Interceptadas ocho 'narcogasolineras' en el río Guadalete con 11.000 litros de combustible
La Guardia Civil frena en el río Guadalete un gran suministro de gasolina para narcolanchas en Cádiz
La presión policial sobre las redes del narcotráfico en la provincia de Cádiz ha vuelto a dejar una operación relevante en el río Guadalete.
Agentes de la Guardia Civil interceptaron ocho embarcaciones neumáticas cargadas con 11.000 litros de combustible destinados al abastecimiento de narcolanchas en una actuación desarrollada en El Puerto de Santa María.
El operativo se produjo durante una vigilancia desplegada en la Bahía de Cádiz para frenar el llamado “petaqueo”, una actividad logística clave para las organizaciones criminales que operan en el Estrecho.
Según informó el instituto armado, las embarcaciones transportaban 550 garrafas de gasolina preparadas para repostar lanchas de alta velocidad utilizadas en el tráfico de drogas.
La intervención se llevó a cabo el pasado 13 de mayo en distintos puntos del río Guadalete, una zona que en los últimos años se ha convertido en uno de los principales corredores de apoyo al narcotráfico en la costa gaditana.
Río Guadalete: ocho embarcaciones utilizadas como “narcogasolineras”
La operación fue desarrollada por el Servicio Marítimo Provincial de Cádiz después de varias horas de vigilancia nocturna. Los agentes detectaron movimientos sospechosos en el entorno del río y localizaron posteriormente ocho embarcaciones neumáticas de fibra utilizadas para transportar combustible.
La Guardia Civil considera que estas lanchas actuaban como plataformas flotantes de suministro para las embarcaciones rápidas que introducen droga desde el norte de África.
El sistema consiste en cargar decenas de garrafas de gasolina en pequeñas embarcaciones capaces de moverse por caños, desembocaduras y zonas de difícil acceso para las patrullas convencionales.
Las organizaciones dedicadas al narcotráfico han reforzado este tipo de apoyo logístico en los últimos años debido al aumento de la presión policial sobre las narcolanchas.
El combustible se ha convertido en un elemento estratégico dentro de estas redes, ya que permite mantener las embarcaciones operativas durante más tiempo en alta mar y alejar los puntos de repostaje de la costa.
Fuentes policiales llevan tiempo alertando de que el “petaqueo” se ha consolidado como una estructura paralela al tráfico de drogas.
En muchos casos participan grupos distintos a los que introducen la mercancía, especializados únicamente en almacenar, transportar y suministrar gasolina a cambio de importantes beneficios económicos.
El Guadalete, uno de los puntos calientes del “petaqueo”
El río Guadalete se ha convertido en uno de los enclaves más vigilados por las fuerzas de seguridad dentro de la provincia de Cádiz. Su trazado, unido a la cercanía con la Bahía y las conexiones marítimas del entorno, facilita las maniobras de ocultación y abastecimiento de las redes criminales.
Las actuaciones policiales en esta zona se han repetido durante los últimos meses. Solo este año se han desarrollado varias operaciones con miles de litros de combustible intervenidos y embarcaciones incautadas.
En algunos dispositivos también se han localizado vehículos robados, furgonetas cargadas de garrafas y puntos clandestinos de almacenamiento de gasolina.
Los investigadores sostienen que las organizaciones intentan adaptar continuamente sus rutas y métodos para esquivar los controles policiales.
La utilización de embarcaciones pequeñas y rápidas en ríos y caños de la Bahía de Cádiz forma parte de esa estrategia de movilidad y ocultación.
El Gobierno reconoció recientemente que entre 2020 y 2025 las fuerzas de seguridad intervinieron cerca de un millón de litros de combustible vinculados al “petaqueo” en la provincia gaditana.
Los datos reflejan el crecimiento de una actividad que se ha convertido en una de las principales infraestructuras de apoyo al narcotráfico en el sur de España.
La presión policial aumenta sobre las redes logísticas
La actuación desarrollada en el Guadalete forma parte de los dispositivos permanentes que mantienen Guardia Civil, Policía Nacional y Vigilancia Aduanera en el entorno del Campo de Gibraltar y la costa de Cádiz.
Las operaciones ya no se centran únicamente en interceptar droga, sino también en desmantelar toda la cadena logística que sostiene la actividad de las narcolanchas.
Las fuerzas de seguridad consideran que golpear el suministro de combustible reduce la capacidad operativa de estas organizaciones y dificulta sus movimientos en el mar.
La investigación sobre las embarcaciones intervenidas continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones relacionadas con esta red de abastecimiento en la Bahía de Cádiz.