Tres bocas de túneles entre España y Marruecos.
Diseño del túnel entre el Estrecho y Marruecos.

El túnel entre España y Marruecos afronta una nueva fase con 11 millones de euros para estudiar el subsuelo del Estrecho

Marruecos prepara nuevas inversiones para 2027 con el objetivo de actualizar los análisis sísmicos, investigar las condiciones geológicas y determinar la viabilidad de una conexión ferroviaria submarina con España

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El proyecto del túnel bajo el Estrecho de Gibraltar vuelve a situarse en la agenda de España y Marruecos.

El Gobierno marroquí contempla una inversión superior a 120 millones de dírhams, unos 11 millones de euros, para impulsar nuevos trabajos técnicos a partir de 2027.

La iniciativa, coordinada por la Compañía Nacional de Estudios del Estrecho de Gibraltar (SNED) y la sociedad española SECEGSA, pretende resolver algunas de las incógnitas que todavía rodean a esta infraestructura, especialmente las relacionadas con la actividad sísmica y las características del subsuelo marino.

La financiación prevista no supone el comienzo de las obras. El proyecto continúa en fase de estudio y las próximas actuaciones servirán para determinar qué dificultades técnicas, económicas y ambientales habría que superar antes de plantear su construcción.

Marruecos prepara una inversión millonaria para reactivar los estudios del túnel

La planificación aparece recogida en la documentación presupuestaria del Ministerio de Equipamiento y Agua de Marruecos para 2027. El programa contempla cinco líneas de trabajo destinadas a actualizar la información disponible y avanzar en la evaluación de la conexión entre ambos continentes.

Entre las prioridades figuran la revisión de investigaciones anteriores, la exploración de estructuras subterráneas y la actualización de los mecanismos de gestión ambiental. También se prevén análisis económicos, jurídicos y geoestratégicos, además de actuaciones de promoción institucional.

Sin embargo, el programa todavía debe recibir el visto bueno de la 44.ª reunión del Comité Gubernamental Conjunto, por lo que su ejecución permanece condicionada a esa aprobación.

La documentación presupuestaria contempla asimismo una asignación de 30 millones de dírhams para 2027 al ministerio responsable de supervisar el proyecto. Para 2028 y 2029 se prevén partidas de siete millones de dírhams anuales destinadas a trabajos de campo y apoyo técnico.

Estas cantidades forman parte de una planificación financiera que busca dar continuidad a las investigaciones, sin establecer todavía un calendario definitivo para construir el túnel.

Nuevas mediciones sísmicas para conocer los riesgos del fondo marino

Uno de los principales obstáculos para construir el túnel está bajo el agua. Las características geológicas del Estrecho obligan a estudiar cuidadosamente el terreno antes de decidir cómo podría excavarse una infraestructura ferroviaria de estas dimensiones.

Hasta agosto de 2026, los equipos técnicos habían iniciado preparativos para nuevas investigaciones y recopilado información destinada a actualizar los registros sísmicos y la cartografía del fondo marino.

Los trabajos incluyen mediciones mediante sismómetros de fondo oceánico, conocidos como dispositivos OBS, que permiten registrar movimientos sísmicos y obtener información sobre la actividad tectónica.

La importancia de estas investigaciones ya había sido reconocida por el Gobierno español. En una respuesta parlamentaria de junio de 2025, el Ejecutivo explicó que las campañas geológicas anteriores habían ofrecido resultados limitados debido a las capacidades tecnológicas disponibles cuando se realizaron.

España también ha impulsado nuevos análisis geotécnicos. En octubre de 2026 se adjudicó a la Universidad de Salamanca un contrato de 123.607 euros para estudiar muestras procedentes de sondeos marinos vinculados al proyecto.

Un proyecto ferroviario con décadas de historia y sin fecha de construcción

La posibilidad de establecer una conexión permanente entre Europa y África lleva décadas sobre la mesa. Los acuerdos bilaterales de 1980 y 1989 sentaron las bases de la cooperación técnica entre ambos países.

Aunque se analizaron distintas alternativas, los estudios terminaron dando prioridad a una conexión ferroviaria excavada bajo el lecho marino frente a la construcción de un puente.

El proyecto mantiene también una vertiente económica. La SNED trabaja con el Centro de Estudios de Transporte del Mediterráneo Occidental (CETMO) para actualizar las previsiones de tráfico y las necesidades de conectividad entre las dos orillas.

La cooperación institucional ha permitido avanzar en acuerdos técnicos y en la digitalización de la documentación acumulada durante años de investigaciones.

Por ahora, no existe una fecha oficial para comenzar las obras ni para inaugurar el túnel. El Gobierno español ha señalado que primero debe completarse la fase de estudios de viabilidad, mientras que la financiación de una eventual construcción tendría que abordarse posteriormente.
Congreso

La aprobación del programa marroquí para 2027 determinará los próximos trabajos previstos en una infraestructura que sigue dependiendo, fundamentalmente, de lo que revelen las investigaciones del subsuelo.