Tres cuencos con distintos tipos de salsa, de tomate, yogurt y verde.
Diferentes salsas.

Estas son las salsas para pasta que la OCU recomienda evitar en el supermercado

La OCU detecta diferencias nutricionales importantes entre las salsas para pasta y desaconseja el consumo frecuente de algunas variedades

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La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha revisado un total de 236 salsas para pasta comercializadas en España y ha identificado diferencias que son muy significativas en su perfil nutricional.

El estudio sitúa a las salsas con base de tomate entre las mejor valoradas, entre tanto que buena parte de las elaboradas con nata o pesto reciben una peor calificación por su contenido en grasas saturadas, sal y determinados aditivos.

El análisis busca orientar a los consumidores a la hora de poder elegir este tipo de productos de consumo habitual.

OCU: el estudio señala a las salsas con nata y pesto como las menos favorables

Según los resultados difundidos por la OCU, 64 de las 236 referencias analizadas no superan su denominada Escala Saludable, un indicador que combina la valoración nutricional del producto con la presencia de aditivos y aromas.

Entre las categorías peor posicionadas predominan las salsas carbonara, de quesos, de setas y muchas variedades de pesto.

Uno de los factores que más influye en esa valoración es el contenido en grasas saturadas. Las salsas elaboradas con nata presentan de media un porcentaje notablemente superior al de las elaboradas con tomate.

También las recetas basadas en pesto muestran niveles elevados, mientras que las variedades de tomate destacan por utilizar habitualmente aceites vegetales, como el de oliva o girasol, con un perfil lipídico más favorable.

La organización recuerda que el contenido nutricional puede variar de forma considerable entre productos que, a simple vista, pertenecen a la misma categoría, por lo que recomienda consultar siempre el etiquetado antes de realizar la compra.

La sal, las calorías y los aditivos marcan las principales diferencias

El informe también identifica diferencias relevantes en la cantidad de sal. Las salsas con nata suelen superar el 1 % de sal, mientras que muchas de las elaboradas con pesto sobrepasan incluso el 2 %.

En cambio, la mayoría de las opciones con base de tomate permanecen por debajo del umbral que la OCU considera aceptable, aunque algunas incorporan azúcar para compensar la acidez natural del tomate.

El contenido energético constituye otro de los aspectos analizados. Las salsas de tomate registran los valores calóricos más bajos del estudio, mientras que las elaboradas con nata duplican aproximadamente esa cifra y algunas variedades de pesto alcanzan niveles muy superiores debido, principalmente, a la elevada proporción de aceite, frutos secos y queso presente en su composición.

La investigación también presta atención al uso de aromas y aditivos. En determinadas salsas con nata se detecta una presencia media más elevada de estos ingredientes, incluyendo algunos cuya utilización aconseja limitar cuando existen alternativas con formulaciones más sencillas.

La recomendación pasa por revisar el etiquetado y priorizar opciones más equilibradas

A partir de los resultados, la organización recomienda reservar las salsas con nata para un consumo ocasional y moderar igualmente el uso de las variedades de pesto, aunque reconoce que estas suelen emplearse en cantidades menores por su intenso sabor.

En cambio, las salsas elaboradas principalmente con tomate obtienen una valoración más favorable dentro del análisis realizado. Entre ellas, dos referencias comerciales destacan por su resultado nutricional: Hida Tomate Frito 0 % Azúcares y Labore Tomate Frito.

La OCU recuerda además que comparar productos similares puede ayudar a mejorar la calidad de la cesta de la compra sin necesidad de eliminar este tipo de alimentos de la dieta.

Revisar el contenido de grasas saturadas es muy importante así como el contenido en sal, azúcares y la lista de ingredientes permite identificar diferencias relevantes entre marcas y escoger alternativas más equilibradas.

Los resultados completos del análisis pueden consultarse a través de la aplicación OCU Market, que reúne información sobre cientos de productos de alimentación y facilita la comparación entre distintas referencias disponibles en el mercado español.