La OCU descubre cuánto más pagas por el pescado en bandeja tras el cambio de Mercadona
Comprar pescado así en Mercadona puede salir mucho más caro: la OCU pone cifras
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La decisión de Mercadona de reducir progresivamente las pescaderías tradicionales y reforzar la venta de pescado preparado en bandejas ha reabierto un debate habitual entre consumidores: si la comodidad termina encareciendo la compra.
Un estudio reciente de la OCU concluye que, en varios productos frescos, el formato listo para cocinar puede elevar de forma notable el precio final que paga el cliente, especialmente en especies pequeñas como la dorada o la lubina.
La organización analizó durante abril los precios en diez cadenas de supermercados y comparó el coste del pescado vendido en mostrador con el de las bandejas ya fileteadas o preparadas. El resultado muestra diferencias importantes en algunos productos, aunque no en todos los casos.
La conclusión principal es que el sobreprecio depende del nivel de manipulación y del tipo de pescado.
Mercadona: la dorada y la lubina son los casos con mayor diferencia
Según el informe, la dorada fileteada en bandeja cuesta de media un 27% más que la pieza entera comprada en pescadería tradicional, una vez descontada la merma y la parte no aprovechable del producto. En algunas cadenas, esa diferencia llega incluso al 47%.
La situación es todavía más acusada en la lubina. El pescado vendido ya limpio y preparado alcanza un sobrecoste medio cercano al 45% respecto al formato tradicional.
La OCU recuerda que muchos consumidores comparan únicamente el precio por kilo sin tener en cuenta que el pescado entero incluye partes que no se consumen, como espinas o cabeza. Aun así, el estudio considera que la diferencia sigue siendo elevada en determinados supermercados.
Los precios recogidos muestran que una lubina entera puede encontrarse entre 10 y 12 euros el kilo, mientras que el producto fileteado en bandeja supera habitualmente los 22 euros. En la dorada ocurre algo parecido: el pescado entero ronda los 9 euros por kilo y los filetes preparados llegan a duplicar esa cifra.
La organización de consumidores sostiene que el nuevo modelo de venta impulsado por algunas cadenas responde a criterios de eficiencia logística y ahorro de costes operativos.
Reducir mostradores tradicionales permite simplificar la gestión de personal, minimizar tiempos de espera y estandarizar la preparación del producto.
Mercadona acelera el cambio hacia el libre servicio
Mercadona ya ha comenzado a implantar en distintas tiendas un sistema con menos atención directa en pescadería y más producto preparado en libre servicio. La cadena valenciana no es la única que apuesta por este modelo, aunque sí una de las que más visibilidad ha dado al cambio en los últimos meses.
El sistema tiene ventajas claras para una parte de los clientes. El pescado viene limpio, cortado y listo para cocinar, lo que reduce tiempo de preparación en casa y facilita compras rápidas. También mejora la conservación y permite una rotación más homogénea del producto.
Sin embargo, la transformación no convence a todos los consumidores. Una parte de los clientes sigue prefiriendo elegir la pieza completa y recibir atención personalizada en el mostrador.
También existe preocupación por la pérdida de variedad y por el aumento de envases de plástico asociados al formato en bandeja.
La OCU señala además que no todas las comparaciones arrojan diferencias importantes. En pescados grandes como la merluza o el salmón, donde tanto el mostrador tradicional como las bandejas ofrecen cortes similares, las variaciones de precio son mínimas.
El ahorro depende del tipo de compra
El informe concluye que el consumidor puede seguir encontrando opciones competitivas en bandeja, pero recomienda revisar con detalle el precio real según el formato y el nivel de preparación del producto.
Comprar piezas enteras continúa siendo la alternativa más económica en muchas especies, aunque implique más trabajo en casa y un mayor desperdicio.
La organización también recuerda que la percepción de encarecimiento no siempre responde únicamente al cambio de formato. La subida general de los alimentos frescos y el aumento de costes en la cadena alimentaria han elevado el precio del pescado en los últimos años.
Pese a ello, la comparación realizada por la OCU apunta a una tendencia clara: cuanto más preparado llega el pescado al lineal del supermercado, mayor es el precio que acaba pagando el cliente por la comodidad.