Establo con vacas lecheras.
El virus Shamonda puede atacar a las vacas.

Confirman la llegada del virus Shamonda a Cádiz, estos son los síntomas que preocupan a los ganaderos

El Ministerio de Agricultura confirma la presencia del patógeno en explotaciones de vacuno de la provincia. La infección puede provocar fiebre, diarrea y pérdidas de producción láctea, mientras las autoridades mantienen la vigilancia sanitaria

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El virus Shamonda ya está presente en la provincia de Cádiz. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha confirmado su detección en explotaciones de ganado vacuno, una situación que amplía la presencia de esta enfermedad en Andalucía y obliga a prestar especial atención a la salud de los animales.

El patógeno afecta tanto a explotaciones destinadas a producir carne como a las dedicadas a la leche y puede ocasionar pérdidas económicas por la disminución temporal del rendimiento ganadero.

La actualización oficial, publicada el 26 de octubre, incorpora también nuevos positivos en Sevilla y Guipúzcoa. Con estas detecciones, el virus se ha identificado en nueve provincias españolas, aunque no todas presentan la misma variante.

El virus Shamonda se extiende por España y suma nuevos focos en Andalucía

La confirmación en Cádiz llega después de que veterinarios que trabajan en la provincia advirtieran de la aparición de síntomas compatibles con la infección.

A comienzos de octubre ya se habían observado animales con fiebre, diarrea y alteraciones productivas, aunque las primeras pruebas analizadas no habían permitido confirmar que el virus fuera el responsable.

Posteriormente, el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete identificó el patógeno en una explotación gaditana, una detección que ha quedado recogida en la información oficial del Ministerio.

Los análisis realizados en España han identificado dos tipos del virus. El tipo 1 está presente en Cádiz, Sevilla, Córdoba, Toledo, Ávila, Madrid y Girona, mientras que el tipo 2 se ha localizado en Cantabria y Guipúzcoa.

Agricultura mantiene un sistema de seguimiento similar al utilizado con otras enfermedades transmitidas por insectos, como la lengua azul.

En este procedimiento se confirma oficialmente el primer foco de cada provincia, por lo que el número de territorios afectados no equivale necesariamente al total de explotaciones con animales infectados.

Fiebre, diarrea y menos leche: cómo afecta la enfermedad a las vacas

El Shamonda pertenece al género Orthobunyavirus y se transmite principalmente mediante la picadura de pequeños insectos del género Culicoides. Estos vectores también participan en la propagación de otras enfermedades que afectan a la ganadería.

Entre los síntomas descritos destacan la fiebre, la pérdida de apetito, la apatía, los problemas digestivos y la reducción de la producción de leche. Aunque las manifestaciones clínicas suelen ser transitorias, pueden alterar el funcionamiento habitual de las explotaciones.

En el ganado lechero, la caída de producción constituye una de las principales preocupaciones. Durante los primeros episodios detectados en Córdoba, los ganaderos comunicaron pérdidas importantes de leche, especialmente en explotaciones de la comarca de Los Pedroches.

También se investigan las posibles consecuencias de la infección durante la gestación, debido a los problemas reproductivos asociados a virus relacionados.

Actualmente no existe una vacuna específica disponible contra Shamonda. Las recomendaciones preventivas se centran en reducir la exposición de los animales a los insectos transmisores, utilizar productos autorizados para su control y mantener la supervisión veterinaria.

¿Existe riesgo para las personas por el virus Shamonda?

La aparición de este patógeno también ha despertado preguntas sobre sus posibles efectos en la salud humana.

Francia notificó en octubre la primera detección documentada del virus en una persona. Se trataba de un paciente con inmunodepresión grave que falleció tras presentar un cuadro neurológico. Las autoridades sanitarias investigan el alcance de este hallazgo y el posible riesgo asociado a la infección.

Sin embargo, la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria señala que, con los conocimientos científicos disponibles, no se ha identificado ningún riesgo para la población general.

Tampoco existen evidencias de transmisión mediante el consumo de carne, leche o productos derivados, una distinción importante ante la preocupación que puede generar la presencia del virus en explotaciones ganaderas.

Mientras continúa la investigación, el seguimiento sanitario se concentra en la evolución de los animales afectados, la identificación de las variantes circulantes y su relación con las detectadas recientemente en otros países europeos.