La recogida de basura en Chiclana, al borde de la huelga: la empresa mueve ficha antes del 17 de julio
Urbaser mantiene abierta la negociación para evitar la huelga de la recogida de basura en Chiclana
La negociación del convenio colectivo del servicio de recogida de residuos de Chiclana entra en una semana decisiva. Urbaser, empresa concesionaria del servicio, ha asegurado que continuará negociando con la representación de la plantilla con el objetivo de evitar la huelga convocada a partir del próximo 17 de julio.
La compañía sostiene que mantiene su voluntad de diálogo y rechaza que las conversaciones se encuentren bloqueadas, como denuncian los representantes de los trabajadores.
El conflicto laboral llega en pleno verano, uno de los periodos de mayor actividad para el municipio gaditano debido al incremento de población asociado a la temporada turística.
La posibilidad de una interrupción del servicio preocupa tanto por su impacto en la gestión de residuos como por las consecuencias que podría tener para la actividad económica y la imagen de la ciudad.
La empresa defiende que la negociación continúa abierta
Urbaser afirma que, desde el inicio de la negociación del nuevo convenio, ambas partes han celebrado nueve reuniones, cinco de ellas concentradas entre finales de junio y los primeros días de julio.
Según la empresa, durante ese proceso ha trasladado dos propuestas diferentes que incorporan mejoras respecto a las condiciones inicialmente planteadas y mantiene su disposición a seguir negociando en los próximos encuentros previstos.
Entre las medidas incluidas en la oferta empresarial figuran incrementos salariales del 2 % anual durante la vigencia del convenio, mejoras sociales como un seguro de vida, la compensación de determinados festivos coincidentes con vacaciones y varios ascensos para trabajadores con distintas modalidades de jornada.
La compañía considera que esas medidas representan un avance compatible con la sostenibilidad económica del servicio.
La principal diferencia entre ambas posiciones continúa siendo el alcance de las subidas salariales. Entre tanto la representación sindical reclama incrementos superiores, la empresa entiende que una subida de ese nivel tendría un impacto relevante sobre los costes del contrato y recuerda que la legislación obliga a reflejar el coste efectivo del servicio en la correspondiente tasa de residuos que pagan los ciudadanos.
Los trabajadores mantienen la convocatoria de huelga
La convocatoria de huelga fue anunciada por UGT Servicios Públicos Cádiz, que atribuye la decisión al supuesto bloqueo de la negociación del convenio colectivo.
El sindicato sostiene que la plantilla ha mostrado disposición para alcanzar un acuerdo, pero considera insuficientes las propuestas planteadas por la empresa durante las conversaciones mantenidas hasta la fecha.
Los representantes de los trabajadores también cuestionan que el nuevo contrato del servicio haya supuesto un incremento económico respecto a la concesión anterior sin que, a su juicio, esa mejora se traduzca en unas condiciones laborales acordes para la plantilla.
Igualmente han reclamado una mayor implicación del Ayuntamiento en la evolución del conflicto al tratarse de un servicio público esencial.
Por su parte, Urbaser rechaza esa interpretación y sostiene que el importe del contrato no puede identificarse con el beneficio empresarial, ya que incluye los costes de explotación y una importante inversión destinada a renovar vehículos, maquinaria e infraestructuras del servicio.
Un servicio estratégico en plena temporada turística
La recogida de residuos urbanos constituye uno de los servicios municipales con mayor incidencia diaria en Chiclana.
El contrato actualmente en vigor contempla una profunda modernización del sistema mediante la renovación de la flota de vehículos, la sustitución de miles de contenedores, la implantación progresiva del contenedor para la fracción orgánica y la reorganización de rutas para adaptarse a la evolución de la población durante el año.
La proximidad de la fecha fijada para el inicio del paro sitúa las próximas reuniones como determinantes para el desenlace del conflicto.
Tanto la empresa como la representación de los trabajadores mantienen públicamente su disposición a negociar, aunque continúan alejadas en aspectos fundamentales del convenio.
Si no se produce un acercamiento antes del 17 de julio, Chiclana afrontará la posibilidad de una huelga en un servicio esencial coincidiendo con uno de los momentos de mayor afluencia de residentes y visitantes del año.