La Guardia Civil investiga a un conductor sorprendido a 212 km/h en la AP-4 a su paso por Puerto Real
El vehículo fue detectado en un control de velocidad cuando circulaba más de 90 kilómetros por hora por encima del límite permitido en la autopista que une Sevilla y Cádiz
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La Guardia Civil, mediante el Subsector de Tráfico de Cádiz, ha abierto una investigación al conductor de un turismo luego de ser detectado circulando a una velocidad de 212 kilómetros por hora en la autopista AP-4, que tiene limitada la velocidad máxima permitida en ese tramo es de 120 km/h.
Los hechos se produjeron durante un dispositivo de vigilancia del tráfico que se desarrolló al paso de la localidad de Puerto Real, en la que los agentes identificaron al vehículo superando ampliamente el límite establecido.
El exceso de velocidad fue detectado en un control de madrugada
Según la información facilitada por la Guardia Civil, el episodio tuvo lugar el pasado día 16 de julio de 2026, con horario de las 04:15 horas, en el transcurso de un control específico de velocidad instalado en la AP-4, la autopista que conecta Sevilla y Cádiz.
En ese punto de la vía, un turismo Volkswagen Golf que circulaba en sentido decreciente fue captado a una velocidad de 212 km/h, lo que supone exceder en 92 kilómetros por hora la limitación genérica de la carretera.
Al tratarse de una velocidad que supera ampliamente los márgenes previstos por la legislación penal, la actuación fue derivada al Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del Subsector de Tráfico de Cádiz.
Tras las gestiones realizadas por los investigadores, el conductor del vehículo fue localizado e investigado como presunto responsable de un delito contra la seguridad vial.
La legislación prevé penas de prisión y retirada del permiso de conducir
La investigación se enmarca en lo previsto por el artículo 379 del Código Penal, que tipifica como delito determinadas conductas relacionadas con el exceso de velocidad cuando se sobrepasan determinados umbrales respecto a los límites establecidos en la vía.
En estos casos, la normativa contempla penas que pueden consistir en prisión de tres a seis meses, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días.
Además, cualquiera de estas sanciones lleva aparejada la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante un periodo que puede oscilar entre uno y cuatro años.
La apertura de una investigación no implica por sí sola una condena, ya que será el procedimiento judicial el que determine finalmente las responsabilidades que correspondan en este caso.
Tráfico insiste en el riesgo que supone circular muy por encima del límite
Coincidiendo con esta actuación, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha vuelto a recordar los riesgos asociados al exceso de velocidad, una de las conductas que más influye en la gravedad de los siniestros viales.
Los especialistas señalan que aumentar la velocidad reduce el tiempo disponible para reaccionar ante cualquier imprevisto, incrementa notablemente la distancia necesaria para detener el vehículo y disminuye la capacidad del conductor para controlar el automóvil en situaciones de emergencia.
Además, cuando se produce un accidente a velocidades muy elevadas, la energía del impacto aumenta de forma considerable, lo que incrementa la probabilidad de sufrir lesiones graves o mortales tanto para los ocupantes del vehículo como para el resto de usuarios de la carretera.
La Guardia Civil mantiene de forma periódica controles de velocidad en distintos puntos de la red viaria con el objetivo de detectar conductas que puedan poner en peligro la seguridad del tráfico.
Estos dispositivos forman parte de las actuaciones habituales de vigilancia desarrolladas en carreteras de alta capacidad como la AP-4, una infraestructura con un elevado volumen de circulación que conecta las provincias de Sevilla y Cádiz.
Las autoridades recuerdan que respetar los límites de velocidad establecidos no solo evita sanciones administrativas o consecuencias penales cuando se superan determinados umbrales, sino que constituye una de las principales medidas para reducir la siniestralidad en carretera y mejorar la seguridad de todos los usuarios de la vía.