Las lágrimas de la árbitra del Cádiz CF-Real Oviedo en el homenaje a Jesús de Miguel reflejan el dolor del fútbol español
El dolor se hizo visible en los rostros de futbolistas, colegiada y en una grada que respondió con aplausos y un silencio estremecedor al recuerdo del delantero fallecido
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Las lágrimas de la árbitra Marta Huerta de Aza y la emoción difícilmente contenida de varios futbolistas durante el homenaje a Jesús de Miguel Alameda en el Cádiz CF-Real Oviedo fueron el reflejo del dolor que ha provocado su muerte en el fútbol español.
El JP Financial Estadio vivió una tarde marcada por una emoción difícil de contener, con jugadores abatidos, abrazos, aplausos y dos momentos de silencio y recuerdo que trascendieron cualquier rivalidad deportiva.
No está siendo un homenaje más. La tragedia estaba demasiado presente y se palpaba en el ambiente, en las miradas de los protagonistas y en una grada que supo acompañar cada instante con sensibilidad. El cadismo convirtió el estadio en un espacio de respeto compartido, donde el resultado del partido pasó a un segundo plano durante varios minutos.
Los futbolistas de ambos equipos saltaron al césped con camisetas blancas en las que aparecía un gran número 9, acompañado del mensaje "Siempre en nuestro recuerdo" y el nombre de Jesús de Miguel Alameda y el 9 en la espalda. Entre los aficionados también pudieron verse algunas camisetas del CD Tenerife, otro detalle que mostraba cómo la conmoción había superado los límites de Cádiz.
Las lágrimas de la árbitra y un minuto de silencio que emocionó al estadio
Uno de los momentos más significativos llegó antes del comienzo del encuentro. Marta Huerta de Aza, acompañada por los capitanes de los dos equipos, Javi Castro y Dani Calvo, fue la encargada de depositar un ramo de flores en el círculo central, precisamente en el lugar donde se había producido el brutal choque que acabó costándole la vida al futbolista.
Antes de que se guardara el minuto de silencio, el estadio rompió en una prolongada ovación. Durante más de un minuto, los aplausos acompañaron a los protagonistas mientras la emoción se hacía cada vez más visible. La colegiada no pudo evitar las lágrimas. Tampoco Aarón Escandell, Álvaro García Pascual, Estadis (que le dedicó su gol), Dani Calvo, David Jimenez o Javi Castro consiguieron disimular lo duro del trago por el que está pasando el fútbol.
Otros jugadores permanecían cabizbajos, con el gesto desencajado. Los futbolistas de ambos conjuntos se abrazaron por la cintura frente al ramo de flores y, cuando cesaron los aplausos, llegó un silencio sobrecogedor. La grada respondió con un respeto absoluto, consciente de que aquel acto tenía un significado especial para todos los que estaban sobre el terreno de juego.

Los futbolistas del Cádiz CF y el Real Oviedo, junto a Marta Huerta de Aza, guardan un emotivo minuto de silencio en recuerdo de Jesús de Miguel. Foto: Cádiz CF.
La tristeza también se reflejaba en los banquillos. Las cámaras y las fotografías dejaron imágenes de futbolistas y técnicos visiblemente afectados, algunos con la mirada perdida y otros intentando contener las lágrimas. El fútbol parecía haberse detenido mucho antes de que comenzara el partido. La imagen de Marta Huerta de Daza refleja ese sentimiento.
Solo cuando los jugadores comenzaron a quitarse las camisetas conmemorativas regresaron los cánticos de animación. El JP Financial Estadio recuperó poco a poco su sonido habitual, aunque la sensación de tristeza no desapareció del todo. Había que jugar un partido, pero nadie parecía ajeno a lo sucedido.
El minuto 9 volvió a detener el partido y todas las miradas se dirigieron a Jesús de Miguel
El homenaje tuvo una segunda parte cargada de simbolismo. Segundos antes de que el reloj alcanzara el minuto 9, Marta Huerta de Aza detuvo un saque de banda para que el encuentro pudiera interrumpirse en el instante previsto. Los futbolistas dejaron de competir y dirigieron sus miradas hacia los videomarcadores, al igual que los integrantes de ambos banquillos y los aficionados.
En las pantallas comenzó a proyectarse un vídeo con imágenes de Jesús de Miguel, sus jugadas y algunos de los goles que había marcado a lo largo de su trayectoria en diferentes equipos. El estadio volvió a responder con aplausos, mientras sobre el césped y en las áreas técnicas se repetían los gestos de emoción.

Borja Jiménez, visiblemente emocionado en el acto del minuto 9, con el vídeo en recuerdo a Jesús de Miguel. Foto: Cádiz CF.
También se pudo apreciar la emoción de Dani Jiménez y de otros protagonistas que seguían las imágenes desde el banquillo. Todos miraban hacia las pantallas. Durante aquellos instantes, el balón dejó de ser importante y el recuerdo de un compañero de profesión volvió a unir a quienes estaban dentro y fuera del campo.
La carga emocional de la jornada dejó además una impresión difícil de separar de lo vivido. En algunas disputas del partido, especialmente en acciones que podían acabar en un choque entre futbolistas, pareció apreciarse una prudencia poco habitual, como si existiera cierta tendencia a evitar los contactos más arriesgados.
Es imposible saber si es consecuencia de la tragedia ni conocer lo que pasaba por la cabeza de cada jugador, pero fue una sensación que acompañó a una tarde profundamente distinta.
El encuentro continuó y la competición recuperó su protagonismo, pero las imágenes del homenaje quedaron por encima del marcador. Las lágrimas de Marta Huerta de Aza, la emoción de los futbolistas y el comportamiento respetuoso del cadismo representaron el dolor de un fútbol español que todavía intenta asimilar la muerte de Jesús de Miguel.
Y cuando el minuto 9 volvió a detenerlo todo, el JP Financial Estadio recordó que, por encima de los colores y de cualquier resultado, había un futbolista al que nadie quería olvidar.

