Drogas y pisos turísticos en Santa María: el cóctel que ha encendido al barrio horas antes de la manifestación
La vuelta al barrio de una familia desalojada hace dos días de la calle Botica genera alarma vecinal y obliga a intervenir a la Policía Local pocas horas de la marcha contra la droga
Tarde de tensión en el Barrio de Santa María de Cádiz a pocas horas de la manifestación convocada contra la droga. Vecinos y vecinas de la zona se han concentrado este viernes ante una vivienda de la calle Santo Domingo tras detectar la presencia de personas vinculadas, según relatan, al reciente desalojo de la finca de la calle Botica.
La situación ha obligado a intervenir a la Policía Local, que ha actuado para disolver la concentración vecinal en torno a las 18:30 horas, en un ambiente de creciente inquietud en el barrio a escaso margen del inicio de la protesta, prevista para las 20:00.
Según trasladan vecinos y vecinas de la zona, una de las familias desalojadas del número 12 de la calle Botica (inmueble sobre el que pesaba según el Ayuntamiento un expediente de derrumbe y que fue clausurado por motivos de seguridad) habría accedido posteriormente a otra vivienda en el barrio a través de una popular aplicación de alquiler de viviendas especializada en alquileres breves. Es decir, especializada en viviendas turísticas.
Algunos residentes apuntan a que esta reubicación se habría producido tras recibir algún tipo de apoyo institucional en el proceso de desalojo, aunque este extremo no ha sido confirmado oficialmente. Lo que sí ha generado malestar es el hecho de que la nueva ubicación se encuentre en una zona donde ya existía preocupación vecinal por situaciones similares.
La presencia de estas personas en la vivienda ha sido detectada por vecinos, que han dado la voz de alerta y se han concentrado ante la puerta del inmueble. El temor expresado por parte del vecindario es que se pudiera reproducir una situación similar a la denunciada en otros puntos del barrio en los últimos días.
La escena, con residentes congregados en la calle a las puertas de la vivienda, refleja el nivel de tensión acumulado en una semana marcada por pancartas, presencia constante en la vía pública y denuncias continuas.
Relatos vecinales en tiempo real
Parte de lo ocurrido se ha seguido casi en directo a través de mensajes entre vecinos, que han ido relatando la situación a medida que se desarrollaba. En esos intercambios, algunos residentes explicaban que las personas desalojadas de Botica 12 habrían accedido a una vivienda en el entorno de Santo Domingo, lo que provocó la rápida concentración de vecinos en la calle.
“Se han metido en el número 3, en el ático, al lado de mi casa… está la gente abajo y ha venido la policía”, relataba una vecina en uno de esos mensajes. En otro momento, se describía la llegada de varias personas con maletas, carritos y enseres, en una escena que incrementó la inquietud entre quienes se encontraban en la zona.
Algunos de estos testimonios también apuntaban a que la entrada en la vivienda podría estar relacionada con un alquiler turístico, aunque este extremo no ha podido ser verificado de manera independiente. Del mismo modo, circulaban versiones sobre posibles ayudas económicas tras el desalojo, sin confirmación oficial al respecto.
Finalmente, según estos mismos relatos, la situación se resolvió con la salida de las personas de la vivienda tras la intervención policial, en un episodio que concentró durante horas a vecinos en la calle y que elevó la tensión en el barrio en la antesala de la manifestación.
Intervención policial antes de la protesta
Ante la concentración, la Policía Local ha intervenido para desalojar a los vecinos y restablecer la normalidad en la zona. La actuación se ha producido en la antesala de la manifestación convocada, en un momento en el que el barrio ya se encontraba en plena movilización.
El episodio añade un nuevo elemento a una jornada que se esperaba intensa y que finalmente ha comenzado con un escenario de tensión, en el que se mezclan varios factores: la denuncia vecinal contra la droga, la preocupación por determinados inmuebles y el debate creciente sobre el uso de viviendas en el barrio.
Lo ocurrido este viernes refleja hasta qué punto la situación en Santa María ha escalado en apenas unos días. De las pancartas a la presencia vecinal constante, de la visibilización del problema a la intervención policial, y ahora también a episodios de tensión directa en la calle.
Todo ello en las horas previas a una manifestación que se presenta como el punto álgido de una movilización que ha ido creciendo desde el propio barrio y que ha vuelto a situar a Santa María en el centro del debate.