Vaso de plástico de café frío, a su lado dos tazones, uno con hielo y otro con azúcar.
Café frío.

La OCU avisa sobre los cafés fríos del supermercado: un solo vaso puede tener más calorías que un refresco

Un análisis de 91 bebidas listas para tomar revela una media de 19 gramos de azúcar y 155 kilocalorías por cada vaso de 250 ml; solo seis productos obtienen una buena valoración en la escala utilizada por la organización

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Los cafés fríos, cada vez más habituales en las neveras de los supermercados, tienen poco que ver en algunos casos con una sencilla taza de café con leche.

Un nuevo análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sobre 91 bebidas listas para tomar ha puesto el foco en su contenido de azúcar, sus calorías y la presencia de aditivos.

Los resultados muestran importantes diferencias entre productos: 36 reciben una mala valoración en la Escala Saludable de la organización y únicamente seis son considerados una buena elección.

El estudio abarca algunas de las variedades más habituales en los lineales: latte, cappuccino, macchiato, espresso y bebidas enriquecidas con proteínas. También aparecen versiones aromatizadas, descafeinadas, sin lactosa y veganas.

La OCU recopiló los productos en establecimientos de Alcampo, Aldi, Carrefour, Consum, Dia, El Corte Inglés, Eroski, Lidl y Mercadona, con una muestra que comprende 16 marcas.

OCU: casi cuatro cucharaditas de azúcar en un solo vaso

Uno de los datos que más llama la atención está en el azúcar. La media de las 91 bebidas estudiadas se sitúa en 7,6 gramos por cada 100 mililitros. La cantidad cobra otra dimensión al considerar que los envases suelen contener entre 230 y 250 mililitros y están pensados para consumirse enteros.

En un vaso de 250 ml, la media asciende así a unos 19 gramos de azúcar, una cantidad equivalente aproximadamente a cuatro cucharaditas.

Los cappuccinos son los que presentan cifras más elevadas, con una media de 9,2 gramos por cada 100 ml, mientras que las bebidas con proteínas bajan hasta los 3,6 gramos. Algunas referencias analizadas llegan al 11% de azúcar.

También hay diferencias según el sabor. Las variedades con vainilla, caramelo o avellana alcanzan una media de 8,5 gramos por cada 100 ml, frente a los 7,7 gramos registrados en las versiones clásicas.

La OCU recomienda prestar atención al etiquetado y evitar, como criterio de elección, aquellos productos que superen los 8 gramos de azúcar por cada 100 ml.

Un café de 250 ml puede alcanzar las 155 kilocalorías

El azúcar tiene un efecto directo sobre el aporte energético. Según los datos de la organización, un envase de 250 ml proporciona de media alrededor de 155 kilocalorías, una cifra que supera la aportada por una lata de refresco de 330 ml tomada como referencia por la OCU.

No todas las variedades se comportan igual. Los cappuccinos y los cafés aromatizados con sabores como la vainilla, caramelo o avellana se encuentran entre los que presentan un mayor aporte energético.

En el extremo contrario, los espresso, las opciones con proteínas y las versiones sin lactosa suelen situarse algo por debajo de 137 kilocalorías. Los veganos quedan, de media, en unas 110.

Las diferencias entre productos concretos pueden ser considerables. En la base de datos de la OCU aparecen envases de 250 ml con 88 kilocalorías y 12 gramos de azúcar, mientras otros alcanzan 182 kilocalorías y 20 gramos de azúcar.

Los aditivos, el otro punto que conviene mirar en la etiqueta

El análisis no se limita al azúcar. La composición también condiciona la valoración: únicamente 19 de las 91 bebidas estudiadas están libres de aditivos. Entre los utilizados aparecen estabilizantes, espesantes y correctores de acidez. Los carragenanos (E407) están presentes en el 56% de la muestra y los fosfatos de sodio (E339), en el 32%.

La OCU aconseja comprobar la lista de ingredientes que tiene y prestar especial atención a los productos que reúnen dos o más aditivos. Su Escala Saludable combina la información de Nutriscore con la presencia de aditivos y aromas de cara a poder establecer la valoración de cada bebida.

De los 91 cafés estudiados, 49 quedan clasificados como una elección aceptable, 36 como una mala elección y solo seis consiguen entrar en la categoría de ser una buena elección. Ninguno alcanza la máxima calificación dentro de la escala.