Imagen de la Guardia Civil en la que se contempla los trenes destrozados.
Imagen aérea del accidente de trenes en Toledo.

La hija de la portavoz del PP de San Fernando sobrevive al choque de trenes de Urda, pudo llamar a su familia desde el vagón

La joven, hija de María José de Alba, viajaba desde Madrid para pasar unos días en San Fernando. Sus padres acudieron a recogerla en coche tras conocer que había salido ilesa del accidente ferroviario

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El grave accidente ferroviario de Urda, en Toledo, ha tenido consecuencias directas para una familia de San Fernando. Una de las pasajeras que sobrevivieron a la colisión entre dos trenes es hija de María José de Alba, portavoz del Partido Popular en la localidad gaditana y coordinadora provincial del Instituto Andaluz de la Mujer.

La joven viajaba desde Madrid para reunirse con sus familiares durante unos días de descanso cuando se produjo el choque. Aunque salió ilesa, vivió momentos de enorme incertidumbre dentro del vagón y todavía intenta recuperarse del impacto emocional de lo sucedido.

Una llamada desde el tren permitió a su familia saber que estaba a salvo

La joven, que trabaja como publicista en una empresa de Madrid, ocupaba una plaza en el tren de alta velocidad que colisionó con un convoy de Iryo. Su destino era San Fernando, donde tenía previsto pasar unos días junto a sus padres aprovechando el puente festivo.

Su ubicación dentro del tren resultó determinante. El coche en el que viajaba no figuraba entre los que sufrieron mayores daños durante el accidente, una circunstancia que le permitió salir con vida y sin lesiones físicas conocidas.

También consiguió conservar su teléfono móvil, algo que no todos los pasajeros pudieron hacer tras la violencia del impacto. Gracias a ello, logró comunicarse con su familia cuando todavía permanecía dentro del vagón.

Fue precisamente esa conversación la que alertó a María José de Alba de lo que acababa de ocurrir. Hasta entonces, la dirigente popular desconocía que su hija se había visto involucrada en un accidente ferroviario.

La llamada se produjo pocos minutos después de la colisión, cuando todavía no se conocían con claridad las dimensiones de la emergencia ni las consecuencias para el conjunto de los viajeros.

Sus padres viajaron hasta Toledo para recogerla y llevarla a San Fernando

Una vez confirmaron que su hija se encontraba bien, los padres decidieron desplazarse por carretera hasta Urda, en la provincia de Toledo, para reunirse con ella.

El objetivo era recogerla personalmente y trasladarla de regreso al domicilio familiar de San Fernando, evitando que tuviera que continuar el viaje por otros medios después de la experiencia que acababa de sufrir.

La joven pudo regresar finalmente a casa acompañada por sus padres. Aunque su estado físico es bueno, continúa afectada psicológicamente por el accidente y necesita tiempo para asimilar lo ocurrido.

Por ese motivo, ha optado por mantenerse alejada de las declaraciones públicas y preservar su intimidad durante estos primeros días.

María José de Alba, que también ha desempeñado responsabilidades como senadora y parlamentaria andaluza, ha recibido numerosas llamadas y mensajes de personas interesadas por el estado de su hija.

La representante política ha agradecido esas muestras de apoyo, pero también ha trasladado su preocupación por las familias que no han podido reencontrarse con sus seres queridos después del siniestro.

Su testimonio refleja el contraste entre el alivio de haber recuperado a su hija y la preocupación por quienes siguen afrontando las consecuencias más graves de la tragedia.

La tragedia de Urda deja decenas de víctimas y moviliza a los servicios de emergencia

El accidente ocurrido el miércoles 28 de octubre en Urda (Toledo) involucró a dos trenes de pasajeros y obligó a desplegar un amplio dispositivo de emergencia para atender a los afectados y trabajar en la zona del siniestro.

El balance publicado el jueves 29 de octubre situaba en 68 el número de fallecidos, además de decenas de heridos. Más de 200 agentes de la Guardia Civil participaban en las labores de inspección e investigación, mientras se utilizaban grúas de gran tonelaje para retirar los vagones dañados. La investigación sobre las circunstancias de la colisión seguía abierta. Por tanto, no existe información suficiente en las fuentes consultadas para atribuir el accidente a un fallo concreto de los sistemas de seguridad.

Para los familiares de los pasajeros, las primeras comunicaciones posteriores al choque fueron especialmente importantes. En el caso de la joven de San Fernando, disponer de su teléfono permitió confirmar rápidamente que estaba a salvo. La familia de María José de Alba ha querido agradecer las muestras de afecto recibidas desde que se conoció lo sucedido. La dirigente también ha recordado la situación de quienes no han podido regresar a casa con sus familiares.