Arístides Vargas y Charo Francés posan sonrientes en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Cádiz, sosteniendo dos esculturas de bronce sobre bases de madera, mientras dos mujeres aplauden a ambos lados.
Arístides Vargas y Charo Francés muestran sus galardones del Premio Atahualpa del Cioppo durante el acto de entrega celebrado en el Ayuntamiento de Cádiz.

El FIT de Cádiz recupera tras diez años el Premio Atahualpa del Cioppo para reconocer a Arístides Vargas y Charo Francés

Los fundadores del grupo ecuatoriano Malayerba han recibido el galardón en el Ayuntamiento por su trayectoria y su contribución al teatro iberoamericano

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El Festival Iberoamericano de Teatro (FIT) de Cádiz ha recuperado este lunes 19 de octubre el Premio Atahualpa del Cioppo después de una década sin concederse.

Los primeros galardonados de esta nueva etapa han sido el dramaturgo y director argentino Arístides Vargas y la actriz y directora española Charo Francés, fundadores del grupo ecuatoriano Malayerba. Ambos han recogido el reconocimiento en un acto celebrado en el Salón de Plenos del Ayuntamiento de Cádiz.

La entrega ha reunido a representantes institucionales y del festival, entre ellos la teniente de alcalde de Cultura, Maite González, y la directora del FIT, Mónica Yuste. Con la recuperación de este premio, el certamen vuelve a distinguir a figuras e instituciones que han contribuido a estrechar los vínculos culturales entre los países iberoamericanos a través de las artes escénicas.

El Premio Atahualpa del Cioppo toma su nombre del director, dramaturgo, pedagogo y teórico teatral uruguayo que se convirtió en una de las figuras de referencia del teatro independiente iberoamericano del siglo XX.

Durante la ceremonia, Maite González ha destacado la importancia de recuperar un reconocimiento que el festival llevaba una década sin entregar. La responsable municipal de Cultura ha definido a Del Cioppo como «una figura mítica del teatro de nuestro continente hermano» y ha señalado que se trata de un premio que «durante una década echamos de menos y que hoy renace con más fuerza que nunca».

El jurado ha reconocido las aportaciones de Vargas y Francés a la dramaturgia, la dirección escénica, la interpretación y la formación de nuevas generaciones de profesionales. Su trayectoria conjunta está especialmente vinculada al grupo Malayerba, fundado en Quito en 1979 y convertido en un referente del teatro latinoamericano.

La concesión del galardón tiene además un significado particular para Arístides Vargas, que reconoce a Atahualpa del Cioppo como uno de sus maestros. De este modo, la recuperación del premio conecta la trayectoria de ambos creadores con la figura del artista que le da nombre.

Arístides Vargas, una dramaturgia marcada por el exilio y la memoria

Nacido en Córdoba (Argentina) y criado en Mendoza, Arístides Vargas estudió teatro en la Universidad de Cuyo. Su exilio tras el golpe militar de 1975 marcó profundamente una obra en la que aparecen de forma recurrente la memoria, el desarraigo y la marginalidad.

Su trayectoria incluye la dirección de compañías de distintos países latinoamericanos, como la Compañía Nacional de Teatro de Costa Rica, el grupo Justo Rufino Garay de Nicaragua y el Taller del Sótano de México.

Como dramaturgo, es autor de títulos como Jardín de pulpos, La edad de la ciruela, Nuestra Señora de las Nubes, La razón blindada y Donde el viento hace buñuelos, obras que han formado parte de los repertorios teatrales de numerosos escenarios latinoamericanos.

Su labor también se extiende a la formación, a través del Laboratorio Permanente que creó en 1988 y de talleres impartidos a jóvenes creadores en diferentes países de América.

Charo Francés y cuatro décadas de trabajo en Malayerba

Charo Francés, nacida en Pamplona en 1949, es licenciada en Filosofía Pura por la Universidad de Navarra y amplió su formación teatral en Madrid y Londres. En 1979 fundó junto a Vargas el grupo Malayerba en Quito, donde ha desarrollado buena parte de su trayectoria artística.

Además de su trabajo como actriz y directora, Francés ha desempeñado un papel destacado en la formación teatral como fundadora y directora del Laboratorio Teatral de Malayerba.

Su experiencia abarca también el ámbito audiovisual, con trabajos de dirección actoral en películas como La Tigra y Entre Marx y una mujer desnuda, ambas de Camilo Luzuriaga. En teatro ha dirigido montajes como Robinson Crusoe y El señor Puntila y su criado Matti, además de responsabilizarse de la dirección actoral del repertorio del grupo.

El reconocimiento a ambos creadores se enmarca en la 41ª edición del Festival Iberoamericano de Teatro de Cádiz, que se celebra del 14 al 24 de octubre con la participación de compañías de España y distintos países de Iberoamérica.