Vladys celebra el 1-1 con Ibon, que le puso el balón en profundidad. Foto: Cádiz CF.
Vladys celebra el 1-1 con Ibon, que le puso el balón en profundidad. Foto: Cádiz CF.

El Cádiz CF mejora en Tenerife, corta las derrotas pero sigue sin ganar tras siete jornadas

Zárate y Efe lideran la reacción amarilla y Vladys pone el gol para un equipo amarillo que mejora, pero sigue sin ganar

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El Cádiz CF ofreció en el Heliodoro Rodríguez López una versión mejorada, seguramente la más convincente en el conjunto del partido de toda la temporada, pero continúa sin encontrar la victoria. El equipo de Albert Celades empató 1-1 ante el CD Tenerife de Álvaro Cervera gracias a un gol de Vladyslav Kopotun en la segunda mitad.

El punto permite cortar una racha de tres derrotas consecutivas, aunque eleva a siete las jornadas sin ganar y deja a los amarillos con solo cuatro puntos de 21 posibles. Unos datos que le dejan en la zona baja de la tabla, en puestos de descenso, muy lejos de los puestos de play off, el objetivo que marcó su presidente, Christian Septien, en su única rueda de prensa hasta el momento.

Hubo mejoría. En el juego, en la capacidad para generar peligro y también en la reacción cuando el partido se puso cuesta arriba. Pero permanece un problema que empieza a resultar demasiado familiar. Da igual cuándo se lea esto: al Cádiz le cuesta un mundo convertir en goles las ocasiones que genera.

Es una sensación recurrente desde hace varias campañas y volvió a aparecer en Tenerife. Esta vez, al menos, uno de esos acercamientos terminó dentro y sirvió para evitar otra derrota, pero en segunda hay que aprovechar mucho más lo que se genera. hace falta más eficacia.

La paradoja es evidente. El Cádiz regresa de Tenerife con mejores sensaciones sobre el césped, pero continúa sin trasladarlas a una clasificación en la que sigue muy lejos de las expectativas con las que comenzó el campeonato.

El Cádiz CF mejora en Tenerife, corta las derrotas pero sigue sin ganar tras siete jornadas

Mejor en el juego, igual en el marcador

El Tenerife salió con el ritmo y la intensidad propios del equipo local, pero su dominio apenas duró cinco minutos. Superado ese arranque, el Cádiz se posicionó bien, comenzó a administrar la pelota con criterio y progresivamente llevó el encuentro hacia donde quería.

La diferencia respecto a otros partidos estuvo en lo que sucedía cuando se aproximaba al área. No era únicamente posesión o presencia en campo contrario. Esta vez había profundidad y sensación de peligro.

Vladys avisó pronto. En el minuto 5 cabeceó ligeramente alto un centro de Antoñito y en el 13 volvió a intentarlo con un disparo que encontró la respuesta del guardameta local. El Cádiz tenía el balón, llegaba y estaba haciendo más para marcar. Pero volvió a comprobar que el fútbol no entiende demasiado de méritos acumulados.

En el minuto 25, después de una acción ofensiva cadista, el Tenerife encontró una transición que terminó castigando a los amarillos. Javi Castro rechazó un primer disparo, pero el balón quedó llovido dentro del área pequeña. David Gil dudó en la salida y estuvo lento para atacar la pelota, mientras Castro tampoco consiguió impedir el avance de Enric Gallego. El delantero se anticipó y marcó el 1-0.

El resultado no hacía justicia a lo que se había visto hasta entonces. Sin embargo, el fútbol no consiste en sumar merecimientos, sino también en aprovechar las ocasiones propias y castigar los errores del rival. El Tenerife lo hizo a la primera.

Lo positivo para el Cádiz fue su reacción otra vez. El golpe no descompuso al equipo de Celades. Los amarillos continuaron teniendo la pelota y buscando la portería contraria. Ibon no llegó por poco a un envío de Vladys y Sergio Arribas rozó el empate con un disparo cruzado en el minuto 41.

