Concierto en verano.

Entradas, pulseras y recargos: la OCU detecta posibles ilegalidades en grandes festivales

La OCU señala cláusulas abusivas en diez festivales de música y exige cambios inmediatos

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La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha detectado posibles incumplimientos de la normativa de consumo en algunos de los principales festivales de música de España.

Tras revisar las condiciones de contratación de diez grandes eventos previstos para este verano, la entidad ha advertido de cobros adicionales, limitaciones de acceso y restricciones de pago que considera abusivas para los asistentes. Entre los festivales señalados aparecen dos celebrados en Barcelona: el Primavera Sound y el Sónar.

La revisión afecta también a otros eventos de gran afluencia como el Arenal Sound, el Medusa Festival, el FIB, el Viña Rock, el Bilbao BBK Live o el Rototom Sunsplash. Según la organización, varias de las cláusulas analizadas podrían vulnerar los derechos básicos de los consumidores recogidos en la legislación española.

Cambios de cartel, pagos obligatorios y restricciones de acceso

La OCU sostiene que algunas de las prácticas detectadas se repiten cada verano y se han normalizado entre los organizadores de festivales. Una de las más cuestionadas es la posibilidad de modificar el cartel de artistas o alterar parte de la programación sin ofrecer compensaciones ni devoluciones a quienes compraron la entrada con antelación.

La organización considera que un cambio relevante en la programación puede afectar directamente al valor del evento contratado. En ese sentido, recuerda que los asistentes tienen derecho a reclamar si las modificaciones alteran de forma sustancial la experiencia anunciada durante la venta de entradas.

Otra de las situaciones denunciadas afecta a los sistemas de pago “cashless”, cada vez más extendidos en grandes festivales. En varios casos analizados, el público estaba obligado a utilizar pulseras o dispositivos electrónicos recargables como único método de pago dentro del recinto.

La OCU cuestiona que se impida utilizar efectivo o tarjeta bancaria convencional y critica que algunos eventos amenacen incluso con expulsar del recinto a quienes intenten pagar por otra vía.

La entidad también ha detectado suplementos económicos por salir y volver a entrar al festival durante la misma jornada. Para la organización, este tipo de recargos no siempre están suficientemente justificados y pueden convertirse en una limitación desproporcionada para los asistentes.

Dos festivales de Barcelona aparecen en la revisión

Entre los diez festivales revisados por la OCU figuran dos de los eventos musicales más importantes de Barcelona: el Primavera Sound y el Sónar. Ambos reúnen cada año a decenas de miles de asistentes nacionales e internacionales y forman parte de la principal oferta cultural del verano en la ciudad.

La lista completa incluye el Arenal Sound de Burriana, el Bilbao BBK Live, el Boombastic Asturias, el FIB de Benicàssim, el Medusa Festival de Cullera, el Resurrection Fest de Viveiro, el Rototom Sunsplash y el Viña Rock de Villarrobledo.

La OCU aclara que no todos los festivales incurren en las mismas prácticas ni presentan todas las cláusulas señaladas. Sin embargo, sostiene que el conjunto de condiciones revisadas evidencia la necesidad de establecer criterios comunes y más claros para el sector.

Por ese motivo, la organización ha reclamado al Ministerio de Consumo la creación de una normativa estatal específica para espectáculos musicales y festivales.

Su propuesta incluye mecanismos automáticos de compensación cuando se produzcan cancelaciones, cambios importantes de programación o situaciones consideradas abusivas.

La OCU anima a reclamar gastos y perjuicios

Además de exigir modificaciones a los promotores, la OCU ha lanzado una campaña informativa dirigida a los consumidores bajo el lema “Que nada te amargue el festival: reclama y gana”.

El objetivo es facilitar denuncias colectivas y orientar a quienes consideren vulnerados sus derechos como asistentes.

La organización recuerda que, en caso de cancelación o alteración importante del evento, los afectados no solo pueden reclamar el importe de la entrada. También podrían solicitar la devolución de otros gastos vinculados al festival, como reservas de alojamiento, desplazamientos o transporte contratado para asistir.

La advertencia llega en plena temporada de venta anticipada para los grandes festivales del verano, un periodo en el que miles de personas compran entradas y servicios asociados con varios meses de antelación.

Según la OCU, revisar las condiciones antes de completar la compra es la principal herramienta para evitar conflictos posteriores.

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