Aire acondicionado y una mano cambiando la temperatura y dirección del mismo.
Persona cambiando la temperatura del aire acondicionado.

La OCU alerta del error con el aire acondicionado que dispara la factura de la luz en verano

El uso del aire acondicionado puede disparar la factura por errores muy comunes: estas son las recomendaciones para reducir el consumo

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Con la llegada de las altas temperaturas del verano, el aire acondicionado vuelve a convertirse en uno de los principales argumentos y responsables del aumento del consumo eléctrico en muchos hogares.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y distintos expertos en todo lo que es eficiencia energética coinciden en que buena parte de ese incremento no se debe únicamente al calor, sino también a hábitos de uso poco eficientes que pueden elevar la factura de la luz sin mejorar el confort dentro de la vivienda.

La climatización representa uno de los mayores consumos energéticos del verano y, si bien resulta imprescindible durante los episodios de calor intenso, pequeños cambios en la forma de utilizar el equipo pueden traducirse en un ahorro significativo a final de mes.

Los especialistas recuerdan que el objetivo no debe ser enfriar la vivienda de una forma lo más rápido posible, sino mantener una temperatura estable y adecuada.

OCU: programar el aire a una temperatura demasiado baja no enfría antes la casa

Uno de los errores más habituales consiste en fijar el termostato en temperaturas muy reducidas con la idea de acelerar el enfriamiento. Sin embargo, los sistemas de aire acondicionado funcionan manteniendo una temperatura objetivo y no aumentan su velocidad de refrigeración porque se seleccione un valor inferior.

Esto significa que establecer el aparato en 18 o 19 grados no consigue que la habitación se enfríe antes, sino que obliga al compresor a trabajar durante más tiempo para intentar alcanzar una temperatura mucho más exigente. Como consecuencia, el consumo eléctrico aumenta mientras el beneficio práctico resulta muy limitado.

Diversas recomendaciones de organismos especializados sitúan la temperatura de confort entre los 24 y los 26 grados durante el verano. Ese rango permite mantener una sensación térmica agradable reduciendo al mismo tiempo el gasto energético respecto a configuraciones más bajas.

El mantenimiento y la antigüedad del equipo también marcan la diferencia

El estado del aparato es otro de los factores que más condicionan el consumo. Los filtros sucios dificultan la circulación del aire y obligan al sistema a trabajar con mayor esfuerzo para ofrecer el mismo rendimiento, por lo que los expertos recomiendan realizar limpiezas periódicas y seguir el mantenimiento indicado por el fabricante.

La diferencia es todavía mayor cuando se trata de equipos antiguos. Los modelos con más de quince años y sin tecnología inverter pueden consumir considerablemente más electricidad que los sistemas actuales, ya que funcionan a plena potencia durante más tiempo en lugar de adaptar su rendimiento a las necesidades reales de refrigeración.

Según estimaciones recogidas por expertos en eficiencia energética, sustituir estos equipos por modelos de alta eficiencia puede reducir el consumo de forma notable.

Cómo mantener la vivienda fresca consumiendo menos electricidad

Además del uso correcto del aparato, la OCU recomienda combinar la climatización con medidas sencillas para reducir la entrada de calor en el hogar.

Bajar persianas y toldos durante las horas de mayor radiación solar, cerrar puertas y ventanas mientras el aire acondicionado está funcionando y ventilar la vivienda cuando la temperatura exterior desciende son acciones que ayudan a disminuir el esfuerzo del equipo.

Los especialistas también aconsejan evitar encender y apagar continuamente el sistema si la vivienda va a permanecer ocupada durante varias horas, ya que mantener una temperatura estable suele resultar más eficiente que obligar al aparato a enfriar repetidamente una estancia recalentada.

En paralelo, mejorar el aislamiento de la vivienda y utilizar electrodomésticos eficientes contribuye a contener el gasto energético durante los meses más cálidos.

La combinación de un equipo moderno, un mantenimiento adecuado y una programación correcta sigue siendo, según los expertos, la forma más eficaz de combatir el calor sin que el recibo eléctrico se dispare