La OCU confirma qué helados de supermercado son los más recomendables y alerta sobre la mayoría
La OCU alerta sobre los helados de tarrina: la mayoría incorpora aditivos poco recomendables, según su último análisis
La organización de consumidores revisó 32 referencias de supermercado y concluye que solo tres destacan por una composición más equilibrada. También insiste en que estos productos deben reservarse para un consumo ocasional.
Con la llegada del verano, los helados de tarrina, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y las principales cadenas de supermercados vuelven a situarse en el centro del debate sobre la calidad nutricional de los productos más consumidos durante los meses de calor.
El último análisis de la organización concluye que la mayor parte de las referencias disponibles presenta una composición mejorable, principalmente por la presencia de numerosos aditivos, grasas vegetales y otros ingredientes habituales en los alimentos ultraprocesados.
OCU: solo tres productos obtienen la mejor valoración del análisis
La OCU examinó un total de 32 helados de tarrina comercializados en supermercados españoles. Para elaborar su clasificación tuvo en cuenta aspectos como la calidad de los ingredientes utilizados, el perfil nutricional, la presencia de aditivos y la valoración global del producto.
Según los resultados, únicamente tres referencias consiguen situarse entre las opciones más favorables dentro de esta categoría.
Se trata de Häagen-Dazs Vanilla, Häagen-Dazs Belgian Chocolate y Carrefour Sensation Chocolate. El informe destaca que estos productos recurren a ingredientes de mayor calidad y reducen el empleo de grasas vegetales y aditivos presentes en buena parte de las alternativas analizadas.
La organización, sin embargo, subraya que incluso estos helados deben entenderse como un alimento de consumo esporádico y no como un producto habitual dentro de una dieta equilibrada.
Los aditivos centran la principal advertencia
La conclusión más relevante del estudio es que 28 de los 32 helados analizados incorporan aditivos que la organización considera poco recomendables.
Entre ellos aparecen ingredientes identificados en el etiquetado con códigos como E-442, E-471, E-472c o distintos almidones modificados del grupo E-14XX.
Además de estos aditivos, el análisis señala que numerosos fabricantes sustituyen ingredientes tradicionales, como la nata o el huevo, por formulaciones industriales que permiten reducir costes de producción.
También es frecuente el uso de grasas vegetales, entre ellas las de coco o palma, así como distintos jarabes empleados para modificar la textura y el sabor del producto.
La OCU recuerda que la presencia de aditivos no implica por sí misma un riesgo para la salud dentro de los límites autorizados por la legislación alimentaria. No obstante, considera preferibles aquellos productos con listas de ingredientes más sencillas y un menor grado de procesamiento.
Qué recomienda la OCU antes de elegir un helado
Más allá del contenido calórico, la organización aconseja revisar detenidamente el etiquetado antes de comprar un helado.
Entre los elementos que influyen en su calidad figuran el tipo de grasas empleadas, la cantidad de azúcares y la proporción de ingredientes lácteos frente a sustitutos vegetales.
La OCU explica que la textura del helado depende, entre otros factores, del aire incorporado durante la elaboración, del agua, de las grasas y de las proteínas presentes en la receta.
También recuerda que los azúcares desempeñan una función tecnológica al evitar la formación de grandes cristales de hielo, aunque eso no elimina la necesidad de moderar su consumo.
Por ese motivo, la recomendación final pasa por priorizar productos con composiciones más simples, comparar las listas de ingredientes y reservar este tipo de alimentos para ocasiones puntuales dentro de una alimentación variada.
El informe insiste en que elegir un helado con mejores ingredientes puede suponer una diferencia respecto a otras alternativas disponibles, pero recalca que ningún helado debe formar parte del consumo diario.
El mensaje de la organización coincide con las recomendaciones generales sobre alimentación saludable, que aconsejan limitar el consumo de productos ultraprocesados y mantener una dieta basada principalmente en alimentos frescos y poco procesados.