Golpe al bolsillo: la Organización de Consumidores y Usuarios avisa que frutas y verduras encadenan subidas de precios
La compra se contiene, pero este alimento básico se encarece más de lo esperado
La Organización de Consumidores y Usuarios constata un nuevo repunte en los precios de frutas y verduras en abril, con un incremento del 3,22% que contrasta con la estabilidad general de la cesta de la compra.
Aunque el gasto total apenas varió un 0,08% respecto al mes anterior, el encarecimiento de estos productos básicos vuelve a tensionar el presupuesto de los hogares.
El dato se suma al aumento registrado en marzo y se produce en un contexto marcado por el encarecimiento de los fertilizantes desde el inicio de la guerra en Irán, un factor que sigue presionando los costes de producción agrícola.
Subida contenida en la cesta, presión en productos frescos
El informe mensual de la OCU describe abril como un mes de evolución moderada en el conjunto de la cesta de la compra. Pero esa estabilidad esconde diferencias relevantes entre categorías. Las frutas y verduras concentran el mayor incremento, con un 3,22%, tras haber subido ya un 5,78% en marzo.
Este comportamiento rompe con la tendencia de otros grupos de productos, que han mostrado ligeras bajadas o subidas mucho más moderadas.
El encarecimiento de los productos frescos responde, según el análisis de la organización, al aumento de los costes en la cadena de producción, especialmente los vinculados a fertilizantes.
Este impacto se traslada directamente al consumidor en un momento en el que la demanda de productos frescos se mantiene estable, lo que limita la capacidad de absorción por parte del mercado.
Además de frutas y verduras, solo dos categorías registraron subidas en abril: las bebidas, con un incremento del 0,85%, y los productos de droguería e higiene, con un 0,28%. El resto de partidas experimentó descensos leves, lo que contribuyó a contener la subida global de la cesta.
Evolución de precios: subidas y bajadas destacadas
Dentro del grupo de alimentos básicos, el comportamiento de los precios ha sido desigual. Los mayores incrementos se registraron en productos habituales en la dieta diaria.
El tomate de ensalada encabeza la lista con una subida del 15%, seguido por los limones, que aumentaron un 11%, y la ensalada envasada, con un 6%. También subieron las rodajas de salmón (5%), el café soluble descafeinado (4%), la barra de pan (3%) y el jamón cocido extra (3%).
En paralelo, algunos productos registraron descensos significativos. Las sardinas bajaron un 13%, mientras que las salchichas tipo frankfurt lo hicieron un 5%. También se abarataron el aceite de oliva virgen extra, los mejillones, las manzanas, el yogur y las zanahorias, todos con caídas en torno al 3%.
Este comportamiento mixto refleja un mercado con ajustes puntuales en función de la oferta, la estacionalidad y los costes logísticos. Sin embargo, la tendencia acumulada sigue siendo alcista en el medio plazo, especialmente en los productos frescos.
Cinco años de encarecimiento y presión sobre las familias
Más allá de la evolución mensual, la OCU sitúa el foco en la tendencia acumulada de los precios. Según sus datos, el Índice de Precios de Consumo ha aumentado un 23,8% en los últimos cinco años, mientras que los alimentos han registrado una subida aún mayor, del 36,6%. Esta diferencia evidencia el mayor impacto de la inflación en los productos básicos.
El informe se apoya además en el Estudio de Solvencia Familiar de la propia organización, que señala que hasta un 40% de los hogares tiene dificultades para afrontar el coste de alimentos esenciales como carne y pescado. Ante esta situación, la OCU insiste en la necesidad de adoptar medidas fiscales para aliviar la presión sobre los consumidores.
Entre las propuestas planteadas, destaca la reducción del IVA de los alimentos básicos del 4% al 0%. La organización considera que esta medida debería ampliarse también a productos como la carne y el pescado, que actualmente no se benefician de tipos reducidos en la misma medida que otros bienes esenciales.
El encarecimiento de frutas y verduras en abril refuerza el diagnóstico de una cesta de la compra cada vez más exigente para las economías domésticas, incluso en meses en los que el gasto total apenas varía.