No estaba siendo un partido brillante, pero el Cádiz había sido mejor durante buena parte del primer tiempo. Otra vez, sin embargo, se marchaba al descanso por debajo en el marcador.

Zárate y Efe cambian el partido

El comienzo de la segunda mitad fue diferente. El Tenerife salió mejor y aprovechó su ventaja para manejar el balón sin precipitarse. El equipo de Cervera jugaba en campo contrario mientras al Cádiz le costaba recuperar la pelota y dar el paso adelante que exigía el resultado.

Celades intervino pronto. En el minuto 56 retiró a Jandro Orellana y Borja Vázquez para introducir a Dilan Zárate y Efe Ugiagbe. Los cambios modificaron el encuentro. El Cádiz ganó energía, velocidad y capacidad para atacar, y ambos recién incorporados comenzaron a tener protagonismo.

La mejoría fue prácticamente inmediata. Un minuto después, una pared de Ibon estuvo cerca de dejar solo a Vladys dentro del área, aunque el delantero no consiguió alcanzar el último envío.

El Cádiz había dado un paso adelante y Cervera reaccionó desde el banquillo intentando equilibrar el movimiento de Celades. El Tenerife trató de frenar el crecimiento visitante mediante posesiones largas y circulación de balón, pero el encuentro ya estaba cambiando.

Cada recuperación amarilla comenzaba a transmitir peligro. El Cádiz pasó a ser claramente superior durante esa fase. Había más ritmo, más energía, mayor intención ofensiva y una sensación creciente de que el empate estaba cerca. En el 68, otra buena intervención de Efe encontró a Antoñito dentro del área y su disparo fue desviado a córner por un defensor.

Solo faltaba el gol. Celades fue entonces un paso más allá. Retiró a Antoñito y dio entrada a Urko Izeta para acompañar a Vladys, colocando dos delanteros sobre el césped y aumentando la apuesta ofensiva. Cuatro minutos después llegó el premio.

Ibon lanzó en el minuto 74 un balón largo que sorprendió a una defensa del Tenerife muy adelantada. Los locales intentaron tirar el fuera de juego prácticamente desde la línea del centro del campo, pero dos jugadores quedaron enganchados, especialmente César Álvarez.

Vladys arrancó habilitado y encontró por delante muchos metros y también demasiado tiempo para pensar. Esta vez tomó la decisión correcta. Avanzó hacia la portería y resolvió para establecer el 1-1. Era el premio al crecimiento del Cádiz y todavía quedaba aproximadamente un cuarto de hora más el añadido para intentar completar la remontada.

Sin embargo, el partido entró entonces en una fase mucho más descontrolada. Los centros del campo prácticamente desaparecieron y los dos equipos encontraron espacios para correr y llegar a las áreas.

El Tenerife amenazó con dos acciones de Fabricio y posteriormente con un remate de Enric Gallego. El Cádiz también tuvo la suya en una buena acción individual de Izeta dentro del área, aunque tampoco encontró el segundo tanto.

Celades agotó sus movimientos dando entrada a Álvaro García Pascual y Damián Rodríguez por Vladys y Doué. El Cádiz quería ganar, pero ya no tenía el mismo control que había mostrado durante sus mejores minutos. Y la última gran oportunidad fue incluso para el Tenerife. Christian Gomis recibió dentro del área en el minuto 90 y su disparo salió muy cerca del palo de David Gil.

El 1-1 ya no se movería.

El Cádiz salió del Heliodoro habiendo mostrado argumentos futbolísticos para mirar el siguiente partido con mejores sensaciones. Los cambios funcionaron, Zárate dejó una actuación que abre inevitablemente el debate sobre la titularidad de Jandro y el equipo fue capaz de reaccionar después de verse nuevamente por detrás.

Pero la clasificación no entiende de sensaciones. El Cádiz corta tres derrotas consecutivas, pero acumula ya siete jornadas sin ganar y solo cuatro puntos de 21. La mejoría existe. La victoria continúa esperando.

El Cádiz CF mejora en Tenerife, corta las derrotas pero sigue sin ganar tras siete jornadas