De espalda un agente del Seprona, de verde, mirando al monte.
Agente del Seprona de la Guardia Civil.

El Seprona de la Guardia Civil descubre algo sospechoso en un coche de Prado del Rey, llevaba un rifle y un visor nocturno

Un control contra el furtivismo en la Sierra de Cádiz destapa irregularidades en el transporte de un arma de fuego. Las investigaciones posteriores han derivado en un expediente para retirar las licencias de armas de su portador por una posible falsedad documental

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Un control de la Guardia Civil en Prado del Rey, en plena Sierra de Cádiz, ha terminado con la intervención de un rifle y la apertura de un expediente administrativo contra la persona que lo transportaba.

Los agentes encontraron también un visor nocturno y unos prismáticos en el vehículo, aunque lo que terminó complicando la situación del implicado fue la explicación que ofreció para justificar el traslado del arma. Las comprobaciones posteriores de la Intervención de Armas y Explosivos detectaron indicios de que la documentación aportada podía ser falsa.

Los hechos ocurrieron el pasado mes de mayo, durante uno de los dispositivos especiales que desarrolla la Comandancia de Cádiz para prevenir la caza furtiva en los periodos de veda de caza mayor.

La actuación ha trascendido este martes, 20 de octubre, después de varios meses de investigaciones y trámites administrativos.

Un control en Prado del Rey descubre un rifle transportado de forma irregular

La intervención comenzó cuando una patrulla de Seguridad Ciudadana, en coordinación con agentes del SEPRONA, detectó un vehículo que transportaba un rifle en circunstancias que despertaron sus sospechas.

El control se produjo en una carretera del término municipal de Prado del Rey. Durante la inspección, los guardias civiles comprobaron que el conductor llevaba el arma sin una justificación aparentemente válida para su traslado.

Además del rifle, los agentes localizaron material óptico compuesto por un visor nocturno y unos prismáticos.

La presencia de estos elementos, junto con las circunstancias del transporte, motivó nuevas comprobaciones ante la posibilidad de que el arma pudiera estar relacionada con actividades de caza ilegal.

Sin embargo, la Guardia Civil no ha comunicado que sorprendiera al implicado cazando ni que haya quedado acreditada una actividad furtiva. Las actuaciones conocidas se centran en las irregularidades detectadas durante el control y en la documentación presentada posteriormente.

La explicación del propietario acaba bajo investigación por posible falsedad

Tras la intervención inicial, el caso pasó a manos de la Intervención de Armas y Explosivos de la Comandancia de Cádiz, cuyos especialistas comenzaron a revisar las circunstancias relacionadas con la tenencia y el transporte del rifle.

Las comprobaciones tenían también otro propósito: determinar si la persona que llevaba el arma seguía reuniendo las condiciones exigidas para conservar sus autorizaciones.

Durante estas diligencias, los investigadores analizaron las explicaciones y las pruebas facilitadas por el portador para acreditar el motivo del traslado.

Según la información facilitada por la Guardia Civil, los agentes encontraron indicios de que tanto la justificación como los documentos presentados eran supuestamente falsos.

Esta circunstancia dio lugar a la apertura de un expediente administrativo para la revocación de las licencias de armas de fuego destinadas a la actividad cinegética.

Las actuaciones también incluyen una posible falsedad documental y han sido comunicadas a la Subdelegación del Gobierno en Cádiz.

La apertura del expediente no supone que las licencias hayan sido retiradas definitivamente. Tampoco se ha informado de una resolución firme sobre las presuntas irregularidades investigadas.

La Guardia Civil refuerza los controles contra el furtivismo durante la veda

El caso se enmarca en la vigilancia que la Guardia Civil desarrolla en la provincia de Cádiz para prevenir la caza ilegal, especialmente durante los periodos en los que existen restricciones para determinadas especies de caza mayor.

Estos dispositivos combinan controles sobre el terreno con investigaciones posteriores relacionadas con la documentación, las autorizaciones y las condiciones de tenencia de las armas.

La participación del SEPRONA permite abordar las posibles infracciones vinculadas a la actividad cinegética, mientras que la Intervención de Armas y Explosivos comprueba el cumplimiento de los requisitos administrativos.

En el caso de Prado del Rey, la investigación continuó después del control realizado en mayo. Los resultados de esas comprobaciones han motivado el procedimiento para determinar si el implicado puede conservar sus licencias de armas.