Gafas para ver el eclipse de sol. El sol aparece oscurecido por la luna.
La OCU alerta, nuevamente, sobre las gafas para ver el eclipse.

La OCU avisa sobre las gafas para ver el eclipse del 12 de agosto: esto es lo que debes comprobar antes de comprarlas

El marcado CE y un etiquetado completo son esenciales para elegir protección ocular; la referencia EN ISO 12312-2:2015 es el estándar técnico recomendado para los filtros destinados a observar directamente el Sol

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El eclipse total de Sol de este próximo 12 de agosto de 2026 convertirá a España en uno de los grandes escenarios astronómicos del verano. Pero contemplarlo de forma directa exige una precaución que no admite improvisaciones.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recuerda que unas gafas de sol convencionales no sirven para nada y aconseja utilizar únicamente protección específicamente diseñada para la observación solar.

El marcado CE, la identificación del fabricante y un etiquetado completo son algunas de las claves que permiten distinguir un producto adecuado de otro que puede resultar peligroso.

OCU: qué hay que comprobar antes de comprar unas gafas para el eclipse

No basta con que las lentes sean muy oscuras ni con que el producto se anuncie simplemente como unas gafas para eclipses.

En la Unión Europea, estos artículos se consideran equipos de protección individual y deben incorporar el marcado CE para poder comercializarse legalmente como tales.

La OCU recomienda revisar también el resto del etiquetado. Debe quedar claro que el producto está destinado a la observación directa del Sol y aparecer la identificación del fabricante, una dirección de contacto del fabricante o importador dentro de la Unión Europea, el número de lote y las correspondientes instrucciones y advertencias de seguridad.

También debe existir información sobre la Declaración UE de Conformidad, que puede facilitarse mediante una dirección web o un código QR.

La referencia EN ISO 12312-2:2015 es otro elemento importante. Se trata del estándar técnico utilizado para evaluar filtros destinados a observar directamente el Sol. La propia OCU matiza, sin embargo, que la ausencia de esa inscripción no demuestra por sí sola que unas gafas sean inseguras.

Sí considera una señal de alerta que falte el marcado CE. Además, una inscripción CE o ISO tampoco basta por sí sola frente a posibles falsificaciones, por lo que aconseja comprar en establecimientos que ofrezcan garantías.

Gafas de sol, radiografías y otros trucos no sirven

Uno de los riesgos del eclipse está precisamente en recurrir a soluciones domésticas que reducen la luminosidad pero no proporcionan la protección necesaria.

La OCU descarta expresamente las gafas de sol normales, incluso las muy oscuras, además de radiografías, cristales ahumados, discos compactos, filtros fotográficos y otros métodos caseros.

El Instituto Geográfico Nacional advierte de que mirar directamente al Sol puede provocar daños permanentes en la vista.

La retina puede resultar lesionada sin que aparezca dolor en el momento de la exposición, lo que hace especialmente importante utilizar la protección correcta durante las fases parciales.

Las gafas homologadas tampoco deben utilizarse si están deterioradas. Antes del eclipse conviene comprobar que el filtro no presenta arañazos, perforaciones, arrugas o deformaciones. Ante cualquier daño visible, la recomendación es descartarlas.

Solo hay un momento en el que pueden retirarse, indica la OCU

Las gafas especiales deben permanecer puestas siempre que sea visible cualquier parte del disco solar.

La única excepción es la fase de totalidad completa, y exclusivamente en aquellos lugares donde la Luna llegue a cubrir el Sol al 100%. Esa fase durará aproximadamente entre uno y dos minutos dependiendo del punto de observación.

En cuanto reaparezca el menor fragmento de luz solar, las gafas deben colocarse de nuevo inmediatamente. Fenómenos como las perlas de Baily o el llamado anillo de diamante indican precisamente que todavía existe luz solar directa y que los ojos necesitan protección.

El eclipse se producirá a última hora de la tarde en España. Además de preparar las gafas adecuadas, la OCU aconseja llevar protección solar, gorra o sombrero y agua.

Para quienes todavía no hayan adquirido protección ocular, el precio habitual indicado por la organización se sitúa entre uno y tres euros por unidad: pagar más no significa necesariamente disponer de unas gafas más seguras.