La OCU resuelve la gran duda del verano sobre los protectores solares en stick
Un análisis de la organización de consumidores concluye que este formato ofrece la misma protección frente a los rayos UV cuando se aplica correctamente, aunque su uso para todo el cuerpo no resulta el más recomendable
Los protectores solares en stick, tan de moda, ha hecho que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en función de la protección frente a los rayos UVA y UVB y el factor SPF 50 centren un análisis que despeja una de las dudas más habituales del verano: si este formato compacto protege igual que las cremas tradicionales.
La respuesta es afirmativa, pero con un matiz importante. La eficacia depende en gran medida de la cantidad de producto aplicada y de que la cobertura sobre la piel sea uniforme.
La protección no cambia, pero sí la forma de aplicarla
El formato stick se ha consolidado como una alternativa cada vez más habitual gracias a su tamaño reducido y a la facilidad para llevarlo encima. Es frecuente verlo como complemento para reaplicar el protector durante el día, especialmente en el rostro o en zonas concretas del cuerpo.
Según el análisis realizado por la OCU, no existe una diferencia de protección entre un protector solar en stick y una crema convencional siempre que ambos tengan el mismo factor de protección y se utilicen de forma correcta.
El nivel de defensa frente a la radiación UVA y UVB es equivalente, por lo que el formato, por sí solo, no reduce la eficacia del producto.
El principal inconveniente aparece en el momento de la aplicación. La organización explica que con los sticks resulta más complicado extender una capa suficientemente gruesa y homogénea sobre la piel. Si se aplica menos cantidad de la necesaria, el nivel real de protección disminuye, aunque el envase indique un SPF elevado.
Por ese motivo, los especialistas consideran que este formato no es el más práctico para cubrir superficies amplias como piernas, espalda o torso, donde las lociones o cremas continúan ofreciendo una aplicación más rápida y uniforme.
Las zonas donde el stick sí resulta especialmente útil
A pesar de esa limitación, el análisis destaca varios escenarios en los que los protectores en stick presentan ventajas claras. Son especialmente útiles para proteger áreas pequeñas y sensibles, como la nariz, las orejas, el contorno de los ojos, cicatrices o tatuajes, donde la aplicación precisa resulta más sencilla.
También se valoran aspectos prácticos relacionados con el transporte. Al tratarse de un producto sólido, reduce el riesgo de derrames dentro del equipaje y facilita los desplazamientos, incluido el equipaje de mano en los viajes en avión.
Además, muchos usuarios destacan que evita que el protector entre en contacto con los ojos durante la aplicación y permite realizar retoques rápidos sin necesidad de extender crema con las manos.
La OCU sometió a evaluación tres protectores solares en stick con SPF 50: las propuestas de Nivea, Mustela y Decathlon. Los tres obtuvieron una valoración muy positiva frente a la radiación UVB, mientras que Nivea y Mustela alcanzaron una calificación superior en protección UVA.
El producto de Decathlon fue considerado satisfactorio en este apartado. En la valoración de uso, el stick facial de Nivea destacó por aspectos como la textura, la absorción y el acabado invisible sobre la piel.
El precio por cantidad de producto, otro aspecto a tener en cuenta
Más allá del rendimiento, el estudio pone el foco en el coste real de estos formatos. Aunque el precio de compra de un stick puede situarse entre unos nueve y quince euros, la comparación cambia cuando se calcula el coste por cada 100 mililitros.
Al contener bastante menos producto que una crema convencional, el precio por volumen puede multiplicarse varias veces respecto a otros formatos.
A ello se suma otro aspecto detectado durante las pruebas de laboratorio: al finalizar el envase suele quedar una cantidad significativa de protector que no puede aprovecharse, lo que incrementa el desperdicio de producto.
Con estos resultados, la recomendación de la OCU pasa por utilizar el protector solar en stick como complemento y no como sustituto de las cremas tradicionales cuando se trata de proteger grandes superficies del cuerpo.
Para el rostro, pequeñas zonas expuestas o reaplicaciones durante la jornada, este formato ofrece comodidad y eficacia siempre que se aplique una cantidad suficiente.
En cambio, para una exposición prolongada al sol o para cubrir todo el cuerpo, las lociones y cremas continúan siendo la opción más práctica y eficiente tanto por facilidad de uso como por relación entre cantidad y precio.