiene durante el verano a más de un centenar de personas dedicadas a conservar el municipio en condiciones adecuadas.
A ello se añaden los problemas habituales de las localidades costeras en temporada alta, como el aumento del tráfico, la falta de aparcamiento en determinadas zonas y la concentración de personas en los espacios más frecuentados.
La reivindicación municipal parte de una diferencia difícil de absorber con las cuentas locales: los ingresos y las posibilidades de contratación están condicionados por una población estable cercana a 20.000 habitantes, mientras que durante julio y agosto los servicios deben responder a una cifra que puede alcanzar las 200.000 personas.
El turismo también tira del empleo en Chipiona
La intensidad de la temporada tiene otra cara en el mercado laboral. Aparcero cifra en 1.150 el número actual de desempleados del municipio, frente a los aproximadamente 3.800 registrados hace una década.
Esa reducción, según el alcalde, está provocando incluso dificultades para cubrir determinados puestos vinculados a la hostelería y los servicios durante los periodos de mayor actividad.
El Ayuntamiento de Chipiona intenta, además, que esa demanda no quede limitada al verano. La estrategia municipal incluye alrededor de 100 eventos repartidos durante los doce meses con la intención de atraer visitantes fuera de julio y agosto, especialmente propietarios de segundas residencias y público procedente de ciudades próximas como Sevilla.
La apuesta busca mantener actividad económica durante más meses, mientras Chipiona afronta el efecto inmediato de su éxito turístico: prestar servicios a una población estacional que en pleno verano puede llegar a ser diez veces superior a la habitual.