La OCU lanza una advertencia sobre la compra en el supermercado: esto sigue subiendo
La cesta de la compra sigue en máximos pese al alivio de mayo: frutas, carne y frescos mantienen la presión sobre las familias
La cesta de la compra sigue siendo uno de los principales focos de preocupación para los hogares españoles. Aunque los precios han dado una ligera tregua durante mayo, el coste de los productos básicos continúa en niveles muy elevados y muy por encima de los registrados hace apenas dos años.
Los últimos datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) muestran que la alimentación sigue absorbiendo una parte creciente del presupuesto familiar, especialmente por el encarecimiento de los productos frescos.
El observatorio de precios de la OCU analiza de forma mensual cien productos habituales en ocho grandes cadenas de distribución. Según sus registros, el importe medio de la cesta alcanzó durante la primavera cifras cercanas a los máximos de la serie, después de varios meses consecutivos de aumentos.
Si bien es cierto que mayo cerró con una reducción aproximada del 1,5% respecto al mes anterior, la organización advierte de que el descenso no compensa las subidas acumuladas ni cambia la tendencia general de los últimos años.
Las frutas y verduras lideran las subidas más intensas
Los alimentos frescos son los que más han impulsado el aumento del gasto en supermercados. Las frutas y verduras encabezan los incrementos registrados por la OCU, con aumentos que en algunos casos superan ampliamente los dos dígitos respecto a los precios observados en 2024.
Productos de consumo diario como cebollas, tomates, pimientos o manzanas han experimentado fuertes encarecimientos durante los últimos meses.
La situación también afecta a la carne y los productos de charcutería, que mantienen una evolución al alza. La combinación entre mayores costes energéticos, transporte más caro y tensiones internacionales sobre materias primas agrícolas sigue trasladándose a toda la cadena alimentaria.
La OCU considera que buena parte de estas presiones continúan reflejándose en el precio final que paga el consumidor.
Frente a estas subidas, algunos artículos concretos han registrado descensos. El chocolate, determinados tipos de café o algunos productos de droguería han moderado sus precios durante los últimos meses. Sin embargo, estos ajustes tienen un impacto limitado en el gasto total de las familias porque afectan a categorías con menor peso en la compra semanal.
La inflación se estabiliza, pero no reduce el coste de llenar el carro
Los últimos datos del Índice de Precios de Consumo reflejan una inflación más contenida que la registrada durante las grandes crisis de precios de años anteriores. En mayo, la tasa general se mantuvo en torno al 3,2%, favorecida por la moderación de la electricidad y por las medidas fiscales aplicadas en sectores energéticos.
Sin embargo, la estabilidad de la inflación no implica una reducción automática de los precios en los supermercados. Los expertos recuerdan que la inflación mide la velocidad a la que aumentan los precios, no su nivel absoluto.
Por ese motivo, aunque las subidas actuales sean menores que las de ejercicios anteriores, los alimentos continúan costando mucho más que antes de la crisis inflacionaria iniciada tras la pandemia y agravada posteriormente por distintos conflictos internacionales.
La propia OCU recuerda que los alimentos acumulan incrementos superiores al 35% durante los últimos tres años, una evolución que ha reducido el poder adquisitivo de numerosos hogares y ha obligado a modificar hábitos de consumo.
La diferencia entre supermercados sigue siendo clave para ahorrar
Ante este escenario, las asociaciones de consumidores insisten en que comparar precios entre cadenas continúa siendo una de las herramientas más eficaces para contener el gasto doméstico.
Los estudios de la OCU muestran que una misma lista de productos puede presentar diferencias significativas según el establecimiento elegido.
El aumento de las marcas blancas también se ha consolidado como una de las principales respuestas de los consumidores al encarecimiento de los alimentos.
Distintos análisis del sector apuntan a que cada vez más compradores priorizan productos de distribuidor para mantener el presupuesto bajo control, especialmente en categorías básicas de alimentación.
Mientras los precios energéticos y las tensiones internacionales sigan condicionando los costes de producción y transporte, los analistas no prevén una caída significativa de los precios alimentarios.
El alivio observado en mayo rompe la escalada de los meses anteriores, pero la cesta de la compra continúa instalada en niveles históricamente elevados para millones de familias españolas.